Dando Vida a la Historia


Los personajes y la música
No había precedente en los Estudios Disney, ni siquiera modelos o arquetipos semejantes. La Bestia carecía de todo esquema previo, y eso, en el mundo de la animación, resultaba más bien una limitación que una libertad expresiva.
Glen Keane, supervisor de todos los personajes, empezó definiéndolo interiormente: se trataba de un hombre aprisionado entre dos mundos. Alguien con una parte animal y otra humana que vive en conflicto consigo mismo y con su entorno. Había que dibujar su parte humana: su corazón amable, su generosidad, su capacidad de amar. Pero, al mismo tiempo, debía hacerse patente su aspecto feroz: su carácter duro, destemplado, lleno de aristas. Una contradicción viviente.
Con esa idea en la cabeza, Keane realizó frecuentes visitas al zoo y ojeó cientos de libros sobre animales para definir visualmente al modelo.
Tras largas deliberaciones, la Bestia fue creada a partir de un extraño pero eficaz híbrido: configurado a la manera de un león, con cabeza y pelo de búfalo, musculatura de gorila, piernas y cola de lobo, y un fuerte y vigoroso cuerpo de oso. Por encima de todo ello, como elemento esencial de su psicología, la sinceridad.
Gran complejidad de los personajes
Para el personaje de Bella, los animadores crearon también un tipo muy diferente a las anteriores heroínas; especialmente quisieron distinguirse de Ariel, protagonista de La Sirenita. Físicamente trataron de hacer a Bella más europea, con labios más prominentes y ojos más grandes y oscuros. Un poco mayor en edad, Bella tenía que ser más ingeniosa y menos ingenua que Ariel, debido a su afición a la lectura.
La animación también resultaba más complicada que la de la sirena, pues cuando un personaje es totalmente humano, los espectadores tienen unas expectativas muy claras acerca de sus expresiones y movimientos. Por otra parte, la fuerte y enérgica decisión que Woolverton había dibujado en su carácter obligaba a un tipo de heroína poco común en las películas Disney.
Contrariamente a la pareja protagonista, el personaje de Gastón -atractivo y superficial pretendiente de Bella-, no presentó demasiadas complicaciones para los artistas. En las playas de Malibú había cientos de jóvenes californianos que podían servir como modelo: preocupados sólo de su aspecto y de las niñas bonitas que pasean por la arena. Así es de simple y de grotesco el Gastón de este filme.
Llegados a este punto, con la historia, los escenarios y los personajes ya definidos, la película entró en una delicada y fundamental fase de su producción: la creación de la banda sonora.
Canciones con estilo propio
La banda sonora ha jugado siempre un papel decisivo en los filmes de la casa Disney, pero en esta película su importancia es notoriamente mayor, pues La Bella y la Bestia, como acordaron sus jefes desde un principio, es en realidad un musical en dibujos animados.
El tándem Howard Ashman-Alan Menken realiza en este filme una de sus obras maestras, merecedora con todos los honores de los dos Oscars que la Academia le otorgó: Mejor Banda Sonora y Mejor Canción. Es éste el único caso en la historia del cine en que una misma película acapara tres de las cinco canciones nominadas al Oscar. Un récord ciertamente insólito que va a ser muy difícil de batir.
Cada una de las seis canciones interpretadas en el filme tiene un estilo propio y definido. La primera, “Belle” -una de las tres nominadas-, es una presentación de la protagonista y de sus ensoñaciones románticas. Su estilo musical, en palabras del compositor, “se asemeja a la Sinfonía Pastoral”, con todo el poblacho despertando a la vida en una mañana deliciosamente otoñal.
La segunda en aparecer, “Gastón”, es un vals bravucón y divertido que se canta en la fonda del pueblo para definir al pretendiente de Bella. Su tono desenfadado y neutro es la quintaesencia del personaje que retrata.
Con la llegada de Bella al castillo aparece otra de las grandes canciones del filme, también nominada al Oscar: “Be our guest”. Todos los objetos mágicos de la mansión (candelabro, tetera, reloj de mesa), unidos al ejército de platos y cubiertos de la cocina, se preparan para recibir al nuevo huésped que ha llegado. Y suena entonces la brillante y alegre melodía inspirada directamente en la tradición del music hall francés.
Esa graciosa y dinámica coreografía, sólo comparable a la de “Under the sea” (”Bajo el mar”) de La Sirenita, ganadora del Oscar en l989, fue inicialmente escrita para el recibimiento de Maurice, el padre de Bella. Pero a mitad de su desarrollo, cuando la canción había sido ya grabada y la secuencia parcialmente animada, los productores decidieron cambiarla de lugar para no enfatizar demasiado a un personaje totalmente secundario.
La siguiente canción, “Something there”, es una preciosa balada que expresa en su letra la transformación interior de la muchacha y su raptor. Ambos empiezan a sentir afecto el uno por el otro, pero ninguno se atreve a manifestarlo en voz alta. La última canción, “The mob song”, es un aire fuerte y retumbante, con toques operísticos, que materializa en formas musicales el odio y la hostilidad de la turbamulta en el asalto al castillo. Previamente hemos escuchado “Beauty and the beast”, la más delicada canción de todo el filme y la ganadora indiscutible del Oscar.
Conmovedoramente interpretada por Angela Lansbury, esta melodía acompaña el momento lírico más conseguido de todo el filme: el baile de gala, con lámparas de araña y ricos mármoles, que la Bella y la Bestia mantienen en el castillo; ese delicado momento en que ambos empiezan a enamorarse ha sido pocas veces igualado en el cine. Entre otras cosas porque, junto a una música inigualable, la animación por ordenador consigue unos efectos ciertamente espectaculares.
Una historia de amor inmortal
Con todo, no es la generación electrónica de imágenes ni la brillantez de la música lo que el espectador disfruta en el filme. Lo que nos conmueve e impresiona, lo que agita nuestra sensibilidad más íntima, es esa historia de amor que perdura a través del tiempo.
La lección que en ese cuento se encierra -la belleza es algo más que la pura apariencia, la hermosura de un hombre está en su interior- es una idea universal que está fuera del tiempo. Tal vez por eso sus temas son tan relevantes hoy como hace doscientos años.
En palabras de Jeffrey Katzenberg, Jefe de los Estudios Disney, “el atractivo de La Bella y la Bestia es la posibilidad de redimirnos, de hacernos mejores. A través de las fábulas clásicas, el hombre puede conocer muchas cosas sobre sí mismo y sobre el mundo en el que vive. Porque los cuentos clásicos contienen a menudo ideas nobles sobre el bien y el mal, y éstas pueden servir de inspiración, a muy distintos niveles, para audiencias de todas las edades”.
Fuente: Fila 7 (Alfonso Méndiz)

La Pre-producción de La Bella y la Bestia


La preproducción del filme
La génesis más antigua de La Bella y la Bestia se remonta a los años cincuenta, época en la que Walt Disney investigaba con especial empeño las posibilidades del cuento de hadas. Tras meses de trabajo, el proyecto fue archivado por dificultades técnicas, como tantas otras historias en aquel período.
Muchos años después, a principios de 1989, el productor de la Disney Don Hahn se encariñó de nuevo con la idea y organizó una expedición a Londres de un grupo de dibujantes y animadores. Su proyecto, todavía latente, era retomar esa olvidada fábula y resolver las dificultades que la habían hecho inviable; pero para ello necesitaba investigar previamente las posibilidades de recrearla visualmente.
Durante diez semanas, el equipo de artistas trabajó en la historia y experimentó el diseño de ambientes y personajes. Se inspiraron en los pintores del romanticismo francés -Fragonard y Boucher, sobre todo- y se empaparon a fondo en los paisajes, la historia y el folklore europeos. Un viaje adicional al norte de Francia, con la visita de pueblos y castillos del siglo XVIII, remató la inicial tarea de ambientación y acabó por definir el nuevo proyecto.
El principal problema que debían afrontar residía en la propia fábula de Beaumont. Con su marcada opción por lo mágico y lo simbólico, dejaba poco espacio para el dibujo de tipos y situaciones. En palabras del propio Hahn, “contar esa historia era todo un desafío. En el cuento original, el padre de Bella aparece en el castillo y corta una rosa. La Bestia se enfurece y le condena a muerte, pero accede a dejarle marchar si él envía a su hija en su lugar. Siguiendo pasivamente las instrucciones de su padre, Bella se deja conducir hasta el castillo, y el resto de la historia es básicamente dos personas cenando juntas cada noche y la Bestia preguntándole a la joven si quiere casarse con él. Eso no nos gustaba. Nosotros queríamos infundir energía al relato, creando escenarios de mayor dramatismo y una heroína mucho más activa”.
Efectivamente. En la nueva versión que redactaron, es Bella quien acude valientemente al castillo para rescatar a su padre, quien se ofrece a ocupar su puesto como prisionera y quien planta cara a los arranques destemplados de la Bestia. Tras su intento de escapada y el encuentro con los lobos -del que sale ilesa gracias a la intervención de su raptor- Bella decide regresar al castillo para cuidarle, pues ha quedado terriblemente herido por salir en su defensa. El romance cobra así una mayor fuerza dramática.
Con las nuevas ideas y ambientaciones, el resultado del periplo inglés se saldó muy positivamente. El estudio vio con buenos ojos el nuevo proyecto, que recibió luz verde definitiva en diciembre de 1989, pero sugirió que la orientación debía ser revisada. Tal como se planteaba, la historia era básicamente un drama con unos leves toques de música y de humor. Tras estudiar detenidamente el asunto, los ejecutivos de la Disney decidieron reconvertir el tono de la historia para hacer de ella un musical. Querían seguir la más pura tradición del estudio, y contrataron al equipo Alan Menken-Howard Ashman (compositor y letrista, respectivamente, de La Sirenita) para musicalizar el nuevo filme.
Ashman pasó a ser co-productor de la película, junto con Hahn. Y mientras éste organizaba el equipo de dibujantes y artistas, aquel contrataba a la guionista Linda Woolverton para reestructurar la trama y situar en ella las seis nuevas canciones. La historia se vio enriquecida con este tándem, pues Ashman tuvo la feliz idea de transformar los objetos encantados de la fábula (espejos, luces, etc.) en criaturas vivas con personalidad propia: la tetera -con voz de Angela Lansbury-, el candelabro y el reloj de mesa. Estos personajes, como era ya tradición en los filmes de la Disney, conducen y aconsejan a la desconcertada heroína durante su estancia en el castillo, y este cambio contribuyó decididamente a desarrollar la parte central del relato.
Al mismo tiempo, Linda Woolverton trabajó por su cuenta el personaje de la Bestia, dándole mayor fuerza y presencia. A diferencia del cuento clásico, el pivote narrativo de la cinta no es ya una dulce muchacha encerrada en un castillo, sino una horrible bestia que necesita redimirse de su pasado. Y a diferencia también de otras películas de la Disney, el protagonista no tiene enfrente un claro y cruel antagonista, sino que debe luchar contra sí mismo en una pugna interna llena de dramatismo. El proyecto estaba ya completado. Ahora había que vestirlo adecuadamente
Nuevos escenarios y ambientes
Hahn, mientras tanto, coordinaba el diseño y animación de ambientes. Contrató como director artístico a Brien McEntee, quien dedicó meses a estudiar cuidadosamente el estilo visual de Bambi -a la vez realista y estilizado- para recrear las escenas de bosques y campiñas.
McEntee trabajó también un uso simbólico de los colores, que juegan un papel decisivo a la hora de contar la historia. Así, desde la secuencia inicial, Bella aparece distinta al resto de los lugareños, y eso lo advertimos visualmente porque es la única que viste de azul, mientras los demás lucen colores grises, ocres y anaranjados. Su deseo de aventuras, de escapar a la vida anodina y provinciana de su pueblo, se plasma en el contraste cromático de luces y colores.
También el paso del tiempo actúa en la escena como expresión de contenidos anímicos. Las estaciones, por ejemplo, son una metáfora de los cambios que se producen en los personajes, y un símbolo también de la carrera contra reloj de los sentimientos humanos.
La película empieza en otoño, con colores pardos y un sentimiento de decadencia y de nostalgia. Bella no se encuentra a gusto, y sueña con una vida distinta, llena de acción y colorido. Cuando su padre se pierde en el bosque, percibimos algo de ese frío y duro invierno que se avecina, invierno que se hace claramente palpable cuando Bella irrumpe en el castillo y es encerrada en lugar de su padre: la soledad de la muchacha se enfatiza con las primeras nieves que caen al otro lado de su ventana.
Cuando su relación con la Bestia empieza a cambiar y empiezan a intercambiarse detalles de afecto, en los alrededores de la mansión las nieves empiezas a fundirse y a transmitir nueva vida. El frío entorno desaparece. Gastón, lleno de furia y encabezando una alborotada turba, aparece después en el castillo en medio de una agitada y tormentosa noche. Y al final, cuando el hechizo se esfuma y la Bella y el Príncipe se reúnen al fin, la primavera empieza a florecer y hay un nuevo despertar de flores y de colores.
Para todo el aspecto visual, McEntee reunió a catorce artistas que dibujaron hasta el detalle los 1.300 fondos del filme. Junto a ellos, cerca de seiscientos animadores y artistas iban a dar vida a la variada gama de personajes, a cual más complicado y laborioso. De todos ellos, el más difícil de visualizar era, sin duda, el personaje central: la Bestia.
Fuente: Fila 7 (Alfonso Méndiz)

Una Historia tan Antigua Como el Tiempo: La Bella y la Bestia

El 30º Gran clásico de Disney La Bella y la Bestia ( Beauty and the Beast ) sigue siendo hoy una de las más grandes obras maestras de los estudios. Esta es la segunda película de la segunda edad de oro que comenzó con La Sirenita en 1989, con Pato Aventuras - La Película : El Tesoro de la Lámpara Perdida y Los Rescatadores en Cangurolandia aparte. Este período fue como un renacimiento, una nueva generación de artistas que maduraron mientras que el primero tuvo que retirarse. La clave estaba en permanecer en la tradición de grandes las películas, y al mismo tiempo añadir un toque de modernidad que brillaba por su ausencia en las producciones anteriores.

El cuento de La Bella y la Bestia que inspiró la película  es de 1756 y escrito por Jeanne Marie Le Prince de Beaumont. Su historia se inspira en muchas historias similares (Cupido y Psique, Notre-Dame de París, El Fantasma de la Ópera), podemos calificarla de muy antigua, el Prince de Beaumont la revivió en su momento amoldándola a los gustos de la época. El interés principal de la historia es hacernos comprender que la belleza no proviene del físico, sino el corazón.

Al igual que La Sirenita , La Bella y la Bestia fue sólo un proyecto durante un largo tiempo. En los años 30 y 50 los artistas de Disney ya habían desarrollado un proyecto que nunca llegó a la madurez. Con la guerra y las dificultades en el desarrollo del segundo acto de la historia, el proyecto no se pudo crear, para disgusto del propio Walt Disney. Por lo que tuvo que esperar hasta 1987 para resurgir bajo la dirección de Roy E. Disney, en ese momento, vicepresidente ejecutivo, y para restaurar el prestigio de la empresa familiar. Volver al cuento de hadas había sido el éxito de la última producción, La Sirenita, La Bella y la Bestia sería la confirmación del éxito.

La Bella y la Bestia es la primera producción de un par de jóvenes directores Gary Trousdale y Kirk Wise. Ambos artistas habían llegado a Disney durante los años oscuros de los 70 y 80. entusiasta de la animación desde muy joven, Gary Trousdale ascendió poco a poco por todos los niveles que conducen a los estudios Disney. Tenía la intención de estudiar arquitectura, conoció a una representante de la Escuela de Animación CalArts que le convenció para apuntarse. Después de tres años de estudio el futuro realizador empezó a trabajar para la productora Carter/Mendez. Sería animador, dibujante y creador de guiones para la televisión. Empezó su carrera en Disney como asistente de efectos especiales para El Caldero Negro . Después pasó al departamento de guiones donde desarrolló la historia de Oliver y su pandilla . Kirk Wise, por su parte, ganador del concurso de arte a la edad de siete años, entró la Escuela de Animación CalArts al finalizar la escuela secundaria. Durante su último año en CalArts, fue contratado por Disney como animador independiente. En 1986, se incorporó de forma permanente en Disney como animador en Basil, El Ratón Superdetective , luego como guionista de Oliver y su Pandilla. Después de finalizar la producción de La Bella y la Bestia, la pareja siguió en Disney para responsabilizarse de otras dos películas juntos: El Jorobado de Notre Dame y Atlantis: El imperio perdido .

La música y las canciones están compuestas por Alan Menken para la música y con las letras del fallecido Howard Ashman. Ambos habían ganado dos Oscar, a la mejor canción Bajo el Mar y a la mejor Banda Sonora, como recompensa por su trabajo en La Sirenita . Desafortunadamente Howard Ashman desapareció en marzo de 1991, seis meses antes del estreno de Bella y la Bestia y por lo tanto no pudo ver su trabajo premiado. Un homenaje a él también se hace en los créditos: “A nuestro amigo Howard, que dio su voz a una sirena y una bestia su alma …”

Después de muchas dificultades y alteraciones (el segundo acto sigue planteando un problema), La Bella y la Bestia se completó a finales de 1991. Una primera proyección tuvo lugar unos meses antes en un festival de cine en Nueva York. La película no estaba terminada por completo, muchos planos no estaban animados, incluso faltaban los colores. El público de Nueva York es un público difícil, que siempre critica a Disney por edulcorar demasiado sus historias. ¡Qué sorpresa fue ver al público salir de la proyección completamente embelesado, con los ojos brillantes, un verdadero éxito para la producción!

El lanzamiento oficial de la película (13 de noviembre de 1991) confirmó el éxito, ¡La Bella y la Bestia fue un triunfo enorme! Le supuso una ganancia de 403 millones dólares a Disney, lo que la convirtió en la película de animación más rentable en la historia del cine. Pero eso no es todo, La Bella y la Bestia fue también la primera película animada en ser nominada para el Oscar ® a la Mejor Película, ¡un verdadero logro para cualquier equipo de la película y para el estudio!

Ahora, tras una espera de más de 7 años, vuelve uno de los clásicos más aclamados de Disney. La Bella y la Bestia Edición Diamante, verá la luz el próximo 3 de noviembre en formato Blu-ray combo y DVD, en un lanzamiento que supone la segunda incorporación a la Colección Diamante de la compañía, cuyo primer lanzamiento fue la inolvidable Blancanieves y los siete enanitos. Además, La Bella y la Bestia se podrá volver a disfrutar en cines en un espectacular formato en Disney© 3D a partir del próximo 19 de noviembre, tras casi 20 años sin haberse visto en pantalla grande.

Localizada en un pintoresco pueblo de la Francia del s.XVIII La Bella y la Bestia Edición Diamante sigue las aventuras de Bella, una brillante y guapa joven que utiliza la lectura como válvula de escape de su rutinaria vida. Cuando su padre es apresado en un misterioso castillo, Bella acude en su búsqueda y se presta a ocupar su lugar. El castillo es propiedad de una atormentada Bestia que, como Bella comprobará con el tiempo, resulta ser un joven príncipe bajo los efectos de un hechizo. Sólo cuando conozca el amor, el príncipe podrá volver a su verdadero cuerpo. Poco a poco, y gracias a la ayuda de los sirvientes de la Bestia, que han sido convertidos en objetos domésticos, Bella irá descubriendo que la belleza se esconde en el interior.

La Bella y la Bestia consiguió seis nominaciones a los premios Oscar® de 1992, entre los que se incluye la nominación a Mejor Película. Se alzó con los premios a Mejor Canción Original y Mejor Banda Sonora, además de ganar tres Globos de Oro® (Mejor Película de Animación, Mejor Canción Original y Mejor Banda Sonora) y otros dos premios Grammy®.

La película salió en el formato IMAX, el 1 de enero de 2002 con un éxito considerable, antes de salir por primera vez en DVD en octubre de ese año.

LA BELLA Y LA BESTIA: LA CREACIÓN DE UN CLÁSICO INOLVIDABLE

Han pasado casi veinte años desde el estreno de La Bella y la Bestia en 1991 y, a pesar del tiempo transcurrido, éste sigue siendo uno de los clásicos más recordados de Disney. Como señala Don Hahn, productor de la película, “La experiencia de crear La Bella y la Bestia fue tan memorable que sigue tan presente como el primer día, en las vidas de los que participamos en ella La combinación de humor, música y belleza plástica se dio en el momento preciso y con la gente adecuada”

Uno de los aspectos más notables de la película es, sin duda, su maravillosa banda sonora, de la que se encargó el compositor Alan Menken, que a lo largo de su trayectoria profesional ha conseguido 8 Oscar® de Hollywood. Según el propio Menken, “La Bella y la Bestia ocupará siempre un lugar muy especial en mi vida. Fue una odisea extraordinaria que me permitió trabajar con gente de gran talento”. El resultado no pudo ser mejor: la banda sonora de La Bella y la Bestia consiguió múltiples premios, entre los que se incluyen dos Oscar®, así como varios Globos de Oro® y premios Grammy®.
Otro de los artífices del éxito de la película fue Glen Keane, el reconocido animador que diseñó a Bestia. Keane reconoce que el proceso de creación de Bestia fue único y genuino. “Hasta entonces no existía un personaje como Bestia, por lo que no teníamos un referente. Comencé su diseño tratando de imaginar quién era en su interior. Es parte humano y parte animal, y no se encuentra conforme en ninguna de las dos formas. Su diseño tenía que mostrar su lado humano, con la capacidad de amar, pero también la ferocidad y el poder de un animal”. Tras muchos viajes al zoo y estudios de animales, el animador consiguió dar con el híbrido perfecto, mezclando la melena del león, la barba y el cráneo del búfalo, los colmillos y nariz del jabalí, la musculatura de un gorila y las piernas y cola de un lobo. La Bestia, uno de los personajes de Disney más recordados, por fin tenía forma.
UNA NUEVA FORMA DE DISFRUTAR DE UNA HISTORIA POR LA QUE NO PASA EL TIEMPO
La película, que profundiza en la importancia de descubrir los valores y la belleza que todo el mundo atesora en su interior, es una de las más bonitas historias de amor del cine de animación. La Bella y la Bestia Edición Diamante permite disfrutar de este maravilloso clásico con la mejor calidad. Gracias a la remasterización de la imagen y al Sonido Digital 5.1, uno de los títulos más queridos de Disney vuelve enriquecido y con más matices que nunca.
MUCHO MÁS QUE UNA PELÍCULA
Además, La Bella y la Bestia Edición Diamante en formato Blu-ray llega cargada de contenidos adicionales. Entre los extras exclusivos que acompañan a la película están una escena de apertura alternativa, nuevos personajes, escenas eliminadas, composiciones musicales restauradas, cómo se hizo la transformación de Bestia, juegos interactivos y mucho más. En esta Edición Diamante se encuentra todo lo necesario para comprender y descubrir cosas nuevas sobre el mundo de La Bella y la Bestia.

CONTENIDOS ESPECIALES BLU-RAY COMBO

Principio alternativo – Un principio alternativo de la película.
Escenas eliminadas – Introducción alternativa al principio de la película, introducción a escena eliminada de Roger Allers, Bella en la librería.
Más allá de la belleza – La historia jamás contada sobre cómo se hizo La Bella y la Bestia.
Entre Bastidores Disney – Los principios en Broadway, un extra sobre cómo se compone un clásico (una conversación musical con Alan Menken, Don Hahn y Richard Kraft).
Juegos y actividades – La Sra. Potts (juego de perfil de personalidad), El reto musical de Chip, y más.
Versiones alternativas y eliminadas – Versión alternativa “¡Qué festín!”, Final alternativo (La transformación), Canción eliminada,…
Pruebas de animación y movimiento – Borradores y restauraciones, una versión de “La Transformación” en lápiz, pruebas de movimiento de cámara.

CONTENIDOS ESPECIALES DVD

Escenas eliminadas – Entre las que se incluyen el principio y el final alternativos de la película.
Más allá de la belleza – La historia jamás contada sobre cómo se hizo La Bella y la Bestia.
Entre Bastidores Disney – Los principios en Broadway, un extra sobre cómo se compone un clásico (una conversación musical con Alan Menken, Don Hahn y Richard Kraft).
Juegos y actividades – La Sra. Potts (juego de perfil de personalidad), El reto musical de Chip, y más.
Versiones alternativas y eliminadas – Versión alternativa “¡Qué festín!”, Final alternativo (La transformación), Canción eliminada,…
Canción eliminada – La canción “Humano otra vez”, con introducciones de Alan Menken y Dohn Hahn

CARACTERÍSTICAS ESPECIALES BLU-RAY COMBO

Características técnicas:
Tipo de formato: 16×9
Aspecto ratio: 1.78:1
Duración: 88 min. Aprox.
Número de discos: 3

Idiomas:
Idiomas en 5.1 DTS: español, inglés, hindú y portugués
Subtítulos: español, inglés y portugués

CARACTERÍSTICAS ESPECIALES DVD

Características técnicas:
Tipo de formato: 16×9
Aspecto ratio: 1.78:1
Duración: 88 min. Aprox.
Número de discos: 2

Idiomas:
Idiomas en 2.0 Dolby Surround: español, francés, portugués, holandés, árabe e ingles
Subtítulos: español, francés, portugués, holandés y árabe

Fuente: The Art of Disney Animation y Walt Disney Studios

Los Increíbles: Gestación de una Historia Increíble

“THE INCREDIBLES” (LOS INCREÍBLES) surgió de la imaginación del director Brad Bird, un realizador que quería que su proyecto incluyera lo que más le gusta de las películas: grandes dosis de aventura, familias poco convencionales, suspense, diseño vanguardista, humor inteligente y personajes tan interesantes y auténticos que los espectadores no puedan evitar participar en sus dilemas emocionales y morales. El desafío consistía en que Bird quería reunir todos estos ingredientes en una película de animación que elevara el arte a un nivel de dramatismo superior. ¿Sería posible? Bird creía a ciegas que sí.
Cuando a Bird se le ocurrió la historia de “THE INCREDIBLES” (LOS INCREÍBLES), acababa de ser padre por primera vez y tenía sentimientos encontrados sobre cómo las personas compaginan la vida familiar con sus sueños más íntimos. Así fue como Bird creó un padre -de hecho, un padre superhéroe- que, con todo el dolor de su corazón, se ve obligado a renunciar a su hobby preferido -en este caso, salvar el mundo- por el bienestar de su familia.
Así nació Bob Parr, anteriormente conocido como Mr. Increíble. Hace mucho tiempo, su familia ingresó en el Programa de Relocalización de Superhéroes y ahora lleva una vida normal y corriente en un barrio residencial a las afueras de la ciudad, hasta que Bob recibe un misterioso comunicado que le ofrece la oportunidad de salvar al mundo y también de volver a sentirse útil.
Cuando Bird empezó a escribir la historia de “THE INCREDIBLES” (LOS INCREÍBLES), se dio cuenta que estaba uniendo dos ideas: por un lado, estaba escribiendo la imaginativa historia de espías que siempre habría querido ver y, por otro, un drama sobre los lazos que nos unen y sobre el poder de la familia, el mayor super-poder que puede tener un ser humano. Por último, la imagen inicial que Bird tenía de los Parr era más o menos como la de todos nosotros: aguantando a diario al jefe, el tráfico y malentendidos sin importancia que acaban convirtiéndose en auténticos problemas… sólo que con un toque un poco más increíble.
“Para mí, ‘THE INCREDIBLES’ (LOS INCREÍBLES) es una historia sobre una familia que aprende a compaginar su vida personal con el amor que sienten entre ellos”, afirma Bird. Y añade: “También es una comedia sobre superhéroes que descubren su faceta más humana. Quería crear un mundo repleto de referencias a la cultura pop -con los típicos aparatos que aparecen en las películas de espías, los poderes de los superhéroes de los cómics y malos que utilizan trastos ingeniosos-, pero también quería crear una historia que tratara sobre la familia, aunque fuera una familia de superhéroes. La verdad es que he puesto todo mi corazón en esta historia. Todos esas cosas íntimas -ser marido, ser padre, la idea de envejecer, la importancia de la familia, lo que significa el trabajo y lo que se siente al pensar que estás perdiendo cosas que amas- aparecen en esta gran historia”.

Bird quería superar los límites técnicos de la animación y también los del potencial de la narrativa. “En cierto modo, me inspiré en el clásico de la animación de Disney ‘The Lady and the Tramp’ (La Dama y el Vagabundo), porque sus personajes son inolvidables y han resistido el paso del tiempo”, nos cuenta el director. Y continúa: “La cuestión era cómo lograrlo con las mejores herramientas que el arte ofrece en la actualidad”.
Cuando Bird terminó el primer borrador del guión, envió la historia a las únicas personas de las que estaba seguro que entenderían su visión de una película de animación, que esperaba que se viera, se sintiera y se produjera de forma distinta a todas las demás: Pixar Animation Studios.

La palabra innovación lleva mucho tiempo siendo el lema de Pixar, la compañía que está detrás de muchos de los grandes éxitos tanto de la animación como entre la crítica, como la pionera “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]), “A Bug’s Life”, (Bichos. Una aventura en miniatura), “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.) y “Finding Nemo” (Buscando a Nemo). Este estudio siempre está a la caza de historias originales de personas creativas y en cuanto John Lasseter -el vicepresidente creativo y oscarizado realizador por méritos propios- vio el curriculum de Bird, supo que había dado con una.

Lasseter nos lo cuenta: “Cuando Brad vino al estudio a explicarnos la historia, fue como si hubiera vuelto a casa, porque este estudio se creó para personas como él, personas que están deseando llevar el entretenimiento, la animación y los personajes por caminos desconocidos. La historia de ‘THE INCREDIBLES’ (LOS INCREÍBLES) nos dejó sin palabras. Me encantó la idea de una aventura sobre una familia de superhéroes intentando llevar una vida normal y hacerse felices. Además, sabía que ese proyecto en manos de Brad iba a superar con creces a la historia más divertida y a tener un estilo fantástico y una gran fuerza dramática”.

Lasseter también sabía que “THE INCREDIBLES” (LOS INCREÍBLES) iban a plantear un desafío sin igual a Pixar: por un lado, era la primera vez que el estudio trabajaba con personajes totalmente humanos, por otro, iba a ser la producción más técnica, innovadora, logísticamente compleja y monumental de la que el estudio jamás se había encargado. La historia se desarrolla en casi 100 platós diferentes, desde las afueras de una ciudad extravagante y moderna, a las exóticas y salvajes junglas de la Isla Nomanisan. Además, como la película se centra en la humanidad de los personajes, Bird pidió al equipo de Pixar que creara las formas humanas animadas más creíbles de la historia, con piel cinética y palpable, pelo y ropa. El entusiasmo se extendió por el estudio como el fuego para superar el desafío de THE INCREDIBLES (LOS INCREÍBLES).

El proceso de creación de una película de animación pasa por múltiples etapas cuidadosamente estudiadas. En primer lugar, se escribe la historia y se dibujan los storyboards preliminares para ayudar a contar la historia desde el punto de vista visual en las primeras fases. Después, los storyboards se convierten en una forma de animación que se conoce como “bobinas” o “animáticas”, que permiten a los realizadores afinar las secuencias antes de animarlas. Al mismo tiempo, el departamento artístico está trabajando a tope para ilustrar hasta el último rasgo físico de cada personaje y del universo en él que viven, además de realizar una tormenta de ideas sobre el diseño de los platós virtuales, los accesorios, los edificios, las superficies y las paletas de color. Una vez decidida la historia y el aspecto de la película, se convoca a los actores para grabar las voces y aportar a los personajes sus personalidades singulares que, a su vez, se utilizan para inspirar el resto del proceso creativo.

Por último, comienza el proceso de transformación de estas representaciones en 2D en realidades de 3D. El primer paso del proceso le corresponde al grupo de maquetas, que tiene que construir los personajes y los platós en el ordenador. El equipo de diseño es fundamental en la siguiente fase, que consiste en afinar los personajes y la cámara a partir del storyreel para crear las “tomas” que aportarán efecto a la narración de la historia. A continuación, los personajes se animan completamente -movimiento a movimiento, toma a toma-, se les da vida con toda una serie de expresiones, movimientos y emociones. El sombreado y la “iluminación digital” son el último paso de la fase de producción y finalmente toda la película pasa a “representación” (rendering). En la representación, toda la información que conforma la película pasa de datos digitales a fotogramas. Por último, la película termina como cualquier otro largometraje: montaje definitivo, banda sonora e incorporación del sonido y los efectos especiales.
Con “THE INCREDIBLES” (LOS INCREÍBLES), Brad Bird pidió a su equipo de Pixar que innovara, que encontrara formas nuevas de llevar el proceso hasta los límites de la creatividad.

El productor John Walker nos lo cuenta: “La película comenzó con una visión personal y una pasión que se contagió a todo Pixar. El lema de Pixar es la excelencia y todo el mundo apoyó la visión de Brad, porque se dieron cuenta de que dar vida a esta película iba a ser muy duro y complicado, pero también muy estimulante. Resulta emocionante explorar territorios sin explorar, convertirse en pionero de técnicas nuevas e invitar a los espectadores a vivir una experiencia tan conmovedora y divertida como innovadora”.

Bird lo recuerda: “Como director, me familiaricé con lo que denominé la “Mirada de Asombro de Pixar”, es decir, cuando todos esos genios palidecían y empezaban a mirarse unos a otros preguntándose ‘¿Se da cuenta de lo que está pidiendo?” Pero nadie se rendía y terminaban encontrando una solución que permitía seguir añadiendo creatividad a la película. Dice mucho de Pixar que fueran capaces de sacar magia de la chistera constantemente”.

Según John Lasseter, al final, “THE INCREDIBLES” (LOS INCREÍBLES) fue para todos como un viaje por el reino de la imaginación. “La creación de ‘THE INCREDIBLES’ (LOS INCREÍBLES) fue una demostración de fuerza”, declara. Y añade: “Afortunadamente, los chicos de Pixar mejoraban cada día. Con esta película, se han superado a sí mismos. Cuando ves actuar a los personajes y te fijas en sus ojos, sientes lo que está pasando en su alma. Los matices de su animación facial y los gestos de sus cuerpos son increíbles. Los personajes y la historia enganchan tanto que no te das cuenta de cuál es el género de la película. Sólo sabes que estás viendo una historia fabulosa”.

Fuente: Buena Vista Inernational

El Planeta del Tesoro: La Música

No hay una historia de aventuras que se precie si no va acompañada de una gran banda sonora original que realce la acción y los elementos dramáticos y cómicos. Para “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro), los realizadores subieron a bordo al galardonado compositor James Newton Howard. Esta es la tercera vez que Howard compone una banda sonora para una película de animación de Disney, después de “Dinosaur” (Dinosaurio) y “Atlantis: The Lost Empire” (Atlantis, el Imperio Perdido).

El productor Roy Conli describe la obra del compositor como “romántica y dentro de la tradición de las grandes bandas sonoras de capa y espada de Erich Wolfgang Korngold de películas como ‘Captain Blood’ (El Capitán Blood) y ‘The Seahawk’. Se trata de una pieza orquestal que rinde homenaje a las grandes aventuras marinas de los años 40. James es uno de los escasos compositores que son capaces de combinar comedia, aventura y romance a una misma banda sonora”.

Howard añade: “Esta es la culminación de varios trabajos que he intentado hacer en el pasado. La película se encuadra en la rica tradición de Korngold, Tiomkin y Steiner y las películas de capa y espada que ayudaron a crear. Se esperaba que la música de esta película fuera de las que se convierten en un clásico. Las películas de animación son emocionantes y terroríficas al mismo tiempo para los compositores, porque el trabajo es ingente y se trata de un medio en el que la música es fundamental. Lo que más asusta es que eres consciente de lo buena que puede llegar a ser y tienes que intentar conseguirlo. La mayor parte de mi trabajo consiste en aclarar y subrayar el aspecto emocional de determinados momentos”.

Además de una magnífica banda sonora, la película incluye dos canciones del cantante y compositor John Rzeznik (uno de los miembros fundadores del famoso grupo Goo Goo Dolls), que debuta como artista en solitario en este proyecto. La primera canción I’m Still Here (Canción de Jim) acompaña a un montaje de imágenes que muestran cómo Jim y John Silver van haciéndose amigos. Para esta balada rockera, Rzeznik recurrió a los recuerdos de su adolescencia y aportó a la canción una gran comprensión del personaje y de sus sentimientos. “Para mí, Jim era una persona de carne y hueso”, declara. “Se embarca en una aventura con el objetivo de encontrar su verdadera identidad y, aunque se lleva algún que otro varapalo, se hace un hombre. La historia es fantástica y la animación espectacular. Me ha resultado muy fácil conectar con Jim, porque me parezco mucho a él cuando tenía su edad”.

El segundo tema de Rzeznik, Always Know Where You Are, se escucha al final de la película, acompañando a los créditos finales. Según Rzeznik: “Esta canción resume la película y la felicidad que embarga a todos los personajes al final. Jim regresa a casa después de haber vivido la aventura más increíble de toda su vida”.

En la versión en castellano, Alex Ubago ha sido el artista elegido por Disney Character Voices para interpretar el tema “I’m still here” de John Rzeznik. Miguel Angel Poveda, Director Creativo del departamento en España, resalta la enorme calidad de su voz como razón fundamental para esta elección. “Alex tiene una voz muy cálida y a la vez de gran potencia, ideal para expresar el sentimiento de esta canción, que es fundamental en la película”. Santiago Aguirre ha sido el director musical de la película. El tema, titulado en castellano “Sigo aquí”, ha sido adaptado al castellano por María Ovelar.

El Planeta del Tesoro: La Producción

La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson, una de las novelas de aventuras más famosas del mundo, adquiere una nueva dimensión con “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro), la nueva película animada de Walt Disney Pictures. Los realizadores han empleado las técnicas de animación más vanguardistas de la industria cinematográfica para llevar a los espectadores a un emocionante viaje de ensueño a través de un universo imaginario en el que se combina la mejor animación artesanal con increíbles platós virtuales en 3 dimensiones, además de unas magníficas interpretaciones y una gran narración.

En la versión en castellano, además, contamos con la voz de Alex Ubago, que interpreta el tema central de la película “I’m still here” (Sigo aquí). Josema Yuste, ex – componente del dúo Martes y 13, presta su voz a unos de los personajes principales, el robot B.E.N. En la película han trabajado dos animadores españoles: el madrileño Sergio de Pablos, que ha supervisado al personaje del Dr. Doppler, y el vasco Oskar Urretabizkaia supervisor de B.E.N.

El protagonista de la historia es Jim Hawkins, un niño de 15 años que se incorpora a la tripulación de una expedición intergaláctica como grumete de un fantástico galeón espacial. Protegido por John Silver, el carismático cocinero del barco (mitad hombre, mitad máquina), Jim demuestra su valía luchando junto a la tropa alienígena contra supernovas, agujeros negros y feroces tormentas espaciales. Pero el destino le depara más peligros: su apreciado amigo Silver es en realidad un malvado pirata que está tramando un motín. Jim se convierte en adulto al experimentar por primera vez el dolor de la traición. Pero sabe encontrar en su interior la fuerza suficiente para hacer frente a los amotinados y descubrir un “tesoro” más espectacular de lo que jamás había soñado.

El dúo de directores, productores y guionistas formado por John Musker y Ron Clements está al mando del equipo creativo. Esta es la quinta película que han creado para Disney, tras títulos de la categoría de “The Great Mouse Detective” (Basil, el ratón superdetective) (1986), “The Little Mermaid” (La Sirenita) (1989), “Aladdin” (1992) y “Hercules” (1997). En 1977, Tras graduarse en el CalArts, Musker se incorporó a Disney en calidad de ayudante de animación (“The Small One”, “The Fox and the Hound” [Tod y Toby]), desde donde ascendió a animador y a artista de la historia antes de ser nombrado director. Clements, que ya hacía películas de animación en super-8 cuando era tan sólo un adolescente, llegó a Disney en 1976. Empezó trabajando como meritorio durante dos años en el departamento de animación bajo la dirección del magnífico animador Frank Thomas. Más tarde, ascendió de intercalador a animador / artista de la historia en películas como “Winnie the Pooh and Tigger Too”, “The Rescuers” (Los Rescatadores), “Pete’s Dragon” (Pedro y el dragón), “The Fox and the Hound” (Tod y Toby) y “The Black Cauldron” (Tarón y el caldero mágico). Colaboró con Musker por primera vez en 1983 para escribir el guión y dirigir “The Great Mouse Detective” (Basil, el ratón superdetective).
El productor Roy Conli ha supervisado toda la producción. Conli lleva diez años trabajando en el Departamento de Animación de Disney y entre sus trabajos se incluye la coproducción de “The Hunchback of Notre Dame” (El Jorobado de Notre Dame) y tres años dirigiendo el estudio de animación de Disney en París (donde supervisó la producción de “Hercules” y “Tarzan”). Conli también cuenta en su haber con una impresionante y extensa lista de créditos en los que colaboró en calidad de productor o supervisor en distintas fases de la producción. En “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro) ha contado con la colaboración del productor asociado Peter Del Vecho.

Según Thomas Schumacher, presidente de Walt Disney Feature Animation: “Utilizamos una gran variedad de fuentes para las películas de animación de Disney. A veces nos inspiramos en la mitología, las leyendas y el folclore popular, otras en historias reales y también en las grandes obras literarias, como fue el caso de ‘Tarzan’ y ‘The Hunchback of Notre Dame’ (El Jorobado de Notre Dame). Para “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro) recurrimos a la maravillosa novela de Robert Louis Stevenson, que es un clásico de la narrativa de aventuras, de las historias de piratas y de las leyendas sobre tesoros escondidos. John Musker y Ron Clements han reinventado clásicos como ‘The Little Mermaid’ (La Sirenita) y ‘Aladdin’, así que cuando nos expusieron la idea de adaptar La Isla del Tesoro y situar la historia en un universo de fantasía, pensamos que sería una película magnífica. Los clásicos tienen algo especial que invita a hacer nuevas versiones. El material original nos dio la oportunidad de crear una comedia, un drama y una aventura fantástica en una misma película, y no todas las historias son capaces de hacer eso”.

Schumacher añade: “Esta película es especial por varios motivos. El primero y más importante es que cuenta con las interpretaciones más brillantes de la historia de la animación. Los animadores han aportado tanta autenticidad y credibilidad a los personajes, tanto encanto e ingenio, que han alcanzado un nivel de sofisticación desconocido hasta la fecha. Glen Keane, que supervisó la animación de John Silver, es un gran actor que aporta una gran profundidad y sentimiento a todos sus personajes. En mi opinión, Glen es el artista de animación que más ha influido en nuestras películas. ‘Treasure Planet’ (El Planeta del Tesoro) marca un hito por la coherencia entre la animación artesanal y los elementos generados por ordenador. Por primera vez, disponemos de ambientaciones completas, los llamados ‘platós virtuales’ en los que los personajes se mueven por un espacio que en realidad es tridimensional. La tecnología se utiliza para crear platós fantásticos y, en el caso de Silver, para aportar credibilidad al personaje”.

Para marcar un hito en el campo de la tecnología, “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro) ha combinado animación artesanal y elementos generados por ordenador que alcanzan un nivel único de sofisticación. La mayoría de los personajes de la película se han dibujado a mano, con la excepción de John Silver (que se realizó con una mezcla de dibujo manual y generado por ordenador de gran complejidad) y el robot B.E.N., que se ha realizado únicamente por ordenador. Más del 75% de la película incluye algún tipo de elementos “Deep Canvas” (Lienzo Profundo), que van desde accesorios pintados a elaborados “platós virtuales”. Se ha logrado un gran progreso con respecto a “Tarzan”, en la que el “Deep Canvas” (Lienzo Profundo) sólo se empleó en algo menos de 10 minutos de la película. El “Deep Canvas” (Lienzo Profundo) requiere dibujar figuras geométricas y en 3 dimensiones en el ordenador y añadirle pinceladas de pintura que se adhieren a distintos puntos en el espacio. Este proceso sólo se puede utilizar una vez en cada escena y la pintura no se puede modificar ni retocar. Los “platós virtuales” se sitúan en un nivel superior que el “Deep Canvas” (Lienzo Profundo) ya que crean ambientaciones tridimensionales que se pueden ajustar a distintos niveles de iluminación y utilizarse tantas veces como se quiera. Una vez terminado, la cámara puede situarse en cualquier punto del plató y desplazarse libremente por él.

Una de las ventajas de esta nueva tecnología es que ofrece a los realizadores un mayor abanico de posibilidades a la hora de desarrollar el escenario. Musker nos lo explica: “Por ejemplo, queríamos que la secuencia del surf solar tuviera esa calidad de los deportes de riesgo, que pareciera que Jim está realmente surfeando, y para eso necesitábamos que la cámara pudiera desplazarse a su mismo ritmo. Esta es la película menos limitada que jamás hemos hecho, porque hemos podido elegir libremente ángulos de cámara que hasta ahora no era posible utilizar”.

Además de esta gran libertad de movimientos, no hay que olvidar la magnífica aportación de Rasoul Azadani y su equipo. Los “platós virtuales” han demostrado ser un enorme progreso ya que han permitido a los artistas de diseño hacer elecciones más arriesgadas en relación con la fotografía.

Para crear el personaje de John Silver, Musker y Clements acudieron a Glen Keane, uno de los animadores más veteranos de Disney y supervisor de los personajes de Disney más famosos como Ariel, Aladdín, Pocahontas y Tarzán. Keane se encargó del diseño y la animación manual del personaje. Asimismo, se ocupó del storyboard de varias escenas clave de la película. Eric Daniels fue el responsable del brazo, la pierna y el ojo mecánico de Silver. Daniels es un pionero de las imágenes generadas por ordenador que ha desempeñado un papel fundamental a la hora de desarrollar y perfeccionar el “Deep Canvas” (Lienzo Profundo). Ambos supervisores trabajaron codo con codo para dar vida a Silver de una forma dinámica y diferente.

Según Keane: “Al principio, lo que más nos preocupaba era cómo combinar las imágenes generadas por ordenador y la animación artesanal. Pero después nos dimos cuenta que el principal problema del personaje de Silver era el mismo que tuvimos con Tarzán y Ariel: la interpretación. ¿Cómo llegar a su corazón y a sus sentimientos? Eso es lo que nos ha llevado más tiempo. Si sólo te ocupas de los problemas técnicos, la interpretación y la historia se resienten. Eric Daniels tiene la gran habilidad para hacer que lo complicado parezca sencillo. Nunca dejé de dibujar e incluso cuando estaba pegado al ordenador no dejaba de mancharme las manos con los lápices. Me encanta”.

Lo habitual era que las escenas de Silver comenzaran con los borradores de Keane. Él realizaba la interpretación y el cronometraje de la escena y también dibujaba la parte mecánica del personaje. Finalmente, separaba el brazo en trozos y animaba los gestos y los movimientos. Una vez aprobada la animación, los dibujos se escaneaban en el ordenador y Daniels comenzaba a crear las piezas mecánicas del brazo electrónico encima de los dibujos. El dúo entabló una magnífica relación profesional que derivó en la seguridad que transmiten los personajes. Bill Berg y Kaaren Lundeen, jefes de limpieza de Silver, han realizado un trabajo fantástico al conseguir dar coherencia a las dos partes del personaje y dotarlas de unidad. La veterana de Disney Vera Lanpher (que ha supervisado películas de la talla de “Beauty and the Beast” [La Bella y la Bestia] y “The Lion King” [El Rey León]) fue la supervisora de limpieza de la película.
“Utilizar el ordenador para realizar una animación me anima a dibujar mejor, a interpretar mejor, a superarme a mí mismo en mi trabajo. Es como un desafío y, por eso, me siento mejor actor cuando acabo la película que cuando la empiezo. Personalmente como artista, es todo un logro”.

Se incorporaron especialistas digitales en casi todos los departamentos de producción (Diseño, Fondos, Efectos Visuales, etc.). En proyectos de animación de Disney anteriores, el departamento de Imágenes Generadas por Ordenador operaba como una pequeña unidad que se ocupaba de unos cuantos elementos o escenas de la película. Ahora que el software es más fácil de usar y que el hardware tiene más potencia, los artistas de todos los departamentos utilizan cada vez más el ordenador. Kyle Odermatt ha colaborado en esta película en calidad de Supervisor de Imágenes Generadas por Ordenador y ha coordinado a los artistas y expertos digitales de todos los departamentos. Dave Tidgwell (”Mulan”) fue el responsable de supervisar un equipo de cuarenta personas para crear la gran variedad de efectos visuales (tanto en 2 como en 3 dimensiones) que aparecen en la película (como incendios, humo, agujeros negros, explosiones, tormentas cósmicas y miles de doblones de oro).

“Hace diecisiete años, cuando John y Ron sugirieron por primera vez el proyecto, no se podría haber realizado esta película”, subraya Conli. “En aquella época, el Estudio utilizaba celdas pintadas a mano y el aspecto final era muy plano. Con la aparición del sistema CAPS y el “Deep Canvas” (Lienzo Profundo) encontramos el modo de integrar la animación manual y elementos en 3 dimensiones para dar a la película la dimensión que necesita”.

Musker y Clements siempre quisieron darle a “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro) un toque diferente. Querían situar la historia en un universo fantástico que incluyera las características de la ciencia-ficción. Clements nos lo cuenta: “La idea era ver cuánto daba de sí nuestro universo y crear un plató de fantasía que no perteneciera ni al pasado ni al futuro. Siempre me ha apasionado la ciencia-ficción y desde que me incorporé a Disney he deseado trabajar en algún proyecto de ese género. No quería nada de alta tecnología o demasiado futurista que con los años se pasara de moda. “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro) me ofreció la oportunidad, porque es una historia eterna. Queríamos que la película fuera la versión de ciencia-ficción de la novela de Stevenson. Es la visión del futuro vista desde la perspectiva del siglo XVIII. Los ordenadores no existen, ni tampoco la televisión ni los hornos microondas, pero sí otras cosas que los hombres del XVIII imaginaban. En nuestro universo fantástico existe una atmósfera fuera del espacio exterior (llamada “Etherium”), y gracias a eso, nuestros personajes pueden respirar. Hemos diseñado nuestra propia combinación de elementos antiguos, haciendo hincapié en el pasado para que la película tuviera la calidez de la que normalmente carece este género”.

El director artístico Andy Gaskill, que ya había trabajado con Musker y Clements en los estilos inspirados de Gerard Scarfe para “Hercules”, se unió al equipo para ayudar a visualizar el mundo de “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro). Los directores sugirieron un enfoque “70-30″ para la dirección artística, es decir, que el 70% de los platós y los accesorios se inspiran en el pasado y el 30% restante en el futuro. Lo que significa que los espectadores verán lo que a primera vista parece ser un barco del siglo XVIII. Sin embargo, al observarlo con más atención descubrirán que contiene cohetes y otros elementos fantásticos.

Otra gran fuente de inspiración para la imagen de “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro) fue la Escuela de Pintores Brandywine, en la que se incluyen artistas tan famosos como Howard Pyle, N.C. Wyeth y Maxfield Parrish. Wyeth fue el autor de las conocidas ilustraciones de la edición de Scribner de 1911 del clásico de Stevenson. Gracias a la influencia del estilo de esta Escuela, Gaskill y su equipo consiguieron captar el sentido de la fantasía, la aventura y la narrativa que sugieren las famosas ilustraciones. De este modo, adoptaron un enfoque similar al de los óleos para los fondos, una técnica que no se había vuelto a utilizar en Disney desde que se hizo “Bambi” hace sesenta años. Para lograrlo, los pintores de fondos tuvieron que adoptar un modo de trabajo completamente diferente.

Según Dan Cooper, el supervisor de fondos: “Esta es la primera película que se ha pintado en su totalidad en el ordenador. El proceso se realiza todavía pincelada a pincelada, pero en vez de un pincel se utiliza una stylus. Conseguir el aspecto de un óleo a mano es prácticamente imposible, porque la pintura necesita de seis meses a un año para secarse. Con el ordenador podemos conseguir ese mismo aspecto de forma instantánea”.

La labor de Ian Gooding, el director artístico asociado, era emplear el color para apoyar la historia y para ello decidió utilizar la cálida paleta de los pintores de la Escuela Brandywine. La mayoría de las escenas de la película parecen estar bañadas en luz para realzar la acción y la narrativa.

El diseñador de producción Steven Olds fue el responsable de crear el aspecto del RLS Legacy, un galeón inspirado en el siglo XVIII que surca el espacio gracias a sus ondulantes velas solares. También elaboró el primer borrador de otros elementos mecánicos, como el brazo de Silver, las lanchas y la tabla de surf solar. Frank Nissen, artista de storyboard de Disney, también ha participado como diseñador de producción y su aportación fue fundamental para lograr el concepto del aspecto de la película. Los diseños de los personajes se deben a artistas del talento de Rick Maki, Buck Lewis, Peter De Seve y Peter Clarke, entre otros. Los supervisores de animación de cada personaje han aportado su propia habilidad creativa al proceso y han ayudado a dar vida a los personajes.

La realización de “Treasure Planet” (El Planeta del Tesoro) ha durado cuatro años y medio. La animación principal de la película comenzó en el año 2000 y el equipo fue creciendo paulatinamente hasta alcanzar 350 artistas, animadores y técnicos.
La Isla del Tesoro fue la primera novela de Robert Louis Stevenson, que se publicó por primera vez en 1883. Anteriormente, entre octubre de 1881 y enero de 1882, se publicó por capítulos en Young Folks, una revista para niños. El escritor se inspiró en el mapa de una isla imaginaria que había dibujado para su hijastro Lloyd. Para crear la historia también se inspiró en sus lecturas infantiles, sus aventuras en el faro de su padre y su viaje a la costa de California. Se dice que para el personaje de John Silver se inspiró en su íntimo amigo W.E. Henley, que irradiaba energía y vitalidad a pesar de sufrir una minusvalía. El título original del libro era The Sea-Cook (El cocinero del mar) pero al final se decidió por Treasure Island (La Isla del Tesoro). Robert Louis Stevenson nació en Escocia en 1850. Consiguió hacerse un nombre como novelista de aventuras gracias a la profundidad psicológica y la ambigüedad moral con la que dotaba a sus obras, en las que a menudo se adentraba en temas sobrenaturales. Entre sus novelas destacan Kidnapped (Secuestrado) (1886), The Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde (El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde) (1886) y The Master of Ballantrae (El Barón de Ballantrae) (1889). Murió en diciembre de 1894, a los cuarenta y cuatro años, tras sufrir una hemorr

Alicia de Tim Burton: El Arte Detrás de los Personajes

VESTUARIO
“Cada película encierra sus propios desafíos”, señala Colleen Atwood, la diseñadora de vestuario ganadora de dos Oscar®. “En ésta el reto eran sus dos mundos -el mundo en el que cae Alicia y el llamado mundo real que hay arriba-, y comprender en qué se parecían y en qué diferían. Cuando recurres a los libros originales, no ves muchas prendas de ropa. El sombrero del Sombrerero Loco es similar al de las primeras ilustraciones de los libros, pero el resto del vestuario es totalmente nuevo”.
Atwood trabajó por primera vez con Burton en “Edward Scissorhands” (Eduardo Manostijeras) y después realizó el vestuario de “Ed Wood”, “Mars Attacks!”, “Sleepy Hollow”, “Planet of the Apes” (El Planeta de los simios), “Big Fish” y “Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street”(Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet).
“Para el mundo real, el vestuario de Alicia fue más clásico. Creamos una versión de su famoso vestido azul”, señala la diseñadora de vestuario. “Jugamos con otros colores, pero volvimos al azul porque nos pareció el color más adecuado y además le favorecía mucho a Mia. Era su color. Después, a medida que avanza la historia, Alicia comienza a usar prendas realizadas con diferentes elementos del mundo en el que está. Al encoger y crecer, Alicia pierde su vestido original y se queda en combinación, que encoge y agranda”.

“Al principio, para el té en el jardín, llevo mi clásico vestido azul”, cuenta Mia Wasikowska, que interpreta a Alice en la película. “Cuando encojo por primera vez, me ato la combinación a la cintura. Luego, en el té, cuando vuelvo a encoger, el Sombrerero me hace un vestidito de 15 centímetros con la combinación. En el palacio de la Reina Roja, cuando crezco, la Reina Roja me confecciona un vestido con las cortinas del palacio, que es un enorme vestido rojo, extravagante e hinchado. No sólo mido dos metros y medio, sino que además llevo un vestido casi igual de ancho. Es muy divertido”.
Los cambios de estatura fueron un verdadero desafío para Atwood, sobre todo porque Burton quería rodar las escenas de la forma más real posible. “Lo estudiamos juntas”, afirma. “y jugamos con las telas y las escalas para que los cambios de tamaño de Alicia funcionasen bien. Cuando ella era pequeña, las rayas tenían que ser mayores. Cuando es más alta, las rayas eran más pequeñas”.
A la hora de diseñar el vestuario del Sombrerero, Atwood comenzó por el sombrero, como es lógico. “El sombrero está basado en un modelo típico de la época. Sólo que su tamaño está un tanto exagerado. Por casualidad encontré en Italia un cuero cortado con láser con un motivo muy raro, como si se hubiese quemado. En cuanto lo vi, pensé: “Sería genial para el sombrero. Después un fantástico sombrero de Londres le dio forma”.
Atwood conoció a Depp en “Edward Scissorhands” (Eduardo Manostijeras). Ambos han trabajado juntos en numerosos proyectos. “Como diseñadora de vestuario, no hay nada como trabajar con Johnny”, confiesa. “Es un artista muy generoso. Tiene un don único a la hora de interpretar a un personaje. Y sabe llevar sus prendas de un modo especial”.
“El vestuario es el caparazón del personaje, un importante primer paso para saber cómo se comporta o se mueve esa persona”, explica Depp. “Colleen es fantástica. Se introduce en la mente del personaje y crea su piel exterior”.
Junto con Depp, Atwood comenzó a diseñar el aspecto del Sombrerero. “Empezamos imaginando quién era el Sombrerero”, apunta Atwood. “Cada vez que Johnny y yo coincidíamos en algún punto, él le daba un nuevo giro. Y lo llevábamos más lejos. Se nos ocurrió que tenía que acarrear todas la herramientas de su profesión, de modo que en lugar de estar en estante, formaran parte de su vestimenta. Así que lleva los dedales y el alfiletero como anillo. Todos esos elementos le confieren una magia especial. Le hacen parecer de otro mundo, pero sigue siendo muy real”.
Una de las primeras ideas que Depp propuso con respecto al Sombrerero fue que sus prendas cambiaran de color con los estados de ánimo del personaje. “Cuando le conté mi idea de los cambios de color según los estados de ánimo, se volvió loca”, recuerda el actor. “Enseguida empezó a diseñar esos accesorios alucinantes, como la pajarita que lleva incorporado una especie de mecanismo”.
Para el vestido de la Reina Roja, Atwood se inspiró en los corazones de las barajas. “El vestido tiene muchas rayas y texturas de corazones para darle escala, y los corazones están hechos con papel dorado”, revela. “Quería que fuera divertido y algo cursi porque la Reina Roja es algo vulgar. Así que los materiales no son muy refinados. Utilicé materiales más cursi para un efecto más gráfico. Los zapatos son de cuero dorado metalizado forrados de encaje. Además añadimos un corazón en la suela de los zapatos, así que cuando levanta los pies, deja ver este pequeño detalle. Pero eran un poco horteras como si fuera una imitación de unos zapatos Louboutin”.
Por el contrario, el vestido de la Reina Blanca es mucho más glamouroso. “La Reina Blanca es la versión Beverly Hills de la Reina Roja”, señala Atwood. “De hecho, lleva un vestido mucho más ceñido, con algo de brillo, parecido al de la Bruja Buena. Pero hay algo en sus siluetas y sus vestidos que deja entrever que son hermanas y crea un nexo entre ellas. El vestido tiene muchas capas de tela, con copos de nieve serigrafiados y estampados de papel metálico para dar brillo, pero un brillo algo agrietado. Además lleva muchas joyas para que parezca más llamativa”.
“Es el vestido más suntuoso y frágil que he llevado en mi vida”, dice Anne Hathaway, que da vida a la Reina Blanca. “Me encanta. Es precioso. Si has soñado con ser hada o princesa, esta es la clase de vestido que desearías tener. Me encanta que sea una Reina tan idealizada, la típica Reina de un cuento de hadas, pero la de una película de Tim Burton, así que tiene que haber un lado oscuro”.
Las prendas del Sombrerero se retocaron en postproducción para que reflejaran los cambios de su estado de ánimo, pero el vestuario de otros personajes como el Conejo Blanco o la Liebre de Marzo se elaboró digitalmente en su totalidad. “Muchas de las prendas las diseñé yo, en otras colaboré con los animadores proporcionándoles muestras de telas, texturas y sugerencias, sobre todo para que las texturas fueran homogéneas”, afirma Atwood. “Siempre que trabajo en el vestuario de una película de Tim Burton, me convierto en una artista”.
MAQUILLAJE
El maquillaje de la película estuvo a cargo de Valli O’Reilly. O’Reilly, que trabajó en películas como “Lemony Snicket’s A Series of Unfortunate Events” (Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket), “Last Chance Harvey” (Nunca es tarde para enamorarse) y “Mars Attacks” de Burton, afirma que la película era un canto a la creatividad, al ingenio y a la paciencia. “En esta película en particular, la imagen se logró a través de un proceso de eliminación”, cuenta O’Reilly. “Todos los personajes tenían un montón de detalles. A Tim le gusta eso, a él le gustan los colores. Le fascina todo lo que llame la atención”.
Entre esos detalles cabe destacar la cicatriz en la cara de Stayne, inspirada en una antigua película de Kirk Douglas; las cejas tan cuestionadas de la Reina Roja; la palidez del rostro de Alicia y las cicatrices que le deja el ataque de Magnapresa en el brazo. “Debía hacerlas todos los días en el mismo lugar”, explica O’Reilly. “Así que realicé una plantilla que coincidía con los lunares del brazo de Mia”.
Patty York se encargó del maquillaje de Johnny Depp. “El concepto de Johnny Depp para el maquillaje del Sombrerero Loco era muy de Johnny”, declara York. “En mis 20 años de maquilladora, en los que he maquillado a Johnny en 17 películas y otros proyectos, he aprendido que es una persona a la que le importa mucho su aspecto. En esta ocasión el maquillaje surgió de una acuarela que Johnny había realizado del Sombrerero. Así que sólo tuve que recrear esa imagen con el maquillaje”.
Antes del rodaje, O’Reilly trabajó individualmente con los actores para elaborar sus imágenes definitivas, y presentó al director varias alternativas. “Me gusta colaborar con los actores”, señala O’Reilly. “Siempre lo he hecho. Yo les digo: ‘lo hacemos a tu manera y rodamos una prueba, después lo hacemos a mi manera y vemos cuál de las dos nos gusta más’. Creo que el secreto de un buen maquillaje radica en la colaboración con el actor, porque ellos son quienes dan vida al personaje”.
LA MODA DEL MUNDO REAL
“ALICE IN WONDERLAND” (ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS): ha sido fuente de inspiración para la moda de verdad, desde la colección de primavera/verano 2010 de Donatella Versace, hasta los accesorios de Stella McCartney, las joyas del mundialmente reconocido diseñador Tom Binns, a los modelos exclusivos de Christopher Kane, Alexander McQueen, Martin Margiela y Ann Demeulemeester que se exhibieron en el escaparate de los grandes almacenes Le Printemps de París, durante el estreno de la película. La famosa diseñadora Sue Wong anunció recientemente su línea de vestidos exclusivos para la primavera 2010, inspirada en el mundo de fantasía de la película.
Swarovski, la prestigiosa firma de cristal, lanzó una colección exclusiva de joyas, y OPI presentó cuatro nuevos colores de esmalte de uñas en una edición limitada basados en la película. Urban Decay creó una línea exclusiva de sombras de ojos que presentó en un original estuche de edición limitada.

Fuente: Walt Disney Animation Studios Production Notes
(Traducción de 3dcinema)
Fotos: Exposición de Alicia en el País de las Maravillas 26/03/210 Madrid

Alicia de Tim Burton: Reparto

ALICIA (Mia Wasikowska) es una joven de 19 años con toda la vida por delante. Es una joven independiente que se siente atrapada en el encorsetado Londres de la era victoriana. Alicia Kingsleigh no sabe cómo encontrar un equilibrio entre sus sueños y las expectativas de los demás. Su verdadero destino se encuentra en El Submundo, el lugar que ella visitó por primera vez cuando era niña (y al que llamó el País de las Maravillas), pero del que ahora no recuerda nada ni reconoce a sus habitantes. Así que Alicia cae en la madriguera que la llevará de regreso al Submundo, donde se reunirá con sus amigos de infancia, incluyendo a la oruga Absolem, el Gato de Cheshire, Tweedledee y Tweedledum; y, por supuesto, el Sombrerero Loco. Alicia cree que todo es un sueño cundo encoge y crece, crece y encoge. Pero cuando se encuentra con algunos de los no tan amistosos residentes del Submundo y le piden que defienda este país de fantasía, Alicia no está tan segura de estar a la altura del desafío.

EL SOMBRERERO LOCO (Johnny Depp) no sólo es todo corazón sino que sus cambios de humor se reflejan con enorme viveza en su cara y también en su atuendo. Ha esperado ansiosamente el regreso de Alicia y es el único amigo de verdad, el que cree en ella cuando nadie lo hace. No tiene miedo a nada, y recorre enormes distancias para protegerla corriendo todo tipo de peligros. El Sombrerero se sentía orgulloso de confeccionar los sombreros de la Reina Blanca. Pero está enfermo por culpa del mercurio que actúa como un veneno, un efecto secundario de la fabricación de sombreros y no está nada bien. “El Sombrerero siempre me pareció un personaje trágico”, dice Depp. “En muchos aspectos es una víctima. Es cierto que sufre los efectos del mercurio pero en esta versión hay un elemento trágico de su pasado que pesa mucho en el personaje”.

IRACUNDA, LA REINA ROJA (Helena Bonham Carter), es la tiránica monarca del Submundo, una amalgama de la Reina de Corazones de “Alicia en el País de las Maravillas” y la Reina Roja de “A través del espejo”. Con su enorme cabeza, su carácter explosivo y su irrefrenable tendencia a chillar para que le rebanen la cabeza a la gente, gobierna a sus súbditos sirviéndose del miedo. “Tiene problemas psicológicos”, dice Bonham Carter. “Pierde los nervios con cualquier cosa, por nimia que sea. Sus rabietas son propias de una niña de dos años”. Su hermana pequeña, la Reina Blanca, tiene motivos en el trono y en la corona que Iracunda le robó.

MIRANA, LA REINA BLANCA (Anne Hathaway), es la hermana menor de la Reina Roja, y aunque parece todo luz y dulzura, esconde un lado oscuro. “Tiene el mismo mapa genético que la Reina Roja”, señala Hathaway. “En realidad, a ella le atrae el lado oscuro de las cosas, pero le da tanto miedo adentrarse en ese mundo que ha intentado que todo tenga una apariencia luminosa y feliz. Pero vive en ese lugar por miedo a perder el control”. Cuando Alicia regresa al Submundo, la Reina Blanca la toma bajo su protección aunque sus motivos no son totalmente altruistas.

ILOSOVIC STAYNE, LA JOTA DE CORAZONES (Crispin Glover), es el jefe del ejército de la Reina Roja. Con su 2,28 metros de altura, una cara llena de cicatrices y un parche en forma de corazón que cubre su ojo izquierdo, Stayne es un personaje arrogante y astuto que cumple sin rechistar las órdenes de la Reina Roja. Es el único que consigue calmarla y apaciguar sus drásticos cambios de humor. “Soy la mano derecha de la Reina Roja”, dice Glover. “La Reina Roja es muy temperamental y enseguida pierde los nervios con la gente. Así que mi personaje tiene que ser muy diplomático”. Su lado más oscuro sale a la luz en las sombras de los pasillos del castillo.

TWEEDLEDEE y TWEEDLEDUM (Matt Lucas) son dos rollizos hermanos gemelos que están en constante desacuerdo entre ellos y cuyo extraño parloteo sólo comprenden ellos. Cuando Alicia llega al Submundo, acude a los Tweedles en busca de consejo. Inocentes e infantiles, adorables y tiernos, sus intenciones son buenas pero no son de gran ayuda ya que hablan con ritmos y acertijos extraños. “Me gusta pensar que los Tweedles nunca habían conocido a un verdadero ser humano”, señala Lucas, el comediante y actor británico que encarna a ambos hermanos. “Cuando Alicia llega, se convierte en un objeto de curiosidad. Alicia es la rara y todo lo demás es lo normal. Una oruga que habla es normal; una niña es lo extraño”.

McTWISP, EL CONEJO BLANCO (voz de Michael Sheen) siempre llega tarde, siempre está corriendo y siempre está apurado. Le han encargado que encuentre a Alicia y que la traiga al Submundo para que pueda cumplir con su destino. Por eso se presenta en el té del jardín, para atraerla a la madriguera del conejo. “Es un personaje entrañable”, dice Sheen, “pero también es muy quisquilloso y bastante severo con Alicia. Está siempre al borde de un ataque de nervios, con la impresión de que llega tarde a todas partes. El tiempo es muy importante para él, pero cuando es necesario es muy valiente”.

ABSOLEM, LA ORUGA (voz de Alan Rickman) es el guardián absoluto y sabelotodo del Oráculo, un documento antiguo que recoge todos los grandes acontecimientos pasados, presentes y futuros de la historia del Submundo. El Conejo Blanco, la Morsa y el Carpintero llevan a Alicia ante Absolem, para que asegure que se trata de la verdadera Alicia, la que visitó el Submundo cuando era niña, la Alicia que está destinada a ayudarles. Encuentran a la protuberante oruga azul encima de una seta en un bosque de setas sumido en una espesa neblina. Absolem pone a prueba a Alicia para saber quién es realmente, y le obliga a enfrentarse a una pregunta bastante complicada: “¿Quién eres?”

CHESSUR, EL GATO DE CHESIRE (voz de Stephen Fry) es un gato atigrado que tiene la habilidad de aparecer y desaparecer. No se inmuta con nada y su seductora sonrisa enmascara su cobardía. Es el la cabeza de gato incorpóreo que se le aparece a Alicia en el Bosque de Tulgey después de que le atacara una malvada criatura llamada Magnapresa. Se ofrece a curarle los profundos cortes que tiene en el brazo lamiéndoselos. Alicia no se lo permite, pero deja que la lleve a tomar el té en la fiesta del Sombrerero. Allí, el Sombrerero le reprocha haberles abandonado el día en que la Reina Roja se apoderó del Submundo. Utilizando su talento y el codiciado sombrero de copa del Sombrerero, el Gato de Chesire acaba encontrando la forma de redimirse.

MALLYMKUN, LA LIRONA (voz de Barbara Windsor) es un ratón bravucón del Submundo que viste pantalones de montar. Se niega a creer que el Conejo Blanco ha encontrado a la verdadera Alicia, la que puede ayudar a que el Submundo recupere su verdadero esplendor. Así que no duda en pinchar a la pobre Alicia en el tobillo con un alfiler de sombrero porque Alicia insiste en decir que sólo está soñando. Pero el obstinado ratoncito aparece por arte de magia cuando una criatura con garras llamada Magnapresa amenaza a Alicia. Su lealtad hacia el Sombrerero es extraordinaria y no duda en enfrentarse a la muerta para permanecer a su lado.

EL DODO (voz de Michael Gough) es uno de los primeros habitantes del Submundo que Alicia encuentra al llegar al país de fantasía. Además, es uno de los habitantes más antiguos del Submundo. Usa gafas y lleva un bastón. Sabio y de pocas palabras, pone fin a la discusión de sus amigos sobre la verdadera identidad de Alicia sugiriéndoles que la lleven ante Absolem, más sabia que él.
EL GALIMATAZO (voz de Sir Christopher Lee) es alto como un dinosaurio con alas de reptil, escamas y garras largas y afiladas, con una cola puntiaguda y viste un chaleco. Esta bestia feroz es el arma favorita de la Reina Roja y se interpondrá entre Alicia y su destino final.

LA LIEBRE DE MARZO (voz de Paul Whitehouse) es el anfitrión de los tés del Sombrerero en su Casa de la Liebre. Es un personaje paranoico, nervioso y bastante chiflado y no deja de mover sus pezuñas y sus orejas. Además es famoso por lanzar por al aire teteras y otros objetos. Le encanta cocinar y es uno de los pocos habitantes del Submundo que escapa a las garras de la Reina Roja.

BAYARD, EL SABUESO (voz de Timothy Spall) se convierte -contra su voluntad- en cómplice del ejército de la Reina Roja por temor a que maltraten a su esposa y sus cachorros encarcelados, si no obedece las órdenes de Stayne. Pero se muestra leal con la resistencia clandestina del Submundo, convirtiéndose tanto en aliado de Alicia como en un práctico sistema de transporte.
MAGNAPRESA es una horrible criatura que babea y huele mal, con un enorme cuerpo apestoso, una cara aplastada que esgrime los temibles dientes de un bulldog rabioso. Un zarpazo de sus largas garras deja a Alicia un doloroso recuerdo del horrible reino que ha instaurado la Reina Roja.

Fuente: Walt Disney Animation Studios Production Notes
(Traducción de 3dcinema)
Fotos: Walt Disney Studios

Alicia de Tim Burton: Los Personajes de Carroll Rumbo a la Gran Pantalla

“Ahora, a punto de convertirse en adulta, Alicia regresa al país que conoció de niña.
Y allí Alicia descubre que el verdadero nombre del lugar es Submundo”.
~Linda Woolverton, guionista

Al incorporar los personajes, los elementos narrativos y los temas centrales de los libros de Carroll, la “Alice in Wonderland” (Alicia en el País de las Maravillas) del director Tim Burton lleva los cuentos a otro nivel y, por así decirlo, presenta a una Alicia crecidita que regresa al país que visitó de niña.

La guionista Linda Woolverton presentó la idea a los productores Joe Roth y Suzanne y Jennifer Todd. “Linda nos trajo una idea maravillosa”, señala Roth. “Todo encaja perfectamente, como una alegoría política: los habitantes del Submundo no están simplemente locos, son verdaderos revolucionarios. La historia me conmovió a todos los niveles. Y Disney parecía el lugar adecuado para hacerla realidad. Para dirigir la película sólo había una opción: Tim Burton. Y lo mejor es que él también quería hacerla”.

“Me dieron un guión y me dijeron 3D”, cuenta Burton. “Antes de leer el guión, la idea me pareció fascinante. Lo que me gustó del guión de Linda es que había convertido las aventuras de Alicia en un relato, las convirtió en un material cinematográfico que no era el del libro. Todos estos elementos me parecieron maravillosos”.

“Alicia tiene ahora 19 años y está a punto de contraer matrimonio, algo de lo que no está muy segura”, explica la guionista Linda Woolverton. “El tiempo ha pasado. La Reina Roja domina el país. Todo el reino se encuentra bajo su poder. Y los habitantes del Submundo necesitan a Alicia”.

Fuente: Walt Disney Animation Studios Production Notes
(Traducción de 3dcinema)
Fotos: Walt Disney Studios