Winnie the Pooh: El regreso del estilo más clásico

Walt Disney Animation Studios vuelve al Bosque de los Cien Acres con “Winnie the Pooh”. Hacía más de 35 años que Disney no llevaba a la gran pantalla una aventura animada de Pooh. Esta película es totalmente nueva pero sigue teniendo el encanto intemporal, el ingenio y la originalidad de los primeros cortos. El “Osito de Poco Cerebro” vuelve a reunir al público así como a sus amigos Tigger, Rabbit, Piglet, Kanga, Rito y por último Igor, que ha perdido la cola.
“Toda la historia se desarrolla en un solo día”, dice el directo Don Hall. “La vida continúa en el Bosque de los Cien Acres. Pooh se despierta con un hambre de lobo y se da cuenta que no tiene miel. Así que decide salir a buscar su alimento favorito, pero empiezan a ocurrirle todo tipo de cosas y sus planes se van al traste. Y el primer problema es buscar una nueva cola para Igor”.
Después Pooh encuentra una nota de Christopher Robin que dice: “He salido. Tenía cosas que hacer. Vuelvo enseguida”. Pero Búho interpreta mal la nota y afirma que una criatura llamada “Backson” ha secuestrado al chico. Así que toda la pandilla se pone en marcha para rescatar a Christopher Robin de las garras de un delincuente imaginario. El día se le complica mucho a este osito que sólo había salido a buscar un poco de miel.
“Nuestra intención es hacer siempre una película para todas las generaciones. Una película que guste a los niños, que entretenga a sus hermanos adolescentes y que haga reír de buena gana a los padres, dice John Lasseter, productor ejecutivo. “Las personalidades de los personajes de A.A. Milney están perfectamente dibujadas y su sencillez les hace tremendamente elegantes. Nos parecieron increíblemente divertidos incluso antes de hacer un primer esbozo de la historia. Son personajes con los que hemos crecido todos, personajes que queremos que conozcan los más pequeños de la casa y que vuelvan a descubrirlos todas las personas que queremos”.
El cómico John Cleese (“Shrek Forever After” [Shrek, felices para siempre], “A Fish Called Wanda” [Un pez llamado Wanda]) es el narrador de “Winnie the Pooh”. El reparto de voces en inglés cuenta con algunos de los actores favoritos que ya habían prestado anteriormente su voz a los personajes: Jim Cummings (“Gnomeo & Juliet” [Gnomeo y Julieta], “The Princess and the Frog” [Tiana y el sapo], “Shrek”) presta su voz a Winnie the Pooh y a Tigger, y Travis Oates (“My Friends Tigger & Pooh”, “Tigger & Pooh and a Musical Too”) es la voz de Piglet. El reparto también incluye a los nuevos amigos de Pooh como Bud Luckey (“Toy Story 3”) en la voz de Ígor, Craig Ferguson (“The Late Late Show with Craig Ferguson”) que presta su voz a Búho, Tom Kenny (“SpongeBob SquarePants” [Bob Esponja]) en la voz de Rabbit, Kristen Anderson-Lopez (serie de televisión “The Wonder Pets” [Mascotas maravilla], “In Transit” obra del Off Broadway) en la voz de Kanga, Wyatt Hall que presta su voz a Roo y Jack Boulter que es la voz de Christopher Robin.
La película está dirigida por Stephen Anderson (director de “Meet the Robinsons” [Descubriendo a los Robinson]) y Don Hall (responsable de historia en “The Princess and the Frog” [Tiana y el sapo], “Meet the Robinsons” [Descubriendo a los Robinson]); Peter Del Vecho (“The Princess and the Frog” [Tiana y el sapo]) es el productor. John Lasseter es el productor ejecutivo de “Winnie the Pooh”. Kristen Anderson-Lopez (“In Transit”) y Robert Lopez (“Avenue Q” en Broadway) se encargan de las canciones originales; la banda sonora original es de Henry Jackman (“Kick-Ass” [Kick-Ass: Listo para machacar], “Monsters vs. Aliens” [Monstruos contra alienígenas]). La actriz/músico/cantante/compositora Zooey Deschanel (banda de Indie folk de “She & Him”) es la voz que canta el tema del adorable “Winnie the Pooh”, así como otras canciones de la película, incluyendo la canción de los créditos finales, “So Long”, escrita por ella.
“Winnie the Pooh” se inspira en los tres cuentos de A.A. Milne. Este clásico de Disney, cuyos dibujos están realizados a mano, “Winnie the Pooh” llega a los cines de Europa y Latinoamérica en la primavera del 2011. En Estados Unidos se estrena el 15 de julio de 2011.
“El aspecto de esta película está directamente inspirando en los libros de Milne”, dice Lasseter. “Tiene ese estilo clásico de la acuarela y del dibujo hecho a mano que había desaparecido de la mayoría de las películas animadas. Estos personajes surgen de las páginas de los libros. Es una historia clásica de Pooh en su máxima expresión”.
REGRESO A LAS RAÍCES
Los realizadores se adueñan de estos personajes intemporales
Cuando John Lasseter, consejero delegado creativo de Walt Disney y Pixar Animation Studios se reunió con los directores Don Hall y Stephen Anderson para volver a llevar a Pooh a la gran pantalla, los realizadores aceptaron enseguida la propuesta. “Nos pareció una gran oportunidad para revisitar esos entrañables personajes y jugar con ellos, jugar en su mundo y llevarlos al público actual”, dice Anderson, que es un fan de toda la vida de los libros y de la música. De hecho, su madre le tocaba música de Pooh desde siempre.
Hacía 35 años que la pandilla del Bosque de los Cien Acres no había puesto los pies en Walt Disney Animation Studios (las últimas películas habían salido directamente en DVD o realizadas por otros estudios), así que para Lasseter y los directores era importante volver a llevar a estos personajes a la gran pantalla pero de una forma muy especial. “Nuestra misión era que Winnie the Pooh llegara a un público lo más amplio posible: niños pequeños, niños un poco mayores, adolescentes, veinteañeros y otros aún más mayores”, dice Hall. “Queríamos que regresara a sus raíces”.
Y para hacerse una idea sobre el escenario en el que iba a desarrollarse la historia, los realizadores visitaron Ashdown Forest en East Sussex, Inglaterra, donde A.A. Milne escribió los libros de Pooh y donde el auténtico Christopher Robin pasaba sus vacaciones de verano. Visitaron varios museos de Londres para ver los dibujos originales de E.H. Sheperd, y organizaron pases de las películas antiguas para el reparto, el equipo técnico y sus familias. Todos se rieron, con independencia de su edad, así que eso fue una buena señal para el equipo.
“Todos nos enamoramos de los cortometrajes que hizo Walt a finales de los años 60″, dice Hall, que no estaba tan familiarizado con los personajes al principio del rodaje. Pero ahora se ha convertido en un auténtico fan. “Vimos varias veces las películas antiguas y después volvimos al texto original de A.A. Milne. Leímos los dos libros e intentamos extraer historias que no se habían explorado demasiado en las películas”.
Después, el equipo se centró en su arma secreta: Burny Mattinson. “Soy el hombre que crea la historia”, dice el veterano animador de Disney. Mattinson es uno de los pocos artistas de Disney que puede afirmar que ha trabajado con Walt Disney y más de 50 años después sigue en Walt Disney Animation Studios.
“Tuvimos la suerte de poder contar con Burny, uno de los mejores narradores de historias de todos los tiempos, para que dirigiera el desarrollo de la historia”, dice John Lasseter, productor ejecutivo. “Se nota que se lo pasaron bomba visualizando y contando esas historias”.
Hall añade: “No hay nadie mejor para transmitir el espíritu, el encanto de un clásico de Disney. Le llamamos el gurú Pooh porque ha sido nuestro referente durante todo el proceso”.
Mattinson empezó en la sala de distribución de correo de Disney en 1953. Tenía 18 años, pero eso no le impidió ascender rápidamente. A los seis meses, Mattinson estaba trabajando como intercalador de “Lady and the Tramp” (La Dama y el Vagabundo) (1955). Diez años después conoció a Winnie the Pooh. “Empecé a trabajar en ‘Winnie the Pooh and the Honey Tree’ (Winnie the Pooh y el árbol de la miel) en 1964, dice Mattinson. “En aquella época era ayudante de Eric Larson. Era uno de los Nueve Ancianos”.
La película, dice Mattinson, empezó como un largometraje, pero Walt Disney decidió estrenar una versión abreviada en forma de cortometraje. “El primer cortometraje funcionó muy bien”, dice Mattison. “Así que Walt dijo que teníamos que hacer un segundo”. Y así fue como nació ‘Winnie the Pooh and the Blustery Day’ que funcionó aún mejor y ganó un Premio de la Academia®”.
Según Mattison, Winnie the Pooh, las películas y el merchardising que le siguió, se convirtieron en un éxito gigantesco. El Estudió creó un tercer cortometraje llamado “Winnie the Pooh and Tigger Too” (Winnie The Pooh… ¡y Tigger también!) en el que Mattison fue animador principal. Los cortometrajes se reunieron después en un largometraje de 1977 titulado “The Many Adventures of Winnie the Pooh” (Las aventuras de Winnie the Pooh).
Ahora, más de treinta años después, Walt Disney Animation Studios vuelve a traernos al “oso con un cerebro muy pequeño”. “No sólo hemos vuelto a las raíces literarias, es decir a los libros de A.A. Milne”, dice el productor Peter Del Vecho, “sino también a las raíces de Disney. De hecho llevábamos 35 años sin animar esos personajes dentro de las paredes de los Estudios de Animación Walt Disney.
Del Vecho añade: “Nos dimos cuenta que las primeras películas tenían un encanto especial y que a nuestras películas más recientes le faltaban ciertos elementos. Por ejemplo, había mucha interacción entre los personajes y el texto del libro, así que siempre sabías que eran personajes salidos de un libro. Decidimos recuperar esa interacción”.
La interacción con el texto de los libros y también la interacción del personaje con el narrador John Cleese, logra romper la cuarta pared, acercar mucho más los personajes al público, un aspecto que gustó a los realizadores. Además, utilizaron un estilo artístico que se parecía al de las primeras películas.
Del Vecho dice: “Nos aseguramos que la película diera esa sensación de acuarela que tienen las originales. Y todos los dibujos se realizaron a mano. De hecho se pueden ver las líneas en los fondos terminados, y también el papel blanco El lápiz, el papel y la acuarela se funden para transmitir la esencia de las películas clásicas”.
Los realizadores también recuperaron la primera secuencia de acción real que se desarrolla en el dormitorio de Christopher Robin. Del Vecho afirma: “Es importante porque gracias a esa secuencia de apertura en la habitación de Christopher Robin queda claro que se trata de animales de peluche y que sólo cobran vida a través de la imaginación de un niño”.
Encontraron fotos de la habitación real de Christopher y la diseñaron lo más parecida posible. Por supuesto, para rodar la escena de acción real los realizadores iban a necesitar los animales de peluche. Afortunadamente Burny Mattinson tenía una copia de Pooh. “Woolie” Reitherman, el director de los cortometrajes clásicos y del largometraje posterior, le pidió a un miembro del equipo de tinta y pintura que construyera muñecos para la secuencia de apertura. Mattinson, que no lo sabía, le pidió lo mismo a su mujer. “Se puso inmediatamente a hacerlo”, dice Mattinson, “le mostré a Woolie el pequeño Pooh y le pareció precioso”.
Pero era demasiado tarde. La escena de apertura ya se había rodado con los otros juguetes. Pero el director se enamoró de la creación de la Sra. Mattinson. “Le dijo: ’si no le importa me lo voy a quedar unos días en mi habitación’, dice Mattinson. “Y no se lo devolvió”.
Al final Reitherman le devolvió el muñeco al veterano animador que todavía lo conserva. “Me la llevé a casa y se lo di a mis hijos, y después a mis nietos. Pasó cierto tiempo en un desván polvoriento”, dice Mattinson. “No tiene las articulaciones en muy buen estado pero sigue de una pieza”.
De hecho, el Pooh hecho en casa hizo su primera aparición en la gran pantalla en la secuencia de apertura de acción real de “Winnie the Pooh”. “Cuando decidimos hacer esta película y rehacer la secuencia de apertura, se lo traje a los directores y les gustó muchísimo”.
MEJORANDO UN CLÁSICO
Los realizadores buscan la forma de mejorar los entrañables personajes
Los realizadores se enfrentaron a un verdadero desafío ya que iban a hacer una película en la que los personajes son conocidos en todo el mundo. El director Stephen Anderson dice: “Es interesante comparar el proceso de crear un mundo desde cero a sumergirte en un mundo que ya existe. No tienes que enfrentarte a una página en blanco con todas esas preguntas sin responder y darte cabezazos contra la pared intentando imaginar algo. Pero en este caso hemos cogido personajes muy queridos del público desde hace muchos años. Así que no quieres defraudarles sino encontrar la forma de aportar algo de nosotros mismos a la película”.
Según los directores, el truco está en mantener las cualidades de esos clásicos que tanto les gustan, pero añadiendo toques contemporáneos que resultan más divertidos para el público de hoy. “El mundo que creó Milne es un mundo intemporal y queríamos mantener ese espíritu”, dice el director Don Hall. “No queríamos que los personajes tuvieran artilugios modernos. Queríamos que siguieran siendo intemporales. Pero lo que sí podíamos hacer era actualizar el sentido del humor”.
Algunos personajes -Tigger y Pooh- conservan su personalidad, dice Hall, mientras que otros han cambiando un poco. “Rabbit era un poquito pesado, muy ordenado, muy puntilloso y a veces resultaba antipático”, dice el director. “Es un tipo gruñón, necesita hacer ese papel en el grupo. Pero se nos ocurrió hacerlo un poco más amable y con algo más de humor”.
Y en palabras de Hall: “Búho es irresistible. Es tremendamente divertido. Búho solía ser muy fanfarrón, un poco fantasma, pero ahora es un verdadero chiflado. Está totalmente loco, en el mejor sentido de la palabra”.
Y la palabra loco puede ser la más acertada a la hora de referirse al humor de la pandilla del Bosque de los Cien Acres, según los realizadores. De hecho, el productor ejecutivo John Lasseter comparó los personajes de “Winnie the Pooh” con los de “One Flew Over the Cuckoo’s Nest” (Alguien voló sobre el nido del cuco).
Y según el creador de la historia Burny Mattinson, les abrió un montón de puertas. “Nos permitió pensar en estos personajes de forma totalmente distinta. Tienen un sentido del humor muy simple pero a la vez muy descabellado”.
Los realizadores afirman que el objetivo era sorprender al público, pero sin asustarle. “Puede que tengan una idea preconcebida sobre Winnie the Pooh”, dice Hall. “Queremos que todo el mundo sepa que Pooh no es una película para niños de guardería, es algo que puede llegar a todo el mundo. Se pueden divertir mucho con los personajes y en cierto sentido verse reflejados en esos personajes”.
El productor Peter Del Vecho afirma que el momento no podía ser más propicio ya que según él, “Winnie the Pooh” nos da lecciones sobre la vida que impactarán más que nunca al público de hoy. No tiene por qué ser complicado. Estos personajes lo tienen muy claro. La clave está en la fuerza de la amistad y también nos recuerda la importancia de la imaginación. Y todo el mundo puede identificarse con un personaje como mínimo”.
Anderson afirma: “Lo interesante de los amigos del Bosque de los Cien Acres es que puedes resumirlos a todos en una sola palabra: Piglet es el miedo, Búho es el ego, Rabbit es el control, Pooh es la inocencia e Igor es el pesimismo. Todos representan cualidades humanas. Pero eso son tan creíbles y también tan divertidos Los observas, te ríes y te identificas con ellos”.
QUIÉN ES QUIÉN EN “WINNIE THE POOH”
Los entrañables personajes han vuelto
“Winnie the Pooh y sus amigos del Bosque de los Cien Acres son algunos de los personajes más divertidos y entrañables de la animación de Disney”, dice John Lasseter, productor ejecutivo. “Para un grupo de fantásticos realizadores, esta nueva película ha sido una excelente oportunidad para ofrecer su visión personal sobre este material.
“Nuestros directores Don Hall y Steve Anderson pidieron prestadas unas cuantas páginas de los magníficos y galardonados cortometrajes de los años sesenta creados por Walt Disney y su equipo de legendarios animadores y narradores. Y hay que reconocer que han hecho un trabajo espectacular contando una nueva historia divertida y emocionante”, añade Lasseter. “Es una alegría tremenda volver a ver a estos personajes en la gran pantalla. Y estoy convencido de que despertará al niño que todos llevamos dentro.”
WINNIE THE POOH (voz de Jim Cummings)
Winnie the Pooh se describe a sí mismo con un “osito de poco cerebro”, pero este encantador y mullido oso tiene una filosofía muy suya y muy realista que conquista a todo el mundo. “Winnie the Pooh tiene una sabiduría muy sutil”, dice el productor Peter Del Vecho. “Se trata de disfrutar de los amigos, de la familia y la vida. Nos devuelve a un estilo de vida más sencillo y menos complicado”.
“Es un cruce entre el caballero más encantador y el niño más adorable”, añade Jim Cummings, que presta su voz a Pooh. “Creo que Pooh ve el mundo a través de sus gafas color miel”.
Pooh es un amigo leal de sus vecinos del Bosque de los Cien Acres. Siempre está dispuesto a echar una mano o más bien una zarpa… Y está deseando compartir un tarro de miel con quien se lo pida. Lo cierto es que a Winnie the Pooh siempre le apetece comer miel o lo que encuentre a mano para acallar el constante “gruñido de sus tripas”.
Y es ese “gruñido de sus tripas” lo que da lugar a la última aventura de Winnie the Pooh, cuando el osito se encuentra un montón de tarros de miel vacíos. “¡Qué pena!”, exclama Pooh que tiene que salir en busca de su comida favorita. Y a pesar de sus esfuerzos encuentra de todo menos miel.
El osito de peluche de Christopher Robin, hijo del escritor A.A. Milne sirvió de inspiración para el personaje. Milne le puso el mismo nombre que tenía un oso de verdad del Zoo de Londres. Este Winnie, donado al zoo por el oficial canadiense Harry Colebourne, se llamaba así en honor a Winnipeg, su ciudad natal.
A.A. Milne escribió por primera vez sobre Winnie the Pooh, en un artículo del periódico londinense Evening News a finales de 1925. Al año siguiente llegaron el resto de los amigos que tiene Winnie the Pooh en el Bosque de los Cien Acres.
El artista E.H. Shepard fue quien dibujó el personaje de Winnie the Pooh, y su interpretación está basada en el osito de peluche de su propio hijo.
Las entrañables características de Winnie the Pooh incluyen su pasión por la miel, su filosofía práctica de la vida y sus comentarios desprovistos de cualquier arrogancia: “Soy un osito con poco cerebro y las palabras largas me molestan”.
De la película: “Esto parece divertido”, decía Pooh. “Debo estar pensando demasiado”.
PIGLET (voz de Travis Oates)
Piglet es un animalito asustado y de voz suave cuya generosidad y humildad superan con mucho su pequeño tamaño. Sus movimientos meticulosos, su manera de retorcer las manos y su adorable tartamudeo -“qué-qué-qué-es-esto”- nos transmiten su carácter nervioso y su miedo a lo desconocido. “Lo más maravilloso de Piglet es que aunque todo le da miedo se atreve a enfrentarse al mundo para estar con sus amigos”, dice Travis Oates, que presta su voz a Piglet.
Dentro del diminuto cuerpecito de Piglet hay un gran corazón que asume grandes responsabilidades en su última aventura. ¿Hay que cavar un agujero? Piglet se pone manos a la obra. ¿Hay que quitar piedras? Piglet es tu hombre. El no se echa atrás, a pesar de que eso signifique internarse en los bosques más oscuros y enfrentarse a una aterradora criatura llamada Backson que con toda seguridad ha secuestrado a Backson. (Al menos esto es lo que dice Búho)
“Piglet es el colega de Pooh, su ayudante”, dice Bruce Smith, el supervisor de animación. “Pero en este caso, le dejan solo para que se enfrente al Backson. A Piglet nunca le habían encargado una tarea tan difícil. Tiene que hacerse mayor. Y ver a Piglet prepararse para la batalla es muy divertido”.
El Piglet original formaba parte de los juguetes de Christopher Robin y hoy está en la Biblioteca Pública de Nueva York junto con el oso de peluche original del niño, al igual que Tigger, Igor y Kanga.
Piglet es un personaje al que todo el mundo adora por ser tan leal a Winnie the Pooh.
De la película: “Ay ay ay, no hay que tener miedo”, decía Piglet. “Hay que hacer una cosa muy importante”.
TIGGER (voz de Jim Cummings)
Tigger es una criatura única y exuberante con su famosa cola elástica. Actúa por impulso y esa forma de ser tan lanzada a menudo le hace saltar sin mirar. La capacidad de rebotar de Tigger es la perfecta expresión de sus inagotables ganas de vivir, una alegría que siempre está dispuesto a compartir con sus amigos. Aunque algunos, como Rabbit, no siempre quieren compartirlo con él. A otros, como Igor, les resulta mucho más fácil apuntarse a lo que propone Tigger. “Tigger siempre está inventándose cosas que hacer”, dice Andreas Deja, el supervisor de animación de Tigger. “Intenta convencer a Igor que para encontrar al Backson, la criatura que ha secuestrado supuestamente a Christopher Robin, Igor necesita la energía de un Tigger, es decir de un tigre. Intenta convertir a Igor, ese personaje triste y traumatizado, en un Tigger repleto de energía”.
La personalidad única de Tigger también conlleva una manera muy personal de hablar. Confunde palabras e inventa otras. Tigger le dice a Igor: “¡Necesitamos Tiggerizarte!”
El personaje de Tigger surge en “The House at Pooh Corner” de A.A. Milner, en 1928.
Tigger es absolutamente especial—“y lo mejor de los Tiggers es que yo soy el único”.
Tigger es conocido por su carácter alegre, su propensión a rebotar (¡es lo que mejor saben hacer los tigres!) y sus excesos verbales: “¡TTFN—Ta-Ta-For-Now!”
De la película: “Si vas a saltar, tendrás que tomar impulso botando”, decía Tigger. “El Bosque de los Cien Acres necesita un héroe… y yo soy el único que hay.”
IGOR (voz de Bud Luckey)
Igor es el entrañable burrito triste al que todo el mundo adora. Pero Igor no se considera un triste, sólo le falta ambición.
Se sorprende y hasta cierto punto se siente decepcionado por ser uno de los protagonistas de “Winnie the Pooh”. Según el supervisor de animación Randy Haycock, “Igor tiene un papel muy significativo en esta película, más que en cualquier otra, ya que el argumento central se basa en que ha perdido su cola y todo el mundo intenta ayudarle a encontrar una nueva”.
Igor ve la vida con bastante pesimismo, pero aún así a veces tiene destellos de alegría. Los gestos amables de sus amigos y masticar cardos suelen alegrar su carácter sombrío. Pero a pesar de su actitud sombría, Igor se ha ganado el corazón de muchos. Haycock afirma: “Creo que lo que hace que Igor sea divertido es que él no sabe que es divertido”.
La voz en inglés de Igor es Bud Luckey, un veterano animador/diseñador de personajes cuyos créditos incluyen “Toy Story”, “Monsters, Inc.” (Monstruos, S.A.), “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), y la serie de televisión “Sesame Street” (Barrio Sésamo). También dirigió el cortometraje de Pixar titulado “Boundin’”, que le valió una nominación a los Oscar®. En cierto sentido, Luckey personifica el verdadero espíritu del personaje y dice que Igor es un tipo relajado. “Es bastante indolente, pero sus amigos se ocupan de él”.
Igor es bastante pasota, pero le encanta comer cardos.
A.A. Milne le describió como un “viejo burro gris”, pero a pesar de su manera pesimista de ver la vida, es uno de los personajes más queridos por los fans de la serie.
De la película: “Podría ser peor”, dice Igor. “No estoy seguro, pero podría ser”.
BÚHO (voz de Craig Ferguson)
Todo el mundo sabe que los búhos son las criaturas más inteligentes del reino animal. Y Búho lo sabe todo, o eso es lo se cree él, aunque su si información (¡y su ortografía!) no siempre son exactas. Aunque Búho es bastante sabelotodo, también le gusta ayudar a sus amigos. Pero sus ganas de ayudarles suele acarrear problemas al Bosque de los Cien Acres, y en esta entrega de “Winnie the Pooh” no nos defraudará…
“Hay una nota en la puerta de Christopher Robin”, dice el director Don Hall. “Pooh no la entiende y se la lleva a Búho. Y Búho interpreta ‘He salido. Tenía cosas que hacer. Vuelvo enseguida’ como que una aterradora criatura llamada ‘Backson’ ha secuestrado a Christopher Robin”.
Así que todos se ponen a buscar al Backson, que sólo existe en la imaginación de Búho… y ahora en la de todo el mundo. “Búho es un de esos tipos maravillosos que no sabe decir algo tan sencillo como ‘No lo sé’”, dice Craig Ferguson, que presta su voz a Búho. “Así que se inventa cosas, improvisa para que sus amigos no se den cuenta de lo desesperado que está. Y en eso se parece muchísimo a mí”.
Búho es un personaje totalmente inventado. Winnie the Pooh, Tigger, Piglet e Igor estaban inspirados en los juguetes del hijo de A.A. Milne, mientras que Búho es fruto de la imaginación.
Búho es conocido por su sabiduría, que él se encarga de proclamar a los cuatro vientos. A pesar de que afirma tener todo tipo de conocimientos, lo cierto es que la ortografía no es uno de ellos. Búho se equivoca bastante a menudo. En todos los círculos siempre hay alguien que se parece a Búho.
De la película: “El talento artístico me viene de familia”, decía Búho. “De hecho, es algo innato”.
RABBIT (voz de Tom Kenny)
Seguramente, Rabbit es el más listo de los amigos del Bosque de los Cien Acres (al menos eso es lo que él piensa), y suele erigirse en líder del grupo. “Si tuviera que elegir un calificativo para Rabbit”, dice Tom Kenny, la voz de Bob Esponja que presta también su voz a Rabbit, “diría que es un maniático. Es muy exigente, muy organizado. Le gusta que su jardín esté de tal forma, tener su casa de tal forma, no le gustan las visitas inesperadas… la gente que se presenta de improviso a su puerta echa a perder su rutina, y a él le chifla la rutina”.
Rabbit es testarudo y se enfada a menudo, pero sus amigos saben que es más dulce que un conejito de chocolate y que siempre está dispuesto a entrar en acción.
“En realidad, es a Rabbit a quien se le ocurre el plan para atrapar al Backson y rescatar a Christopher Robin”, dice el director Stephen Anderson.
“Diseña un disparatado plan para dejar cosas desperdigadas que puedan atraer al Backson y así poder atraparle”, añade Eric Goldberg, supervisor de animación. “Rabbit es aún más estirado que en las películas originales. Hemos retomado las características que todo el mundo conoce y las hemos exagerado dándoles un toque más humorístico”.
Rabbit es otro de los personajes inspirados en los juguetes de Christopher Robin Milne, que Milne introdujo para complementar a los demás.
Rabbit es famoso por su comportamiento bastante impulsivo. Pero hay muchos fans que comparten su obsesión por el orden.
De la película: “Lo último que necesitaba es una visita de ese oso”, decía Rabbit.
KANGA (voz de Kristen Anderson-Lopez)
Kanga -la mamá de Rito- es una canguro cariñosa y protectora. Tiene las manos (y también la bolsa) llena con el pequeño Rito, pero lo lleva con amor y mucha paciencia.
Cuando Búho plantea la idea de un concurso para encontrar una nueva cola para Igor, lo primero que hacen los amigos del Bosque de los Cien Acres es discutir sobre el premio que debería darse al ganador. Rito sugiere que tiene que ser algo guay, “como un petardo”. Mamá Kanga dice: “No, por Dios, tiene que ser algo bonito, como un buen abrazo”.
Y cuando se presentan los aspirantes, Kanga ha tejido una bufanda para que “no le enfríe el trasero”.
Si Kanga fuera una persona, sería la típica madre y ama de casa perfeccionista que sabe hacer de todo.
Kristen Anderson-Lopez presta su voz a Kanga y también compone una serie de canciones originales (junto con su marido y compositor Robert Lopez).
De la película: “Tiene que ser algo bonito, como un buen abrazo”, decía Kanga.
RITO (voz de Wyatt Hall)
Rito es un joven atrevido y aventurero que quiere ir a todas partes e intentarlo todo. No importa cuál sea la situación o las pegas que le ponga su madre… Rito se tira al agua pase lo que pase. A veces Rito pone a prueba la paciencia maternal de Kanga, pero al final no hay nada más agradable que los mimos de su mamá cuando vuelve a su bolsa.
Mientras que las versiones en peluche de Winnie the Pooh, Piglet, Tigger, Igor y Kanga viven en la Biblioteca Pública de Nueva York, Rito se perdió en un campo de manzanos en los años 1930.
Wyatt Hall, el hijo de siete años del director Don Hall, fue contratado para hacer el chirrido -o voz temporal- de Rito. Hall dice que al principio su hijo no estaba muy entusiasmado, pero aceptó la oferta (después de sobornarle con algún que otro Transformer), y acabó convirtiéndose en la voz oficial de Rito. “Pero puede que hayamos creado un monstruo”, dice Hall. “Intentábamos enseñarle cómo decir alguna frase en especial y él nos contestaba: ‘No creo que Rito lo hubiera dicho así’.
Rito es un niño muy valiente y por eso tiene un montón de seguidores.
De la película: “Qué tal algo guay”, decía Rito, “¡como un petardo!”
CHRISTOPHER ROBIN (voz de Jack Boulter)
Christopher Robin es el único ser humano del Bosque de los Cien Acres y aunque es un niño pequeño, todas las criaturas acuden a él en busca de sus consejos y su amistad. Pero al que más quiere es a Winnie the Pooh. Ambos han corrido muchas aventuras juntos.
Christopher Robin sabe perfectamente que a Pooh le gusta meterse en líos… Se le oye a menudo diciendo que su amigo es un “¡Oso tontísimo!” Pero a pesar de los problemas que se busca la pandilla, Christopher Robin siempre está dispuesto a acudir a su rescate. Pero él también puede contar con ellos, porque para eso están los amigos. La verdad es que Christopher Robin no podría haber soñado con tener mejores amigos.
Christopher Robin lleva el nombre del hijo de A.A. Milne, Christopher Robin Milne. Para escribir estos cuentos clásicos, el autor se inspiró en su osito de peluche, que llevaba el nombre de un oso del Zoo de Londres.
El verdadero Christopher Robin nació en 1920.
La sincera amistad de Christopher Robin por sus amigos ha hecho las delicias de los lectores y del público desde que se publicó el primer libro en 1926.
De la película: “Eres un oso tontísimo”, decía Christopher Robin.
BACKSON (voz de Huell Howser)
El Backson es una criatura horrible, malvada y feroz que ha raptado a Christopher Robin. O eso es lo que Búho hace creer a la pandilla del Bosque de los Cien Acres. Según Búho, el Backson es una criatura gigante con cola, cuernos afilados, greñas y pelo rojo. No huele muy bien, salvo que los pies de los monos huelan bien, y es responsable de algunas de las cosas más fastidiosas de la vida: relojes que se paran, calcetines agujereados, lápices rotos y leche derramada… entre muchas otras. Pero, ¿el Backson existe de verdad? ¿O es que Búho ha interpretado mal la nota de Christopher Robin que dice “He salido. Tenía cosas que hacer. Vuelvo enseguida”?
Eric Goldberg fue supervisor de animación de la canción de Backson. “Para ilustrar a sus amigos cómo es un Backson y lo que hace, Búho empieza a pintar en una pizarra”, dice Goldberg. “Una vez que empieza a dibujar, entramos en el mundo de la tiza. Está animado y dibujado de forma demasiado elemental para que el público crea que lo ha dibujado de verdad Búho. Pero Búho convence a sus amigos y todos salen a buscar a la criatura que supuestamente tiene retenido a Christopher Robin”.
La “Canción de Backson” está interpretada por Craig Ferguson, la voz de Búho, acompañado por las voces de los amigos de Búho.
Animar música exige un bueno oído, y Goldberg reconoce que no lo tiene. Pero encuentra la forma de que funcione, al igual que hizo en “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo) donde supervisó la animación de “Almost There”, la canción de Tiana.
DANDO FORMA AL CONJUNTO
La música de “Winnie the Pooh”
Los realizadores supieron desde el principio que la música sería un elemento importante de “Winnie the Pooh”. “Queríamos que la película empezase con la clásica canción de Winnie the Pooh”, dice el director Stephen Anderson. “Pero la pregunta era: ‘¿Cuál es la mejor forma de interpretarla para el público actual?’ Queríamos que tuviera el mismo encanto que la original, pero dándole un toque fresco, un tono contemporáneo”.
Recurrieron a la actriz/músico/compositora Zooey Deschanel para grabar la versión actualizada. “Su canción abre la película con mucha frescura, con muchísima energía”, dice Anderson. Y añade: “Es la mejor forma de empezar la película, dejando que el público sepa inmediatamente que se trata del mismo Winnie the Pooh de siempre, pero más actual”.
El productor Peter Del Vecho añade: “Todo el mundo conoce la canción de Winnie the Pooh. Es genial que un artista actual redescubra un clásico y eso es exactamente lo que ha hecho Zooey. Ella aporta su propia personalidad a la canción. Pero cuando nos presenta a los personajes es como si los conociera de toda la vida, lo que es verdad”.
“Soy una gran fan de Winnie the Pooh y de todos sus amigos”, dice Deschanel, que también toca el ukalele en la canción. “Resulta difícil elegir a uno: Winnie the Pooh es tan rico, le encanta la miel, es una monada. Igor es fantástico, me encanta Igor. Y Piglet es tan diminuto. Winnie the Pooh, Igor, Piglet y 
Tigger son inseparables”.
Entre otras canciones, Deschanel interpretó “A Very Important Thing to Do”, una canción que ayuda a ilustrar el reto al que se enfrentan los amigos del Bosque de los Cien Acres para buscar una nueva cola para Igor. Interpreta “So Long” con M. Ward su compañero de banda en She & Him, una canción que compuso Deschanel.
Los realizadores recurrieron al matrimonio formado por Robert Lopez y Kristen Anderson-Lopez para crear las canciones originales de la película. Además Anderson-Lopez también es la voz de Kanga en la versión en inglés. Lopez es el creador del musical “Avenue Q”, un gran éxito en Broadway. Además, juntos han escrito para Nickelodeon y Disney, incluyendo la versión teatral de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) y canciones para “The Wonder Pets” (Mascotas maravilla) que ganó dos Premios Emmy®.
Henry Jackman ha compuesto la banda sonora. Jackman es conocido por películas como “The Da Vinci Code” (El Código Da Vinci), “Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest” (Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto), “Pirates of the Caribbean: At World’s End” (Piratas del Caribe: En el fin del mundo) y “Monsters vs. Aliens” (Monstruos contra alienígenas).
“Con las aportaciones musicales de Bobby y Kristen Lopez, Zooey Deschanel y Henry Jackman, “Winnie the Pooh” está a la altura del legado musical de este clásico de Disney”, dice John Lasseter.
El productor ejecutivo, que propuso a los realizadores el reto de conservar las raíces clásicas de la película al tiempo que la hacía más atractiva para el público actual, afirma que está encantado con el resultado. “Estoy muy orgulloso del productor Peter De Vecho, de los directores Steve Anderson y Don Hall, y de todo el equipo de ‘Winnie the Pooh’ por insuflar nueva vida a los personajes de Winnie the Pooh”, dice Lasseter. Y añade: “y por hacer una película tremendamente divertida y absolutamente maravillosa que va a gustar al público de todas las edades y del mundo entero.”
LOS REALIZADORES
STEPHEN ANDERSON (Director) se incorporó a Walt Disney Feature Animation en 1995 como artista de historia en “Tarzan” (Tarzán). Antes de trabajar en tareas de dirección en “Winnie the Pooh”, colaboró como director en “Meet the Robinsons” (Descubriendo a los Robinson) de 2007.
Entre sus créditos en el departamento de historias de WADS están “The Emperor’s New Groove” (El emperador y sus locuras) y “Brother Bear” (Hermano Oso). En ambas películas trabajó como supervisor de historia.
Antes de incorporarse a Disney, Anderson trabajó como animador en Hyperion Animation en “Rover Dangerfield” (Nuestro amigo favorito) y “Bebe’s Kids”. Debutó como director en la serie de televisión “The Itsy Bitsy Spider”.
Anderson creció en Plano, Texas. Después estudió en el prestigioso California Institute of the Arts, donde también fue profesor de creación de historias durante cinco años.
Actualmente reside en Canyon Country, California, con su mujer Heather y su hijo Jacob.
Antes de asumir el papel de director en “Winnie the Pooh”, DON HALL (Director) trabajó como responsable de historia en “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo) de 2009. Como responsable de historia, trabajó mano a mano con los directores en las sesiones de montaje y grabación; entre sus tareas estaban la supervisión del equipo de creación de historia, las secuencias de storyboard y el guión.
Hall empezó su carrera en Walt Disney Animation Studios en junio de 1995, como aprendiz de creación de historia en “Tarzan” (Tarzán). Trabajó como artista de storyboard en “The Emperor’s New Groove” (El emperador y sus locuras), “Chicken Little” y en el desarrollo de varios proyectos. En “Meet the Robinsons” (Descubriendo a los Robinson), le ascendieron a responsable de historia. Fue nominado a un Premio Annie Award por el storyboard de “The Emperor’s New Groove” (El emperador y sus locuras), y su trabajo en “Meet the Robinsons” (Descubriendo a los Robinson) le valió una segunda nominación.
Hall se licenció en dibujo y pintura en la Universidad de Iowa y también en animación de personajes en el California Institute of the Arts. Después de graduarse en Cal Arts, volvió a la universidad como profesor de desarrollo de narración.
Hall nació en Glenwood, Iowa. Actualmente reside en Pasadena con su mujer y sus dos hijos.
Antes de aventurarse con el Bosque de los Cien Acres, PETER DEL VECHO (Productor) fue productor de “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo), el largometraje de animación de Walt Disney número 49. La película le reunió con los directores Ron Clements y John Musker, creadores de “The Little Mermaid” (La Sirenita) y “Aladdin” (Aladino).
Del Vecho llegó a Disney Animation Studios en 1995, con una amplísima experiencia en la producción teatral. Después de trabajar en numerosos teatros de Nueva York y de la Costa Este de Estados Unidos, se unió el prestigioso Guthrie Theater, donde permaneció nueve años, hasta 1995. Su pasión por trabajar en equipo en un entorno artístico lo llevó a Disney en 1995.
Como jefe de producción de “Hercules” (Hércules), fue el responsable de dirigir un equipo de producción de 300 artistas y ayudar a llevar esta aventura épica al cine. Su siguiente crédito fue el de productor asociado de “Treasure Planet” (El planeta del tesoro) en 2002. También fue productor asociado de la aventura animada de 2005 “Chicken Little”, el primer largometraje animado en 3D, en el que además se implicó en el ámbito creativo.
Del Vecho nació y creció en Boston, Massachusetts y mostró desde muy pequeño un gran interés por la música y el teatro: estudió producción teatral en la Universidad de Boston donde se graduó en Bellas Artes. Después trabajó como director de escena en varios teatros de la Costa Este de Estados Unidos antes de pasar nueve años en el reconocido teatro Guthrie Theater de Minneapolis.
Además de sus éxitos como realizador de cine, Del Vecho tiene una encantadora esposa, Jane, y es padre de Gregory y Georgina, sus mellizos de 13 años. También tiene una licencia de Piloto Deportivo de la FAA, y pilota su propio superligero por la zona de Los Angeles.
JOHN LASSETER (Productor Ejecutivo) ha sido galardonado con dos Premios de la Academia® y supervisa el aspecto creativo de todas las películas de Walt Disney y Pixar Animation Studios, así como otros proyectos relacionados. Lasseter debutó como director en 1995 con “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]), el primer largometraje de animación generado por ordenador, y desde entonces ha dirigido “A Bug’s Life” (Bichos, una aventura en miniatura), “Toy Story 2” y “Cars”. Este verano se vuelve a poner al volante de “Cars 2”.
Entre sus créditos como productor ejecutivo se encuentran “Monsters, Inc.” (Monstruos, S.A.), “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), “The Incredibles” (Los increíbles), “Ratatouille”, “WALL•E”, “Bolt”, y “Up” (Up, una aventura en altura), la película del año pasado aclamada por la crítica. Fue la primera película de animación que ha inaugurado el Festival de Cine de Cannes en toda su historia. Además fue galardonada con dos Premios de la Academia® a la Mejor Película de Animación y a la Mejor Banda Sonora Original. Lasseter también ha sido productor ejecutivo de la película nominada a los Oscar® de Disney “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo) y “Tangled” (Enredados), así como el éxito más reciente de crítica y taquilla de Disney•Pixar, “Toy Story 3”, basada en una historia escrita por Lasseter, Andrew Stanton y Lee Unkrich.
Lasseter escribió, dirigió y animó los primeros cortometrajes de Pixar, entre los que se encuentran “Luxo Jr.”, “Red’s Dream”, “Tin Toy” y “Knick Knack”. “Luxo Jr.” fue la primera película animada por ordenador en tres dimensiones que resultaba nominada a un Oscar de la Academia® al Mejor Cortometraje Animado en 1986; “Tin Toy” fue la primera película animada por ordenador que ganaba un Oscar de la Academia® cuando fue elegida Mejor Cortometraje de Animación en 1988. Lasseter ha sido productor ejecutivo en posteriores cortometrajes del estudio como “Boundin’”, “One Man Band”, “Lifted”, “Presto”, “Partly Cloudy”, “Day & Night”, y el ganador de un Premio de la Academia®- “Geri’s Game” (1997) y “For the Birds” (2000).
Bajo la supervisión de Lasseter, los largometrajes y los cortos animados de Pixar han recibido multitud de premios y galardones del mundo del cine. En 1995, Lasseter recibió un Oscar® especial por su capacidad de liderazgo en la dirección del equipo de “Toy Story (Juguetes)”. Obtuvo también, junto al resto del equipo de guionistas de “Toy Story” (Toy Story. Juguetes), una nominación a los Oscar® al Mejor Guión Original. Fue la primera vez que una película de animación era reconocida en esa categoría.
En 2009, Lasseter fue premiado en la edición número 66 del Festival de Venecia con el León de Oro a toda una carrera. Al año siguiente, recibió el David O. Selznick Achievement Award que concede la Asociación de Productores de América. Fue el primer productor de películas animadas que recibía este galardón. Entre otros galardones recibidos por Lasseter cabe destacar el premio Outstanding Contribution to Cinematic Imagery que le concedió en 2004 la Asociación de Directores Artísticos y un título honorífico del American Film Institute. Además, en 2008 fue galardonado con el premio Winsor McCay otorgado por ASIFA-Hollywood como reconocimiento a su trayectoria y aportación al arte de la animación.
Antes de incorporarse a Pixar en 1986, Lasseter fue miembro del departamento de informática de Lucasfilm Ltd., donde diseñó y animó “The Adventures of Andre and Wally B” (Las aventuras de André y Wally B), la primera película de animación por ordenador en 3D basada en personajes, y creó por ordenador el personaje del Caballero de la Vidriera en la producción de Steven Spielberg de 1985 titulada Young Sherlock Holmes (El Joven Sherlock Holmes).
Lasseter formó parte de la primera promoción del programa de Animación de Personajes del California Institute of the Arts donde se graduó en 1979. Lasseter es el único en haber ganado dos veces el Premio para Estudiantes de la Academia a la Animación por “Lady and the Lamp” (1979) y “Nitemare” (1980) que realizó cuando estudiaba en CalArts. Logró su primer premio con 5 años cuando ganó quince dólares en el Model Grocery Market de Whittier, California, por un dibujo a lápiz del Jinete sin Cabeza.
BURNY MATTINSON (Artista Senior de Historia) es uno de los pocos artistas que quedan de los que trabajaron con Walt Disney y sigue formando parte de Walt Disney Animation Studios. Uno de los hitos de la extensa carrera de Mattinson fue una nominación a los Oscar de la Academia® de 1983 de su cortometraje animado “Mickey’s Christmas Carol” (Una Navidad con Mickey), que volvió a llevar a Mickey Mouse a la gran pantalla tras 30 años de ausencia.
El veterano realizador de Disney había trabajado en clásicos como “Lady and the Tramp” (La Dama y el Vagabundo), “101 Dalmatians” (101 Dálmatas) “The Sword in the Stone” (Merlín el encantador), “The Jungle Book” (El libro de la selva) y “The Rescuers” (Los rescatadores). Desempeñó un papel clave en el equipo de historias en clásicos contemporáneos de Disney como “Aladdin” (Aladino), “Beauty & the Beast” (La Bella y la Bestia), “The Lion King“ (El Rey León), “Pocahontas”, “Mulan” (Mulán), “The Hunchback of Notre Dame” (El Jorobado de Notre Dame), “Tarzan” (Tarzán) y más recientemente, en el famoso cortometraje de Goofy “How to Hook Up Your Home Theater” (Cómo conectar tu Home Cinema, por Goofy).
Mattinson nació en San Francisco y todavía recuerda el profundo impacto que le causó “Pinocchio” (Pinocho) cuando lo vio a los 6 años. A los 12 dibujaba personajes de Disney y soñaba con ser artista de dibujos animados.
En 1953, Mattinson empezó su carrera trabajando en el departamento de distribución de correo de Disney. Tenía 18 años y ninguna formación artística formal. A los seis meses dejó de ocuparse del correo y ascendió a intercalador en “Lady and the Tramp” (La Dama y el Vagabundo).
Después fue ayudante de animación en “Sleeping Beauty” (La Bella Durmiente) (a las órdenes del legendario Marc Davis) y continuó ejerciendo esta tarea en “101 Dalmatians” (101 Dálmatas). Pasó los 12 años siguientes colaborando con Eric Larson en películas como “The Sword in the Stone” (Merlín el encantador), “The Jungle Book” (El libro de la selva) y “The Aristocats” (Los Aristogatos).
En 1972, después de completar un programa de formación interno, se convirtió en animador en “Robin Hood” y primer animador en “Winnie the Pooh and Tigger Too” (Winnie The Pooh… ¡y Tigger también!). Después trabajó como diseñador de storyboards y títulos en “The Rescuers” (Los rescatadores) y “The Fox and the Hound” (Tod y Toby), antes de dirigir “Mickey’s Christmas Carol” (Una Navidad con Mickey) en 1983. En 1984, Mattinson escribió, produjo y dirigió “The Great Mouse Detective” (Basil, el ratón superdetective).
Antes de unirse al equipo del Bosque de los Cien Acres, MARK HENN (Supervisor de Animación de Winnie the Pooh y Christopher Robin) trabajó como supervisor de animación de la princesa Tiana en “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo), ayudando a diseñar el personaje y supervisar su animación durante toda la película.
Henn se incorporó a Walt Disney Animation Studios en 1980 como intercalador en “The Fox and the Hound” (Tod y Toby). En menos de un año ascendió a animador, formando parte del equipo responsable de la animación de Mickey Mouse en “Mickey’s Christmas Carol” (Una Navidad con Mickey). Como animador en “The Black Cauldron” (Tarón y el caldero mágico), Henn trabajó en el secuaz del Rey Astado, Creeper, en el peludo Gurji y en el juglar flewddur Flam. Creó la animación de Goofy en “How to Hook Up Your Home Theater” (Cómo conectar tu Home Cinema, por Goofy) dentro del programa de cortometrajes de Disney. También se encargó de la animación en las secuencias finales del éxito de Walt Disney Studios, “Enchanted” (Hechizada).
Desde que se incorporó a Disney, Henn ha ido cobrando prestigio y se ha convertido en uno de los artistas más respetados del sector. En su primer proyecto como supervisor de animación, Henn se encargó de la animación de Basil, del Dr. Dawson, de Olivia y de Flaversham en “The Great Mouse Detective” (Basil, el ratón superdetective). Desde entonces, ha seguido trabajando como supervisor de animación, dando vida a Oliver, Dodger, Jenny y Fagin en “Oliver & Company” (Oliver y su Pandilla); a Ariel en “The Little Mermaid” (La Sirenita); a Bernard y Bianca en “The Rescuers Down Under” (Los Rescatadores en Cangurolandia); a Mickey, al Príncipe y a Goofy en el cortometraje animado “The Prince and the Pauper” (El Príncipe y el mendigo); a Bella en “Beauty and the Beast” (La Bella y la Bestia); a Jasmine en “Aladdin” (Aladino); al joven Simba en “The Lion King” (El Rey león); a la atrevida y arrolladora heroína de “Mulan” (Mulán), así como a su padre Fa Zhou; a las bailarinas de hula en la secuencia de apertura de “Lilo & Stitch” (Lilo y Stitch); y a Grace en “Home on the Range” (Zafarrancho en el rancho). También trabajó como animador en el personaje principal de “Pocahontas”. En el año 2000, Henn cambió sus lápices por la silla del director y dirigió el galardonado cortometraje “John Henry” que está basado en una leyenda popular norteamericana.
Henn nació en Dayton, Ohio y desde los 7 años tuvo claro que quería ser animador después de ver el clásico de Disney, “Cinderella” (Cenicienta). En 1980, acabó con éxito el programa de animación de personajes en el California Institute of the Arts. Después empezó su carrera en Disney, donde su mentor fue Eric Larson, el legendario animador de Disney. Henn colecciona antigüedades y es un gran aficionado a la historia americana. Actualmente reside en el Valle de Santa Clarita con su familia.
RANDY HAYCOCK (Supervisor de Animación de Igor) se ha encargado del diseño y de la animación de Igor en ”Winnie the Pooh”, colaborando en la desarrollo del aspecto y la personalidad del personaje, además de trabajar con los directores para que Igor encajara en la visión que ellos tenían. Trabajó también como supervisor de animación de Naveen en “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo).
Haycock creció en Grand Junction, Colorado, y quería ser paleontólogo. Después quiso ser ilustrador de libros, pero a los 15 años vio el clásico “Fantasía” y decidió que quería ser animador en los Walt Disney Animation Studios. Su deseo se hizo realidad unos años después, tras estudiar en la Brigham Young University y en el California Institute of the Arts.
Antes de incorporarse al equipo de Disney en febrero de 1992 como intercalador en el largometraje ”Aladdin” (Aladino), adquirió experiencia trabajando en el diseño de personajes en una serie animada de televisión.
Después de ”Aladdin” (Aladino), trabajó como animador en las siguientes películas de Disney: ”The Lion King” (El Rey León), “Pocahontas”, “Hercules” (Hércules) (supervisando a Baby y al joven Hércules), “Tarzan” (Trazán) (supervisando a Clayton), ”Atlantis: The Lost Empire” (Atlantis, el Imperio Perdido) (supervisión de la princesa Kida),”Treasure Planet” (El planeta del tesoro), ”Chicken Little” y ”Meet the Robinsons” (Descubriendo a los Robinson) (supervisión de Franny, Fritz, Petunia, Laszlo y Tallulah), así como la animación de Goofy en el cortometraje ”How to Hook Up Your Home Theater” (Cómo conectar tu Home Cinema, por Goofy). Haycock también ha creado la animación en el cortometraje de próximo estreno titulado “The Ballad of Nessie” (La Balada de Nessie).
Haycock vive con su mujer, cinco hijos y tres perros en Santa Clarita, California.
DALE BAER (Supervisor de animación de Búho) siempre quiso trabajar en Disney. Desde que tenía 8 años deseaba volar como Peter Pan. Se incorporó a Walt Disney Animation Studios en 1971 en el recién estrenado Programa de Formación de Animación. La primera producción de Baer fue “Robin Hood” donde se ocupó de varias tareas, de los intercalados y la limpieza y también de la animación. Entre sus primeros trabajos están “The Rescuers” (Los rescatadores) y “Winnie the Pooh and Tigger Too” (Winnie The Pooh… ¡y Tigger también!).
El siguiente trabajo de Baer fue como freelance a través de su empresa Baer Animation. Entre sus proyectos se incluyen la animación de “The Black Cauldron” (Tarón y el caldero mágico), “The Prince and the Pauper” (El Príncipe y el mendigo), “Mickey’s Christmas Carol” (Una Navidad con Mickey) y “The Great Mouse Detective” (Basil, el ratón superdetective). También trabajó como supervisor de animación en “Who Framed Roger Rabbit” (¿Quién engañó a Roger Rabbit?), para la unidad de Los Ángeles.
En 1998 volvió a Disney y no tardó en ascender al puesto de supervisor de animación del personaje de Yzma en “The Emperor’s New Groove” (El emperador y sus locuras), ganando un Premio Annie en la categoría de Mayor Logro Individual en Animación de Personajes en 2001. Se encargó de supervisar la animación de Wilbur en “Meet the Robinsons” (Descubriendo a los Robinson), y colaboró en la animación y el diseño de personajes en varios cortometrajes.
Baer nació en Denver, Colorado, y estudió en el Instituto de Arte Chouinard. Actualmente vive en Leona Valley, California, con sus perros, gatos y llamas.
ANDREAS DEJA (Supervisor de Animación de Tigger) trabajó como supervisor de animación de Mama Odie y Juju en “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo) antes de hacerse cargo de Tigger en “Winnie the Pooh.”
En 2007, Deja recibió el prestigioso Premio Winsor McKay a toda una carrera que concede la International Animation Film Society – Hollywood por su gran aportación a la animación.
Deja solicitó un trabajo como animador de Disney cuando tenía 10 años. Deja nació en Polonia y creció en Alemania. Recuerda que escribió al estudio después de ver “The Jungle Book” (El libro de la Selva). El estudio le contestó diciendo que no tenían plazas vacantes, pero que siempre estaban buscando nuevos talentos. Esta respuesta le dio la motivación que necesitaba para conseguir su objetivo y a los 23 años tras terminar sus estudios de comunicación visual en la Folkwangschule de Essen, Alemania, volvió a solicitar un puesto y fue aceptado.
Después de trabajar con Eric Larson, uno de los legendarios “nueve ancianos” de Disney, Deja pasó varias pruebas y colaboró en el diseño de personajes, en investigación de vestuario y animación en “The Black Cauldron” (Tarón y el caldero mágico). Su siguiente misión fue “The Great Mouse Detective” (Basil, el ratón superdetective), donde se encargó de la Reina Ratón y de su melliza robótica. Deja colaboró en el diseño de muchos de los personajes de “Oliver & Company” (Oliver y su pandilla). También hizo algunas animaciones antes de que le enviasen un año a Londres para trabajar como animador jefe en “Who Framed Roger Rabbit?” (¿Quién engañó a Roger Rabbit?), bajo la dirección de Richard Williams.
En “The Little Mermaid” (La Sirenita) Deja supervisó la animación de Tritón, un personaje muy potente que exigía grandes dotes como dibujante así como fuerza interpretativa. En el musical animado “Beauty and the Beast” (La Bella y la Bestia), galardonado con un Premio de la Academia®, Deja fue supervisor de animación del primero de los muchos villanos de Disney, el pomposo e intolerante Gastón.
Siguió con este tipo de personajes oscuros animando al malvado visir Jafar en “Aladdin” (Aladino), el musical animado de Disney que cosechó un enorme éxito. También supervisó la animación de Scar, el villano hambriento de poder del “The Lion King” (El Rey león), que se convirtió en una de las cintas de más éxito de los Estudios Walt Disney, así como uno de los más rentables de la historia del cine. Entre los créditos de Deja cabe destacar “Runaway Brain”, el primer cortometraje de Mickey Mouse desde 1953. Supervisó la animación del famoso ratón en las instalaciones de la compañía en París. Trabajó como animador de supervisión de los personajes principales de la comedia épica animada “Hercules” (Hércules), así como del personaje de Lilo en “Lilo & Stitch” (Lilo y Stitch). Creó el personaje animado del padre de Bambi en “Bambi II” para DisneyToon Studios, y el de Goofy en “How to Hook Up Your Home Theater” (Cómo conectar tu Home Cinema, por Goofy).
ERIC GOLDBERG (Supervisor de Animación de Rabbit y de Backson Song) es un veterano director, diseñador y animador que ha trabajado en Nueva York, Londres y Hollywood, creando largometrajes, anuncios publicitarios, secuencias de títulos y especiales de televisión tanto en el mundo de la animación dibujada a mano como generada por ordenador. Goldberg fue supervisor de animación de Louis, el caimán que toca la trompeta en “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo), la película de animación dibujada a mano.
Las primeras incursiones de Goldberg en el cine en Super-8 le hicieron acreedor de varios Kodak Teenage Movie Awards, incluyendo el Gran Premio en los cursos de verano de 1974 en la Universidad del Sur de California. Recibió una beca para estudiar en el Pratt Institute de Brooklyn, Nueva York, donde se graduó en ilustración además de seguir cursos de animación y cine.
Uno de sus primeros trabajos profesionales fue como animador freelance (cuando todavía estaba estudiando) que le llevó a conseguir un trabajo a tiempo completo como ayudante de animador en “Raggedy Ann and Andy” de Richard Williams. Cuando acabó el rodaje, Williams invitó a Goldberg a trabajar en su estudio de Londres como director/animador de infinidad de anuncios para televisión. Tuvo la suerte de trabajar con Ken Harris, que le enseñó las técnicas que Harris había aprendido como mejor animador de Chuck Jones. La colaboración de Goldberg con Williams continuó en Los Angeles, donde Goldberg fue director de animación de “Ziggy’s Gift”, ganadora de un Emmy® y basada en la famosa tira cómica de periódico.
Goldberg y su mujer Susan (una artista de animación que también ha hecho las veces de directora artística en sus proyectos) regresaron a Londres, donde cofundó Pizazz Pictures, un estudio de anuncios publicitarios con una cartera de clientes internacionales. Dirigió anuncios utilizando las técnicas más diversas, desde la ‘cel-animation’ y la pintura, la animación fotograma a fotograma y la pixelización, pasando por la combinación de acción real y animación y la composición digital.
Disney contrató a Goldberg en lo que se convirtió en una estancia de diez años en el estudio. Empezó supervisando la animación del Genio de “Aladdin” (Aladino). Fue codirector de la famosísima “Pocahontas” y se encargó de la animación del sátiro Phil en “Hercules” (Hércules) a quién Danny DeVito prestó su voz. Después dirigió, escribió y animó dos secuencias de “Fantasia/2000” (“Carnaval de los Animales” y “Rhapsody in Blue”). Su mujer Susan fue directora artística en ambos trabajos.
Goldberg ha experimentado con las técnicas más avanzadas de animación por ordenador que reproducen la fluidez del método ’squash and stretch’ (compresión y extensión)” de la mejor animación dibujada a mano. El resultado de sus experimentos fue la atracción Magic Lamp Theater en el parque temático DisneySea de Tokio, cuya estrella es el personaje del Genio en 3D. También dirigió “A Monkey’s Tale”, un cortometraje animado de 12 minutos en alta definición para un centro cultural budista en Hong Kong.
Antes de participar en “Winnie the Pooh”, BRUCE SMITH (Supervisor de Animación de Piglet, Kanga, Rito) trabajó como supervisor de animación del villano Dr. Facilier en “The Princess and the Frog” (Tiana y el sapo). Los supervisores de animación establecen el estilo de sus personajes y dirigen la realización. En este cargo, Smith supervisa un equipo de animadores con el fin de garantizar el nivel de calidad que se espera de los Walt Disney Animation Studios.
Smith se incorporó a Walt Disney Animation Studios en 1988. Creó números de animación para los parques temáticos, mientas realizaba la animación de películas como “Tarzan” (Tarzán), “The Emperor’s New Groove” (El emperador y sus locuras) y “Home on the Range” (Zafarrancho en el rancho).
A Smith siempre le interesó el arte de la animación. Después de estudiar animación de personajes en Cal Arts, Smith probó en varios estudios de animación antes de aterrizar en Disney. Allí trabajó en su primera película, “Who Framed Roger Rabbit?” (¿Quién engañó a Roger Rabbit?).
A lo largo de su carrera, Smith ha trabajado en un sinfín de proyectos innovadores. Fue director de “Bebe’s Kids” y director de animación en “Space Jam”. Smith trabajó como productor ejecutivo y creativo en “The Proud Family” (Los Proud), la popular serie de televisión animada de Disney Channel.
ROBERT LOPEZ (Canciones Originales) ha ganado un Premio Tony® como co-compositor del musical de enorme éxito titulado “Avenue Q” que estuvo seis años representándose en Broadway y cuatro en el West End de Londres, y que ahora lleva dos años en el off-Broadway. El siguiente proyecto de Lopez es el musical “The Book of Mormon”, que ha escrito junto con Trey Parker y Matt Stone (“South Park”), y que se estrena en Broadway en marzo de 2011; así como “Up Here”, un nuevo musical escrito con su mujer, KRISTEN ANDERSON-LOPEZ (Canciones Originales, Voz de Kanga), cuyo espectáculo, titulado “In Transit”, se representó hace poco en el off-Broadway. Lopez ha co-escrito el episodio musical de la serie “Scrubs”, y Lopez y Anderson-Lopez han compuesto para Nickelodeon y Disney, incluyendo la versión teatral de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), y canciones para “The Wonder Pets” (Mascotas maravilla) (ganador de dos Premios Emmy®).
HENRY JACKMAN (Compositor) estudió música clásica en el Reino Unido, en el Coro de la Catedral de San Pablo, en Eton y en la Universidad de Oxford. Su insaciable interés por la tecnología y la cultura contemporánea le llevó a mezclar su educación formal con los ritmos urbanos de la música de club y la revolucionaria producción de sonidos electrónicos. Henry tiene una exitosa y ecléctica carrera en la industria del cine y la música. Su obra musical va desde números unos en las listas de éxitos hasta lo esotérico, y desde los éxitos en las taquillas de verano a los proyectos de cine de autor. Posee un abanico único de cualidades que incluyen una formación en composición clásica, arreglos orquestales, la programación de ritmos, el diseño de sonido, la producción y las mezclas.
En los últimos años, Henry ha hecho una sorprendente y espléndida transición a las bandas sonoras para el cine. A principios de 2006, llamó la atención de Hans Zimmer, ganador de un Oscar® y uno de los compositores de más éxito de todos los tiempos. Esta fructífera asociación se ha materializado en un gran número de créditos y colaboraciones en algunas de las películas más rentables de los últimos años como “The Da Vinci Code” (El Código Da Vinci), “Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest” (Piratas del Caribe: El Cofre del hombre muerto), “The Holiday”, “Pirates of the Caribbean: At World’s End” “Piratas del Caribe: En el fin del mundo), “The Simpsons Movie” (Los Simpson: la película), “Kung Fu Panda”, “Hancock”, “The Dark Knight” (El caballero oscuro), y “It’s Complicated” (No es tan fácil). En 2009 compuso toda la música de “Monsters vs. Aliens” (Monstruos contra Alienígenas), para Dreamworks Animation, y durante el verano compuso la banda original del biopic “Henri 4” (de Ziegler Films, Alemania), estrenada en marzo de 2010. El siguiente proyecto de Jackman fue “Kick-Ass” (Kick-Ass: listo para machacar) (Marv Films / Plan B Entertainment), grabado en Air Studios, en enero de 2010 y estrenado en abril.
La película más reciente de Jackman es “Gulliver’s Travels”(Los viajes de Gulliver) (de 20th Century Fox), que se estrenó en la Navidad de 2010. Jackman escribió la música original del último estreno de 20th Century Fox, “X-Men: First Class” (X-Men: Primera generación). Además se encargará de la banda sonora de “Puss in Boots” (El gato con botas) de DreamWorks Animation.
La Orquesta Sinfónica de Londres y la Filarmónica de Los Ángeles han interpretado y grabado las singulares composiciones orquestales de Jackman. Su capacidad para trabajar con grandes músicos y directores de orquesta es una parte esencial de su trabajo. Además de componer música para películas, Jackman también ha encontrado tiempo para grabar sus propios álbumes. “Utopia” (Utopía), publicado en West One Music, combina el sonido de los coros lituanos con música electrónica y una producción muy innovadora. En 2005, él mismo escribió, programó, realizó los arreglos y las mezlas y produjo “Transfiguration”, publicado por KPM Music. Las influencias de este álbum son de lo más variadas, desde los Salmos de David hasta la poesía de Herman Hesse. Realizó “Acoustica”, publicado también por KPM Music, en colaboración con el galardonado guitarrista y compositor Augustus Isadore. Antes de terminar “Utopia”, “Transfiguration” y “Acoustica”, la obra de Jackman dentro de la industria musical ha sido muy variada y goza de gran prestigio. Sus créditos en la programación incluyen proyectos con Mike Oldfield, Marc Almond, Coolio y Kirsty McColl. Colaboró con Andy Gardner (Plump DJ) en la producción de una serie de remixes de música de baile que estuvieron en los primeros puestos de las listas de este tipo de música y que fueron escogidas para Pete Tong’s Essential Selection, para artistas como Kele le Roc y Boyzone. Al mismo tiempo trabajó con Michael Gordon, un compositor minimalista que vive en Nueva York, en su composición “Weather”, para Coalition Records.
Poco tiempo después, Jackman trabajó con el legendario Trevor Horn, programando e interpretando arreglos para cuerdas para el tema de la película “Anastasia” de 20th Century Fox. Richard Marx y Donna Lewis cantaron la canción ‘In the Beginning’. Con Trevor Horn también produjo “Born On A Sunday” para el álbum del grupo Art of Noise titulado “The Seduction of Claude Debussy”. Mientras tanto, produjo música pop para artistas como Gary Barlow de Take That (que llegó al número tres de las listas del Reino Unido) y Justin. Además de sus tareas de productor, Henry sigue componiendo música que se utiliza habitualmente en CNN News, la BBC, el “Show de Oprah Winfrey” y The Discovery Channel. Jackman colaboró con el cantante Seal, conocido en todo el mundo. Trabajaron juntos en la composición y producción de “This Could Be Heaven” para la película “The Family Man”, protagonizada por Nicholas Cage.
Después de ocho años de éxito ininterrumpido en la industria de la música con artistas, productores, escritores y músicos ganadores de discos de platino, Jackman se ha dedicado a la composición de bandas sonoras, aportando su bagaje de valiosas experiencias y conocimientos sobre producción.
Fuente y fotos: Walt Disney Studios

Brave, la 13ª película de Pixar

El décimo tercer largometraje animado de Pixar Animation Studios cuenta con las voces de Kelly Macdonald, Emma Thompson, Billy Connolly, Julie Walters,Kevin McKidd, Craig Ferguson y Robbie Coltrane
En “Brave”, y de la mano de una valiente e impetuosa heroína, Disney/Pixar vuelve a ponerse en marcha. Y esta vez lo hace por las escarpadas y misteriosas Tierras Altas de Escocia. 
Esta aventura cinematográfica, el décimo tercer largometraje de Pixar Animation Studios, está dirigida por Mark Andrews (“The Incredibles” [Los increíbles], “Ratatouille”, “John Carter of Mars”) y Brenda Chapman (”The Lion King” [El Rey León], “Prince of Egypt” [El Príncipe de Egipto]), y producida por Katherine Sarafian (“Lifted” [Abducido], “The Incredibles” [Los increíbles]). “Brave” llega a los cines en verano de 2012.
“‘Brave’ es una aventura épica repleta de acción, humor y sentimientos”, afirma el director Mark Andrews. “No hay un escenario más perfecto que las escarpadas y oscuras Tierras Altas de Escocia. Imagínense: magia, misterio y múltiples peligros… y todo en un paisaje de inquietante belleza. Algo que no se había visto nunca en Pixar”.
En la película, Kelly Macdonald presta su voz a Merida, una habilidosa arquera hija del Rey Fergus (voz de Billy Connolly) y de la Reina Elinor (voz de Emma Thompson). Merida está decidida a labrarse su propio camino en la vida y desafía una costumbre milenaria y sagrada de los ruidosos señores de la tierra: el enorme Lord MacGuffin (voz de Kevin McKidd), el huraño Lord Macintosh (voz de Craig Ferguson) y el cascarrabias Lord Dingwall (voz de Robbie Coltrane). Sin quererlo ni beberlo, las decisiones de Merida desencadenan el caos y la furia en el reino. Y cuando acude a una excéntrica y sabia anciana (voz de Julie Walters) en busca de ayuda, se le concede un desventurado deseo. El enorme peligro que corre obligará a Merida a descubrir el significado del auténtico valor: tendrá que deshacer una terrible maldición antes de que sea demasiado tarde.
“Brave” se estrenará en Disney Digital 3D™.
Fuente y Fotos: Walt Disney Studios

EL ARTE DE FANTASIA: La consagración de la Primavera

EL ARTE DE FANTASIA: El Cascanueces

Enredados: Experimentando con la Música

“Tangled” (Enredados) presenta cinco nuevas canciones y una banda sonora de Alan Menken, el compositor de música/canciones ganador de ocho Oscar® (“The Little Mermaid” [La Sirenita], “Beauty and the Beast” [La Bella y la Bestia], “Aladdin”, “Pocahontas” y “Enchanted” [Encantada]). Las letras son de Glenn Slater, nominado a los premios Tony® y Grammy® por su trabajo en “The Little Mermaid” (La Sirenita). “Something that I Want” es una de las canciones de los créditos finales, escrita e interpretada por la cantante de Hollywood Records, Grace Potter.
“Es muy divertido buscar música actual para la película pero conservando siempre esa cualidad de intemporalidad”, dice Menken. “Es genial probar nuevos vocabularios. Una de las primeras cosas que hice fue leer la historia de Rapunzel e intentar imaginar algo nuevo. Algo que tuviese que ver con el pelo y con las ganas que tiene de salir de la torre. Eso me recordó a artistas de folk rock como Joni Mitchell, James Taylor, Cat Stevens y Jackson Browne. Me dio un punto de partida para crear algo nuevo”.
Rapunzel (Mandy Moore) canta la canción de apertura de la película, “When Will My Life Begin?” en la que expresa su inquietud y su deseo de explorar el mundo. Menken afirma: “En cierto sentido, está inmersa en un viaje que desconoce completamente. No sabe que existe el mundo exterior. Es algo que no puede comprender. Así que el reto era crear un deseo por algo que no sabe en qué consiste. Queda perfectamente reflejado en la letra de la canción: ‘Soy muy feliz aquí, pero quiero que mi vida empiece’”.
Moore afirma: “Nos divertimos mucho creando esta canción, pero también fue un verdadero reto porque hay que incluir mucha información en un tiempo cortísimo. No se pueden poner muchas palabras en una sola frase a riesgo de quedarse sin aliento. Es una manera perfecta de sumergirse en la película y en la historia de esta joven. Ella es muy divertida y está llena de vida. La canción ayuda al público a contar quién es el personaje y saber que le gusta su vida. No se siente sola. Sólo dice que le falta algo, pero no acierta a decir de qué se trata”.
Para el gran número musical de Madre Gothel, “Mother Knows Best”, Menken y Slater se inclinaron por un estilo musical más clásico y eterno. Menken afirma: “Tiene un tono muy de ‘Cabaret’. El personaje tiene matices de Ursula de ‘La Sirenita’. Quiere a Rapunzel pero necesita controlarla. En muchos aspectos, Madre Gothel se parece a todas las madres. Es una versión exagerada y la canción expresa cómo asfixia una madre a su hija en su intento de protegerla”.
“Donna Murphy clavó la canción”, añade Conli. “Estábamos en la sesión de grabación totalmente alucinados. Se convirtió en el personaje de Madre Gother aportando todos los matices. Encajaba muy bien en la película y es perfecta para el papel”.
Una de las escenas más entretenidas de “Tangled” (Enredados) es el momento musical en el que Rapunzel y Flynn entran en el pub Snuggly Duckling y se enfrentan a un puñado de malhechores y gente con muy mala pinta. Rapunzel logra desactivar la situación con la canción “I Have a Dream” y en el pub descubre algunas revelaciones sorprendentes.
Menken lo explica: “Para Rapunzel era muy importante encontrar un grupo de personas del que formar parte al principio de su viaje. Flynn intenta asustarla, pero este momento en el punto es absolutamente clave. Cuando escribí la canción quería algo que se puede escuchar en ‘The Mighty Wind’ o una canción interpretada por el Kingston Trio. Tenía que tener un pie en el mundo medieval y el otro en el irónico universo folk de Pete Seeger”.
Otro de los grandes momentos musicales de la película es el dueto “I See the Light” en el que Rapunzel y Flynn empiezan a mirarse de forma diferente y totalmente nueva. Se desarrolla en un barco en el mar, con miles de resplandecientes farolillos que flotan en el cielo alrededor de ellos. La canción es bellísima y también una revelación. “‘I See the Light’ es un momento íntimo y precioso repleto de emoción”, explica Menken. “Es sencilla y tiene algo de folk norteamericano que encaja con el resto de las canciones. Mandy tiene una voz maravillosa y consigue una mezcla de contención, vulnerabilidad y sensualidad. Es una verdadera perfeccionista y trabajó muchísimo para que el resultado fuera impecable. Ella y Rapunzel se funden en una sola voz. Zac tiene una cualidad vocal muy apreciada, la naturalidad. Fue estupendo trabajar con él. No estaba seguro de que pudiera hacerlo, pero lo hizo genial. Los dos han sabido expresar a la perfección ese momento en el que te enamoras y sientes que ambos estáis en la misma burbuja, una burbuja de amor”.
Moore añade: “Me gusta la música y también cantar. Así que formar parte de un proyecto como éste es apasionante porque es una combinación de ambas cosas. Poder grabar con Zac fue fantástico. Cuando abrió la boca me di cuenta de que cantaba muy bien. Tiene una voz preciosa, esa naturalidad que personifica tan bien Disney. Grabamos mucho juntos para conseguir la máxima compenetración.
Creo que la canción es algo muy especial porque es un momento mágico que cuenta la historia desde ambos lados. Es la canción que recordará la gente al salir del cine, porque es un momento maravilloso de la historia”.
“La canción es la culminación del viaje que han emprendido juntos”, dice Levi. “Rapunzel y Flynn ven por fin la luz. Han bajado la guardia y se abren el uno al otro. Es entonces cuando se dan cuenta que están enamorados. Ya no hay prejuicios ni malentendidos. Los dos estamos en la misma onda y la canción lo refleja perfectamente.
“Uno de los mayores alicientes de esta película es cantar una canción de Alan Menken”, continúa diciendo. “Alan es un genio, y hace muchísimo tiempo que admiro su talento, como le ocurre a todo el que conoce su trabajo.”
Menken concluye diciendo: “En esta película gran parte de nuestro proceso de compositores ha sido construir una especie de autopista que nos condujera a ese preciso lugar que buscábamos. ¿Puede existir una colaboración más estrecha? Nuestro reto ha sido encontrar la voz que cuenta la historia cantando”.

Fuente: Walt Disney Studios

Enredados: Desenredando a Rapunzel

LOS DIRECTORES NATHAN GRENO Y BYRON HOWARD DAN UNA VUELTA DE TUERCA A UN CUENTO CLÁSICO

Hace mucho que la historia de Rapunzel ha fascinado a los magistrales cuentacuentos de Disney; la historia la fue desarrollando desde los años 40 el propio Walt Disney. Los directores Byron Howard y Nathan Greno ayudaron a trasladar “Tangled” (Enredados) a la gran pantalla.
Howard lo recuerda: “Nathan estaba trabajando en el guión antes de que nos convirtiéramos en los directores y vislumbró algo muy interesante en Rapunzel. Así que empezamos a hablar del personaje. Nos preguntamos: ‘¿Quién es este personaje y cómo podemos sacarla lo antes posible de la torre?’ Sabíamos que ella era el motor de toda la historia y si se quedaba todo el tiempo encerrada en esa habitación, no conseguiríamos nada. Y esa fue la clave para construir el personaje”.
“Queríamos convertirla en un personaje más dinámico, y eso significaba que tenía que haber un contrapeso”, añade Greno. “Necesitaba a alguien que fuera su igual, un personaje que pudiera dar la réplica a esta inteligente y extravagante chica. Es muy inteligente pero no sabe nada del mundo. Tiene una visión limitada del mundo y no tiene ni idea de lo que ocurre ahí fuera. Quiere saber lo que son esas luces que flotan en la lejanía. Y ahí es cuándo entra Flynn Rider. Es el tipo más viajado y más listo del barrio. Está de vuelta de todo y sabe cómo funciona el mundo. A lo largo de la película aprenderán a complementarse”.
El director de historia Mark Kennedy y el guionista Dan Fogelman (“Bolt”, “Cars”) ayudaron a los realizadores a dar forma a su historia. La película tomó un nuevo rumbo con Howard y Greno y con algunas significativas aportaciones de John Lasseter. Así fue como se convirtió en un apasionante cuento con dos personajes que viven una intrépida aventura.
Mark Kennedy recuerda: “John quería que la película enamorara al público. Para él siempre fue muy importante que Rapunzel tuviera una personalidad fuerte y que su vida en la torre no fuera desagradable ni aterradora. Nos explicó que es era la hija de un rey y una reina, y que por lo tanto tenía que ser alguien valiente por naturaleza. Así que nos pusimos a trabajar en personajes que fueran divertidos e interesantes y que lograran atraer la atención del público”.
“Desde el principio, Nathan y Byron tenían una idea muy clara de lo que querían hacer con la historia”, añade Fogelman. “Querían contar una historia clásica de Disney de una forma totalmente nueva que encajara con el estilo de la animación generada por ordenador. Querían que la comedia y los personajes tuvieran una sensibilidad del siglo XXI pero conservando muchos de los elementos que el público quiere ver en las películas de Disney. La clave estaba en encontrar un buen equilibrio.
“Dar con la voz y el tono adecuado para Flynn, y hacer que fuera entretenido, fue el mayor reto”, añade. “El personaje está espectacular cuando se dedica a sus juegos mentales con otros. A él le encantan. Es el tipo de personaje que se divierte dándole vuelta a las palabras aunque a los demás no les parezca tan gracioso. Tiene algo de Cary Grant. En el fondo, es un alma perdida que no sabe lo que quiere ni quién es en realidad”.
Howard añade: “A medida que avanza la historia, la película se centra en Rapunzel y Flynn. Es una cinta sobre estas dos personas tan diferentes y sobre la asombrosa química que se produce entre ellos. Y gracias a eso crecen y se convierten en mejores personas”.
“Rapunzel era un personaje tan interesante que teníamos que inventarnos más cosas positivas sobre Flynn para que estuviera a su altura”, añade Greno. “Y a veces conseguía ser más interesante que ella, así que teníamos que encontrar un equilibrio. Pero gracias a este proceso ambos se convirtieron en personajes muy potentes. Está claro que esta película no funciona sin Rapunzel, pero tampoco funciona si quitas a Flynn Rider de la ecuación. Necesitamos a ambos personajes para que la maquinaria funcionase”.
“Intentamos que Flynn Rider fuera el personaje masculino más atractivo que Disney había hecho jamás”, dice Howard. “Investigamos muchísimo. Todas las damas del estudio venían a la ‘Reunión del hombre cañón’, en la que recopilamos fotos de los hombres más guapos. Cogimos fotos de Internet, de libros y también de las carteras femeninas. Ellas sabían muy bien lo que les gustaba y lo que no les gustaba”.
Greno añade: “Las mujeres venían y puntuaban las fotos”.
“Todo el mundo estaba destrozado. Bueno, no se puede tener todo”, dice Howard. “Era bastante complicado ser un hombre en esa reunión. Te sentías falta. Pero intentamos procesar toda esa información para convertirla en un personaje irresistiblemente guapo y atractivo”.
“Creamos el hombre perfecto”, dice Greno.
Al final, Greno ejerció una gran influencia sobre el personaje. “Nueve de cada diez veces, cuando necesitábamos decidir algo sobre interpretación en los dailies, Nathan era el primero en dar su opinión”, dice Howard. “El personaje se le dio muy bien desde el principio. Cuando Zachary Levi se incorporó, añadió otra capa. Y cogíamos todo eso y lo incorporábamos a los storyboards y volvíamos a escribir el guión. Cuando alguien comprende tan bien a un personaje, el trabajo está prácticamente hecho”.
El productor Conli añade: “Lo más asombroso de esta película ha sido trabajar con Nathan y Byron. Llegaron con una historia que había que reescribir, reinventar. Y lograron darle la vuelta con gran rapidez y convertirla en algo realmente excepcional. La habilidad innata que tiene Nathan para contar una historia y el sentido del entretenimiento y la animación de Byron hizo de ellos la pareja idea para dirigir ‘Tangled’ (Enredados)”.
Entendieron perfectamente los personajes y lograron representarlos y comunicarlos increíblemente bien al resto del equipo. Fue muy divertido y satisfactorio trabajo con realizadores tan jóvenes y con tanto talento”.

TRON LEGACY: El rodaje

Joseph Kosinski es muy claro a la hora de definir su enfoque en la realización de “TRON: LEGACY”: “Mi objetivo era lograr que pareciera real. Quería que el público sintiera que habíamos utilizado cámaras cinematográficas para internarnos en el mundo de TRON y lo habíamos filmado. Así que intenté construir la mayor cantidad posible de platós. Quería que los materiales utilizados, como el vidrio, el cemento y el acero fueran reales para que todo el aspecto de la película adquiriera un carácter mucho más visceral”.
Para lograr el aspecto asombroso e icónico de “TRON: LEGACY”, Kosinski reunió a un equipo de destacados artistas pertenecientes a diversas disciplinas. “Reclutamos gente del mundo de la arquitectura, del diseño automovilístico, gente que nunca había trabajado en el cine”, comenta Joe.
El director y su equipo sabían que para que ‘TRON: LEGACY’ conservara el espíritu de la cinta original debían superar los límites de lo que la tecnología actual de efectos podía lograr. Para ello, Kosinski y su equipo fusionaron distintas técnicas que van desde filmar con pantalla azul hasta el uso de cámaras 3D. Kosinski explica: “Me baso más en el instinto que en la experiencia, pero lo cierto es que gran parte de la tecnología empleada la había utilizado en anuncios publicitarios. No obstante, ésta es la primera vez que las utilizamos de forma simultánea a esta escala”.
Sin embargo, para Bailey el verdadero motor de la película sigue siendo el argumento. “Utilizamos la tecnología más avanzada del momento pero no se trata de emplear la tecnología para lucirla, sino que al introducir ciertos giros en la película, nos permite escribir de una manera completamente nueva. Creo que será la primera cinta en la que un actor interpreta su papel frente a una versión de sí mismo en dos edades diferentes. Y esperamos sorprender al público de un modo que no sólo los haga exclamar: ‘Vaya, qué efecto tan genial, es espectacular,’, sino que también les sorprenda con un: ‘vaya, eso no me lo esperaba’”.
“TRON: LEGACY” se rodó en 3D. Como señala Bailey: “El formato 3De s un verdadero desafío técnico. Las cámaras son más grandes y más pesadas y hay muchísimas variables adicionales que hay que tener en cuenta, y eso ralentiza el ritmo del proceso. Pero creo que es un buen motivo para ir al cine a ver una película, porque es una experiencia que sencillamente no puedes recrear en tu iPhone, en tu ordenador portátil o en el salón de tu casa”.
“Para mí era muy importante que ésta fuera una verdadera película en 3D”, señala Kosinski. “Hoy en día hay muchas películas que se convierten al formato 3D después del rodaje. Pero con los entornos que hemos creado, dotados de atmósfera y de unas vistas muy profundas, sólo podíamos utilizar cámaras 3D”.
Kosinski continúa diciendo: “Rodar en 3D entraña mucho más trabajo; el acabado de los efectos visuales también es en formato 3D, lo que constituye otro importante desafío. Y tener que crear imágenes separadas para ambos ojos es otro factor que implica mucho más trabajo”.
Para rodar “TRON: LEGACY” en formato 3D, los realizadores emplearon una cámara de última generación, construida especialmente para ellos, y utilizaron una técnica en 3D que combina la tecnología de captura de movimiento totalmente digital de un personaje con un sistema de cámaras de acción real.
Fuente: Walt Disney Studios

TRON LEGACY: La Evolución de la Historia

En 1982, cuando Kevin Flynn (Jeff Bridges) logra regresar a salvo de la Red y retomar el control de Encom, la compañía que había fundado con su amigo y socio Alan Bradley (Bruce Boxleitner), todo el mundo cree que le bastaría con desarrollar y producir videojuegos de éxito.

Y eso parecía: Kevin se casó, tuvo un hijo y adoptó el papel de padre mientras Alan y él convertían Encom en una superpotencia de los videojuegos. Pero puertas adentro, Kevin continuaba experimentando con el teletransporte, haciendo frecuentas visitas a la Red desde su escondite secreto en la sala de juegos recreativos de Flynn. . Pero un día Kevin se esfuma, y Sam se queda sin padre y sin respuestas.

Y veinte años después comienza “TRON: LEGACY”.

Una señal en un radio localizador atrae a Sam (Garrett Hedlund) ya adulto, a los juegos recreativos de Flynn, donde él también acaba siendo transportado a la Red donde su padre ha estado atrapado los últimos 20 años. Sam iniciará un viaje que cambiará la vida… y la vida de su padre tras tantos años de ausencia.

“Desde un primer momento, Sean [Bailey] y yo planteamos al estudio que sería una película acerca de la relación entre padre e hijo. Y esa es la verdadera esencia de ‘TRON: LEGACY’.
—Joseph Kosinski, director

“Para nosotros era muy importante, en medio de todo este espectáculo visual, centrarnos en la historia de un padre y su hijo; la película narra la historia de un joven que perdió a su padre cuando era niño y ahora, de adulto, sigue conservando las cicatrices del pasado. Entonces se entera de que la desaparición de su padre podría deberse a algo diferente a lo que él creía y que existe una posibilidad de reanudar su relación”, cuenta el productor Sean Bailey. “Nuestro objetivo era asegurarnos de que estábamos contando nuestra historia de la mejor manera posible. Y el aspecto visual, los efectos, la música, las interpretaciones y el estilo sirven para reforzar ese objetivo”, añade.

El distanciamiento y redescubrimiento de padre e hijo es el desencadenante emocional de la historia. “Estás entrando en este territorio espectacular y necesitas experimentarlo a través de alguien. Ese fue nuestro enfoque a la hora de desarrollar el personaje de Sam. El espectador descubre la Red a través de los ojos de Sam, y a Flynn también lo descubrimos a través de su hijo”, afirma Adam Horowitz, quien co-escribió el guión con Eddy Kitsis (a partir de una historia de Edward Kitsis, Adam Horowitz, Brian Klugman y Lee Sternthal, basada en los personajes de Steven Lisberger y Bonnie MacBird).

Para Steven Lisberger, en una película la historia tiene que ser tan importante como los aspectos técnicos de la misma. “Me preocupan la historia y los personajes tanto como el aspecto visual. Creo que el hecho de que Flynn continúe con vida y el tema de la relación padre-hijo cautivará al público de ‘TRON: LEGACY’. Causará una honda impresión en los fans de TRON, pero si alguien no ha visto la primera película, no importa, la historia funciona perfectamente”, señala.

Jeff Bridges, que retoma el papel de Kevin Flynn en la cinta original, comenta: “Uno de los temas subyacentes de la historia es la tecnología. Es emocionante descubrir todas las cosas que puedes hacer. Pero lo que está sucediendo con la tecnología es que avanza a tanta velocidad que no hemos llegado a desarrollar una verdadera ética que la acompañe, ni sabemos cuáles serán las consecuencias de tanta tecnología. Y de eso también trata ‘TRON: LEGACY’.

Fuente: Walt Disney Studios

Así se hizo Buscando a Nemo




La producción
  Los creadores de “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]), “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.) y ganadores de un Oscar® de la Academia se sumergen en un mundo submarino en “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), una aventura nueva y burbujeante. Esta película de Pixar Animation Studios, presentada por Walt Disney Pictures, narra el divertidísimo e increíble periplo de dos peces: el superprotector Marlin y su curioso hijo Nemo, que se ven obligados a separarse en la Gran Barrera de Coral. Con la ayuda de un simpático pero despistado pez llamado Dory, Marlin se embarca en un peligroso viaje y acaba convirtiéndose en el héroe de una verdadera epopeya cuyo fin es rescatar a su hijo, que ha urdido un descabellado plan para volver a casa sano y salvo.
  “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) está escrita y dirigida por Andrew Stanton, nominado a un Oscar® de la Academia, que también codirigió el gran éxito de Disney/Pixar de 1988, “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y fue uno de los guionistas de las cuatro películas anteriores de Disney/Pixar. “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) marca un nuevo hito en el arte y la tecnología de la animación por ordenador recreando un asombroso mundo submarino poblado de personajes inolvidables. Lee Unkrich, codirector de “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga) y “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.) participa de nuevo como codirector y pone su amplia experiencia en el campo de la realización al servicio de este proyecto. La película está producida Graham Walters, un veterano de Pixar, donde lleva nueve años trabajando. Walters colaboró como director de producción en “Toy Story 2″ (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga). Andrew Stanton, Bob Peterson y David Reynolds han escrito el guión de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), inspirado en la historia original de Stanton. El compositor Thomas Newman, que ha recibido múltiples nominaciones a los Premios de la Academia®, debuta en Pixar con “Finding Nemo” (Buscando a Nemo). La banda sonora que ha compuesto es tan emocionante y sofisticada que los realizadores de la película la consideran casi un personaje más de la película.
  El productor ejecutivo del proyecto general fue John Lasseter, vicepresidente ejecutivo de Pixar, creativo y ganador de un Premio de la Academia®. Este galardonado realizador ha dirigido “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]), “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga) y ha participado en calidad de productor ejecutivo en “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.).
  Según Lasseter: “Gracias a esta película, Pixar y el arte de la animación generada por ordenador han alcanzado nuevas cotas. Esta película es de una belleza sobrecogedora. Además, incluye elementos de un dramatismo, una emoción y una profundidad muy realista, así como un divertidísimo toque cómico. Tengo cinco hijos, así que me siento muy identificado con la historia. A los realizadores nos encanta que los sentimientos sean sinceros y auténticos. Aunque ‘Nemo’ es una historia inventada, se inspira en situaciones que al público le resultarán familiares. Por ejemplo, la relación padre-hijo, el primer día de colegio de un niño… son cosas que todo el mundo entiende, a pesar de que la historia trate sobre un pez que vive en un arrecife de coral”.
  Y añade: “En cuanto a la técnica, hemos llegado a unos límites que jamás se habían alcanzado en Pixar. El simple hecho de animar peces ya resultaba bastante complicado, pero nuestro equipo técnico ha logrado crear un entorno submarino de un encanto y una belleza impresionantes. El mundo submarino real es tan espectacular que ya es un mundo fantástico en sí mismo. El reto al que nos enfrentábamos era que el público entendiera que nuestro océano es una caricatura. Nuestro objetivo era que fueran conscientes de que ese mundo no existe. Sin embargo, aprovechamos todas las fabulosas herramientas que ofrece el campo de la animación generada por ordenador para dotarlo de un aspecto totalmente creíble. Siempre nos marcamos como meta que las cosas sean creíbles, realistas. Para crear un mundo natural y creíble para los personajes, sólo tuvimos que estilizar los diseños, realzar la geometría e intensificar los colores”.
  Un reparto dotado de un gran talento ayudó a los realizadores a dar forma a Nemo y al resto de los personajes. El aclamado actor, director y comediante Albert Brooks presta su portentosa y divertida voz a Marlin, el pez payaso asustadizo y ligeramente neurótico que es el padre de Nemo. Ellen DeGeneres, la actriz cómica galardonada con un Emmy, nos regala una interpretación vocal fabulosa como la dubitativa voz del siempre optimista cirujano azul Dory. Alexander Gould, de nueve años de edad (que lleva actuando desde los dos años, como por ejemplo, en “Ally McBeal”, “Malcolm in the Middle” y “Boomtown”) es la voz de Nemo, un pez payaso curioso e inteligente.
  Barry Humphries (“Dame Edna”), el actor y comediante australiano Eric Bana (“The Hulk” [La Masa]) y el neocelandés Bruce Spence (“Mad Max”) nos deleitan con sus interpretaciones vocales de los tiburones Bruce, Anchor y Chum, respectivamente. El director y guionista Andrew Stanton sigue la corriente y presta su impresionante voz a Crush, la imparable tortuga marina. El actor Geoffrey Rush (“Shine”), galardonado con un Premio de la Academia®, nos ofrece una interpretación vocal de primera categoría como el pelícano que siempre tiene algo que decir. Willem Dafoe (nominado a los Oscar® por “Platoon” y “Shadow of the Vampire” [La sombra del vampiro]) es la voz de Gill, el triste ídolo moro líder del grupo de la pecera que toma al recién llegado Nemo bajo su aleta. Allison Janney (galardonada con un Emmy en tres ocasiones por su papel en “West Wing”) realiza una interpretación vocal de cinco “estrellas” como Peach, la prudente estrella de mar. Brad Garrett (ganador de un Emmy por su retrato del desgraciado policía y hermano de Raymond en “Everybody Loves Raymond”) presta su voz a Bloat, un personaje que tiende a hincharse, tanto física como emocionalmente. Stephen Root (“King of the Hill” [El Rey de la colina]) es la voz de Bubbles, el loreto coliamarillo obsesionado con las burbujas. Vicki Lewis (“NewsRadio”) presta su voz a Deb (y Flo), una damisela blanquinegra con una crisis de identidad. El veterano actor de cine y teatro Austin Pendleton ha logrado alcanzar el equilibrio perfecto entre pánico y desesperación con la voz del neurótico Gurgle, un gramma loreto cuyo terror por los gérmenes lo convierte en un verdadero aguafiestas. Joe Ranft, un veterano de Pixar (que ha prestado su voz a Wheezy, el solitario pingüino de juguete con sonido de “Toy Story 2” [Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga] y a Heimlich, la alegre oruga alemana de “A Bug’s Life” [Bichos. Una aventura en miniatura]) añade un nombre más a su lista de personajes memorables con la voz de Jacques, un pesado camarón al que le encanta limpiar.
  Desde el punto de vista visual, “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) es un auténtico hito por su estética y su vanguardismo. El diseñador de producción Ralph Eggleston (que ganó un Oscar® por su labor como director en el corto de animación de Pixar “For the Birds”, además de haber sido el diseñador de producción de “Toy Story” [Toy Story (Juguetes)]), fue el encargado del aspecto y el estilo de la película. El dúo de directores de fotografía formado por Sharon Calahan y Jeremy Lasky también han aportado su grano de arena al aspecto y la emoción del escenario submarino de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) gracias a su innovador enfoque de la iluminación y el diseño. La iluminación que empleó Calahan ha hecho de la película una versión moderna del Technicolor de 3 bandas y ha realzado el efecto submarino con fondos suaves, colores intensos y unos resplandores maravillosos. La habilidad de Lasky para el diseño (los movimientos de la cámara, los escenarios) fue muy útil para realzar esa sensación de estar bajo el agua. Además, supo aprovechar al máximo las posibilidades dramáticas de la película.
  Oren Jacob, Director de Supervisión Técnica, lideró una intensa labor que tenía como objetivo captar el aspecto y las sensaciones que despierta el arrecife de coral orgánico y la inmensidad del océano que sirven de marco de la acción de los personajes. Previamente, Jacob y los magos de la técnica de Pixar (supervisados por Michael Fong) identificaron cinco componentes clave de los entornos submarinos: la iluminación (modelos de iluminación cáustica que baila sobre el fondo del océano y haces de neblina que brillan desde la superficie), partículas (los desechos que siempre hay en el agua), el oleaje y la marea (el movimiento constante que dirige las plantas y la vida acuática), la penumbra (cómo se filtra el color de la luz en la distancia de modo que parece oscura) y los reflejos y refracciones. Si a eso le añadimos burbujas, olas, ondulaciones y ondas, tenemos todos los ingredientes para crear el complejo entorno submarino.
  Según Jacob: “Esta película resultó mucho más complicada que ‘Monsters Inc.’ (Monstruos S.A.) ya que en casi todas las escenas interviene algún tipo de programa de simulación o de movimiento simulado. Esta película supera con creces cualquier otra que hayamos realizado hasta ahora en términos de cosas que ocurren por fotograma. Los elementos fueron mucho más interdependientes y tuvimos que revisarlos constantemente para asegurarnos de que la iluminación y el resto de los elementos tenían el aspecto adecuado”.
  El productor Graham Walters añade: “Ha sido maravilloso trabajar en ‘Finding Nemo’ (Buscando a Nemo). Ha superado nuestras expectativas en todas las fases del proceso. Durante la producción, los miembros del equipo asistían a las proyecciones y se quedaban boquiabiertos con lo que veían. El arrecife de coral es especialmente bonito. Parece como si alguien se hubiera introducido en la mente de Ralph Eggleston y hubiera trasladado sus ideas a la pantalla. Andrew es un director magnífico. Siente un gran respeto por los espectadores, nunca los subestima. Siempre intenta que los proyectos de Pixar aprovechen al máximo el lenguaje cinematográfico y superen los límites del medio. Lee Unkrich le fue de mucha ayuda a la hora de trasladar a la pantalla la película que tenía en mente”.
  La producción de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) comenzó en enero de 2000, cuando el equipo quedó constituido por un máximo de 180 personas. Toda la animación se realizó en Pixar Animation Studios, una vanguardista instalación situada en Emeryville (California).






La historia
  La vida en la Gran Barrera de Coral está repleta de peligros para un diminuto pez payaso. Por eso, a Marlin, un padre viudo decidido a proteger a Nemo, su único hijo, el miedo y la ansiedad no lo abandonan ni un solo instante. Pero ha llegado la hora de que Nemo abandone el protector refugio de su casa en una anémona marina para ir por primera vez al colegio. Marlin lo acompaña hecho un manojo de nervios y no puede evitar vigilar todos sus movimientos. Pero Nemo desobedece a su padre y se escapa de la inmensa barrera coralina para explorar un bote que ha despertado su curiosidad. De repente, un submarinista lo atrapa mientras Marlin observa impotente.
  Pero Marlin deja a un lado la desesperación que siente y se lanza a una búsqueda frenética para encontrar a su hijo. Cuando pasa por el colegio de peces, choca con Dory, una servicial pez cirujano azul que se ofrece a ayudarle. El único problema es que Dory tiene muy mala memoria y se olvida enseguida de las cosas. Esta extraña pareja acuática se lanza a una misión imposible.
  Mientras tanto, Nemo ha acabado en la pecera de la consulta de un dentista con vistas al Puerto de Sidney, que es el hogar de un variopinto grupo de personajes. El líder es un pez ídolo moro llamado Gill. Gill también vino del océano, donde sueña con regresar algún día. Sus otros compañeros de pecera son: una estrella de mar llamada Peach; un temperamental pez globo llamado Bloat; Bubbles, un loreto coliamarillo obsesionado con las burbujas; un gramma loreto germenófobo llamado Gurgle; Jacques, un camarón obsesionado con la limpieza; y Deb, una damisela blanquinegra que cree que el reflejo en el cristal de la pecera es Flo, su hermana gemela. Nemo es admitido oficialmente en el grupo y consigue que Gill recupere su antiguo deseo de escapar.
  Marlin y Dory llegan enseguida a aguas peligrosas y tienen que enfrentarse a grandes obstáculos como un trío de tiburones (inmersos en un “programa de auto-ayuda” para cambiar su imagen de máquinas devoradoras sin inteligencia); un rape hipnotizador y mortal; y un campo minado de medusas. En su camino hacia el Puerto de Sidney, el dúo también se cruza con una ballena azul, practica el surf en la Corriente de Australia del Este (EAC) con una marchosa manada de tortugas marinas y repele el ataque de unas feroces gaviotas. Sus aventuras se convierten en leyendas y tanto las aves como los peces hablan sin cesar de esta extraordinaria pareja. La noticia del heroico pez payaso que está atravesando el océano en busca de su hijo también llega a la pecera de Nemo.
  A Nemo le sorprende y le emociona oír que su padre lo está buscando. Animado por Gill y motivado por las ganas de volver con su padre, Nemo urde un arriesgado plan para escapar. Pero el tiempo se acaba; Nemo es la próxima víctima de Darla, la traviesa sobrina del dentista (una máquina de destrucción a la que le gusta sacudir a los peces hasta dejarlos exhaustos panza arriba).
  Cuando llegan al Puerto de Sidney, Marlin y Dory consiguen la inestimable ayuda de Nigel, un amistoso pelícano que también ha oído hablar de las aventuras del valiente pez payaso que busca a su hijo. El tiempo se acaba y la situación se complica mientras padre e hijo intentan salvar el océano que los separa.






El origen del proyecto
  La historia de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) fue muy personal para el director y guionista Andrew Stanton, ya que la escribió inspirándose en una serie de acontecimientos de su propia vida. En 1992 visitó el Mundo Marino y fue entonces cuando empezó a considerar las impresionantes posibilidades de captar el mundo submarino mediante las técnicas de la animación generada por ordenador. Esto ocurrió tres años antes de que se estrenara “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]), pero Stanton ya estaba fascinado con la perspectiva de crear un entorno tan inmenso. La otra pieza del puzzle la pusieron sus recuerdos de la pecera que había en la consulta del dentista a la que iba cuando era niño. Todavía se acuerda de cómo deseaba ir al dentista sólo para poder contemplar la pecera. Stanton recuerda que pensaba: “Qué lugar más extraño para un pez del océano. ¿No echarán de menos su casa? ¿Habrán intentando escapar y volver al océano?”.
  Por último, su relación con su hijo también tuvo mucho que ver. Stanton nos lo cuenta: “Recuerdo un día que llevé al parque a mi hijo cuando tenía cinco años. Había estado trabajando muchas horas y me sentía culpable por no haber pasado más tiempo con él. Sin embargo, reprimí ese sentimiento aunque no podía dejar de pensar en cuánto lo había echado de menos. Pero seguí caminando y diciendo: ‘No toques eso. No hagas eso. Te vas a caer’. Pero dentro de mi cabeza oía una vocecita que me decía: ‘Estás desaprovechando el tiempo que estás pasando con tu hijo’. Me obsesioné con la idea de que el miedo te puede impedir ser un buen padre. Cuando hice ese descubrimiento, todas las piezas encajaron y pude completar la historia de ‘Finding Nemo’ (Buscando a Nemo)”.
  El siguiente paso fue plantear la historia a su mentor y colega John Lasseter. Stanton se equipó con una multitud de elementos visuales y se subió a la palestra decidido a vender su historia. Una hora después, un agotado Stanton le pidió a Lasseter su opinión. Lasseter respondió: “Me has dejado con la boca abierta”.
  Lasseter lo recuerda: “Recuerdo que cuando estábamos trabajando en ‘A Bug’s Life’ (Bichos. Una aventura en miniatura) Andrew tenía encima de la mesa un boceto que había hecho de dos pececillos nadando al lado de una ballena gigantesca. Me gustó mucho. Me dijo que era una idea que lleva un tiempo rondándole por la cabeza pero no volví a escuchar nada al respecto hasta el día que me planteó la historia de ‘Finding Nemo’ (Buscando a Nemo). Llevo buceando desde 1980, me encanta el mundo submarino. En cuanto me expuso su idea supe que iba a quedar fantástica en la pantalla. En Pixar, estamos muy orgullosos de nuestra capacidad para adecuar las historias al medio cinematográfico. En cuanto pronunció las palabras ‘pez’ y ’submarino’ supe que la película iba a ser un éxito”.
  “Me emocionaba la idea de contar una historia en la que el protagonista es el padre”, reconoce Stanton. Y continúa diciendo: “Creo que nunca he considerado una película de animación desde esa perspectiva. De repente, sentí muchas ganas de ponerme a escribir porque sabía que podía contar esa historia. También me di cuenta de que el océano es una metáfora magnífica de la vida. Es el lugar más aterrador e intrigante que existe en el mundo porque puedes encontrar cualquier cosa. Cosas buenas y cosas malas. Me encantaba jugar con ese tema y hablar de un padre al que el miedo impide comportarse como un buen padre. Tiene que superarlo y convertirse en un padre mejor. Además, está en medio del océano y tiene que afrontar todos los peligros a los que nunca ha querido enfrentarse. Por eso, me pareció que sería una oportunidad única para divertirnos y al mismo tiempo tratar temas importantes”.
  Y añade: “Mi padre me dio unos consejos muy útiles al respecto. Me dijo: ‘Lo más difícil es decidir entre ser padre o amigo de tus hijos. Sólo puedes elegir uno de los papeles. Es una disyuntiva a lo que nos enfrentamos toda la vida y me apasionaba la idea de tratarla en la película. En Pixar me consideran el cínico del grupo. Soy el que siempre señala que algo es demasiado sentimental o sensiblero. Y, sin embargo, probablemente soy el romántico más incorregible de todos si los sentimientos son de verdad. Me encantaba la ida de narrar la historia del amor que existe entre padre e hijo. Los padres y los hijos siempre están peleando”






Los animadores de Pixar se inspirarion en los actores vocales, en un experto en peces y en una pecera
  El equipo de animadores de Pixar ha tenido que animar juguetes, bichos y monstruos, pero “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) ha sido la tarea más ardua a la que se han enfrentado hasta la fecha. Visitaron acuarios, practicaron submarinismo en Monterrey y Hawai y pasaron horas estudiando lo pecera de 95 litros que montaron en el estudio de Pixar. Además, un ictiólogo acudió al estudio para impartirles conferencias y ayudarles a captar el ritmo del océano.
  En busca de inspiración, los animadores también vieron algunos de los clásicos de Disney que incluyen escenas submarinas, como “Pinocchio” (Pinocho), “The Sword in the Stone” (Merlín el Encantador), “Bedknobs and Broomsticks” (La bruja novata) y “The Little Mermaid” (La Sirenita). Pero “Bambi” fue la que más les impresionó por su retrato de la vida animal.
  Stanton nos lo explica: “Volvimos sobre Bambi una y otra vez por el realismo que los realizadores consiguieron aportar a los movimientos y capacidades psicomotrices de los animales. Ese fue su punto de partida y lograron que la película fuera enormemente expresiva, dinámica y amena. Queríamos que nuestros personajes se desplazaran de forma similar a los de ‘Bambi’. Enfocamos la película como si se tratara de ‘Bambi’ pero en versión acuática”.
  El supervisor de animación Dylan Brown, que lleva ocho años trabajando en Pixar, y sus dos directores de animación, Alan Barillaro y Mark Walsh, fueron los responsable de dirigir al equipo de animación, que fluctuaba entre los 28 y los 50 años. El elenco de personajes también era muy variado, desde el diminuto camarón Jacques a la gigantesca ballena azul, por lo que el equipo tuvo que informarse sobre la locomoción de los peces para encontrar el modo de hacer que se comportaran de forma creíble a pesar de no tener ni brazos ni piernas.
  Brown nos lo cuenta: “Cada película plantea sus propios desafíos, así que lo primero que hacemos es descubrirlos y solucionarlos. El reparto de ‘Nemo’ estaba formado por peces sin piernas ni brazos. Como no tienen los miembros de los seres humanos, sus siluetas no son definidas, así que tuvimos que inventar toda una nueva serie de trucos. Al principio, resultó muy complicado y frustrante. Empezamos analizando las características más peculiares de los peces. Nos centramos en la cara y en afinar la articulación facial. No queríamos que parecieran cabezas clavadas en un palo, como en los sketches de los Monty Python. La cara tenía que convertirse en el vehículo de todo el lenguaje corporal. Un personaje humano puede girar la cabeza para mirar, pero un pez sólo puede girarla ligeramente, porque todo su cuerpo se desplaza con ella”.
  Y continúa: “Otro de los factores clave fue el ritmo. Personajes como Buzz, Woody y Sulley están supeditados a la gravedad terrestre. Sin embargo, un pez puede recorrer un metro en un abrir y cerrar de ojos. Pestañeas y el pez ha desaparecido. Nos preguntábamos cómo lo lograban, así que estudiamos sus movimientos en vídeo. Lo pasamos a cámara lenta y así fue como lo averiguamos. Logramos un ritmo muy bien definido y aprendimos a hacer que nuestros peces se desplazaran en un fotograma o dos. Intentamos que los movimientos de los peces fueran naturales. Al insertar elementos como movimientos rápidos y transiciones de un lugar a otro que ocupan un fotograma, los personajes resultan más creíbles”.
  En el pasado, se pedía a los animadores que “anclaran a los personajes en la tierra” y evitaran que “flotaran”. En “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), tuvieron que hacer justo lo contrario: que pareciera que flotan, pero en el agua, no en el aire.
  “Resultó muy divertido tener que inventar toda una serie de gestos y formas de comunicación nuevas. Fue todo un reto. Bajo el agua no hay gravedad, así que descubrimos que cuando un personaje gesticula, tiende a desplazarse un poco más. Muchos gestos propios de los humanos se pueden hacer tan sólo con los ojos y los movimientos de la cara. Me dediqué a observar mi cara en un espejo, imaginando que tenía cola”, reconoce Alan Barillaro.
  “Lo primero que hizo Andrew fue sentarse con nosotros frente a la pecera y contarnos la historia. Nos explicó que teníamos que captar la magia del mundo submarino desde la perspectiva de un pez payaso e imaginarlo recorriendo el inmenso océano y cruzándose con ballenas, tortugas, medusas, etc. Teníamos que acercarnos a ese pececillo e imaginar lo difícil que tuvo que ser para él”.
  Para garantizar que los personajes podían realizar todas las expresiones y movimientos necesarios, los jefes de animación se pusieron en contacto con los maquetadores digitales y los montadores del departamento de personajes y trabajaron como sus “colegas de animación”. Gracias a los datos de primera mano que les proporcionaron los animadores, los directores técnicos crearon herramientas y controles (denominados “avars”) nuevos y mejores que le permitieron mejorar la interpretación general de los personajes.
  Brian Green, el supervisor de personajes generados por ordenador nos lo explica: “Fue la primera vez que Pixar ha contado con un departamento de personajes. Hemos podido atender mejor las necesidades de los animadores. Tu colega de animación te daba un dibujo y te decía: ‘para la interpretación, necesito que se parezca más a esto’. Y nosotros nos poníamos manos a la obra y lo adecuábamos a lo que nos pedía. Así que entablamos una relación muy estrecha con ellos. Para algunos personajes también creamos movimientos automáticos. Nuestro objetivo era automatizarlo lo más posible, como el movimiento de suspensión de algunos personajes, para que los animadores pudieran centrarse en la interpretación”.
  Adam Summers, un reputado catedrático del departamento de Ecología y Evolución de las Especies de la Universidad de California en Irvine se encargó de poner al día a los animadores sobre el comportamiento y la locomoción de los peces.
  Summers nos explica: “Soy lo que se llama un biomecánico o experto en morfología funcional. Mi especialidad es aplicar los principios de la ingeniería a cómo se mueven y comen los peces. Me pidieron que diera al personal de Pixar unas cuantas conferencias sobre las formas y los colores de los peces y, al final, terminé impartiéndole una clase de ictiología de nivel de licenciado. Impartí doce conferencias como mínimo. Fue una experiencia muy gratificante porque me di cuenta que les gusta su trabajo tanto como a mí el mío. Su curiosidad no tenía límites. Son, con mucho, los mejores estudiantes que jamás he tenido. Al final de las conferencias, me hacían preguntas que no sabía responder.
  Recuerdo que en una ocasión estaba hablando con el diseñador de personajes Ricky Nierva sobre uno de los personajes y me preguntó dónde tienen las cejas los peces. Le contesté que los peces no tienen cejas. No tienen ningún músculo facial, salvo los de la mandíbula. Y Rickie replicó: ‘Adam, los peces no hablan pero que en la película sí van a hacerlo. Así que vamos a tener que tomarnos algunas licencias artísticas”.
  Uno de los puntos clave para que los diseñadores y animadores de personajes comprendieran el sistema locomotriz de los peces era explicar la diferencia entre peces de aleta y remadores. Los peces payaso son remadores, se impulsan moviendo las aletas pectorales de forma horizontal. Para alcanzar grandes velocidades, inclinan todo el cuerpo. En cambio, los cirujanos azules, como Dory, son peces de aleta, es decir, se impulsan moviendo las aletas arriba y abajo y apenas inclinan el cuerpo. En consecuencia, los movimientos del padre eran más fluidos y ágiles que los de Dory, que tiene que aletear frenéticamente.
  Y añade: “En la mayoría de las películas de animación sobre peces, los personajes se desplazan sin ningún sistema propulsor aparente. Es una verdadera ofensa para la vista. No hace falta ser ictiólogo para saber que así es imposible moverse. Es como ver a un caballo trotar sin mover las patas. En ‘Nemo’, si un pez se mueve, sus aletas también. Los personajes desprenden una sensación cinética que te hace ver que están bajo el agua. No están flotando en el aire. Cuando mueven las aletas, se nota en todo su cuerpo. Han logrado que se note la diferencia entre vivir en un fluido incomprimible como el agua y un fluido comprimible como el aire. Me quedé de piedra. Son unos profesionales fantásticos, ha sido un placer trabajar con ellos. Además, me lo he pasado en grande”.
  El punto de partida de cualquier interpretación de calidad es un buen elenco de actores vocales, y en la versión original de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), los realizadores contaron con algunos de los mejores.
  Según afirma Andrew Stanton: “Albert Brooks es algo más que una voz, es un personaje en sí mismo. Siempre sabe cómo sacarle el máximo provecho al elemento de diversión que hay en todas las situaciones. Incluso cuando no le pedíamos que fuera gracioso, el sabía cómo dar un sutil toque divertido. En las sesiones de grabación, aportaba constantemente sus propias ideas que siempre eran valiosas. Nos dimos cuenta enseguida que era mejor darle total libertad desde el principio al final. No queríamos interrumpir su desbordante energía creativa. Se le ocurrían ideas constantemente. Es un trabajador incansable y terriblemente perfeccionista”.
  “Desde el principio, queríamos a Ellen DeGeneres para el papel”, añade Stanton. “Incluso antes de que el personaje fuera bautizado con el nombre de Dory, sabía que necesitábamos a un personaje que ayudara al padre a encontrar a su hijo. Y una noche, mientras estaba reflexionando sobre este personaje, mi mujer estaba viendo el programa de Ellen en la televisión, y oí cómo cambiaba de opinión cinco veces antes de terminar una frase. Normalmente, no me gusta escribir especialmente para un actor, pero me pareció que hacían tan buena pareja que decidí seguir mi instinto y confiar en que todo saliera bien. Llamé a Ellen para ver si estaría interesada en poner su voz. Le dije que había escrito el papel pensando en ella y que iba a tener un buen problema si lo rechazaba. Estuvo absolutamente encantadora y me dijo: ‘Bueno, entonces es mejor que acepte’ Aportó una maravillosa dulzura y amabilidad al personaje, además de un toque de ritmo y extravagancia. Tanto ella como Albert tienen una forma de decir las cosas que es absolutamente personal”.
  “Alexander Gould dio un toque sincero e inocente a la voz de Nemo”, recuerda Stanton. Y añade: “Puede parecer increíble, pero muchos niños tienen ideas preconcebidas sobre lo que es un buen actor. Alex sonaba absolutamente real y comprendía perfectamente todas las indicaciones que le dábamos. Tuvimos mucha suerte con él”.






Logros técnicos en un nuevo hito en el mundo de la animación generada por ordenador
  El agua ha sido siempre una de cosas más difíciles y caras de crear por ordenador. Como la mayor parte de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) se desarrolla bajo el agua, el equipo técnico tuvo que descubrir la forma de satisfacer las condiciones que imponía la producción y solventar los problemas con los que otros habían tropezado anteriormente. El director técnico Oren Jacobs fue el encargado de dirigir el equipo y dar a Stanton y su equipo lo que querían.
  “Nuestro punto de partida fue ver muchas películas con escenas submarinas y analizar qué era lo que les hacía parecer submarinas”, nos explica Stanton. “¿Por qué daba la sensación que no estaban en el aire? Fue como observar una tarta e intentar descubrir cómo la cocinaron descomponiéndola en todos sus ingredientes. Al final, nos quedamos con una lista de cinco elementos que sugieren un entorno submarino: iluminación, partículas, oleaje y marea , penumbra y reflejos y refracciones”.
  “Ya sabíamos que la historia trataba de unos peces que vivían en un arrecife de coral incluso antes de que el guión estuviera terminado. Esa información bastó para que el equipo técnico comenzara a crear herramientas para lograr que el agua se moviera hacia adelante y hacia atrás. Los arrecifes de coral son seres orgánicos, no es un plató estático como el marco de la puerta de ‘Monsters, Inc.’ (Monstruos S.A.). Previamente, practicamos submarinismo en Hawai con algunos de los actores principales de la película. Después, vimos todos los vídeos de Jacques Cousteau, National Geographic y Planeta Azul que pudimos encontrar. También analizamos todas y cada una de las películas con escenas submarinas, como ‘Jaws’ (Tiburón), ‘The Abyss’ (Abyss) y ‘The Perfect Storm’ (La tormenta perfecta) para ver qué elementos habían decidido caricaturizar los realizadores. Confeccionamos lo que creíamos que esperaba el público del agua y desarrollamos nuestras propias medidas y proporciones”.
  Jacob coordinó seis equipos técnicos especializados en los distintos componentes y entornos que aparecen en la película. La Unidad del Océano se encargó de escenas como la del colegio de peces luna, que forman distintos objetos (una flecha, una langosta, un bote, etc.), la persecución del rape y la cabalgada de la tortuga en la Corriente del Este de Australia. Sin embargo, la escena más compleja e impresionante que creó esta unidad fue la del campo de medusas. En este rico y colorido escenario, Marlin y Dory se encuentran inmersos en un peligroso campo de medusas rosas mortales que no para de crecer.
  Forsell nos lo describe: “En este escena hay miles de medusas. Elaboramos una a modo de maqueta y nos centramos en aportarle densidad. Para ello, tuvimos que realizar un simulacro con el grupo que controlaba los movimientos de los tentáculos para ver con cuánta rapidez y en qué dirección nadan. Contábamos con un material de referencia magnífico y nos centramos especialmente en una especie del arrecife de Palau que encontramos en el Acuario de Monterrey. David Batte compuso todo un sistema de sombras para el que inventamos el término ‘Transborrosidad’. La transparencia es como una ventana, se puede ver a través de ella. La translucidez es como una cortina de plástico, permite que pase la luz pero no se puede ver a través de ella. La ‘transborrosidad’ es como la mampara de una bañera, se puede ver a través de ella, pero todo aparece distorsionado y borroso”.
  David Eisenmann y su equipo de la Unidad del Arrecife se enfrentaron al desafío de crear una versión caricaturizada del arrecife de coral que se adecuara a la historia. Fueron los encargados de las ricas y vibrantes escenas de apertura de la película y de construir la casa-anémona de Marlin y Nemo.
  “Partimos de un enfoque realista”, nos explica. “Eso fue relativamente fácil, pero Andrew y Ralph [Eggleston] opinaban que era demasiado recargado y que distraería a los espectadores. Estaba repleto de cosas. Empezamos a simplificarlo para que los personajes pudieran actuar sobre el fondo. Establecimos qué cosas deberíamos crear y con cuántas variaciones. El director quería que se moviera un 30% de lo que se ve en la pantalla, para que diera la sensación de estar bajo el agua. Por eso, en las escenas del arrecife, tuvimos que simular que las esponjas, el musgo, las algas y otras especies vegetales se movían”.
  “En lugar de crear un plató de arrecife y desplazar la cámara a su alrededor, David y la Unidad del Arrecife elaboraron un sistema impresionante para construir el arrecife toma a toma”, nos cuenta el productor Walters. “Disponían de un muestrario completo de corales, plantas acuáticas, etc. que combinaban de formas diferentes y les permitía esculpir a medida cada toma en función de las necesidades de la historia. Hicieron un trabajo impresionante”.
  La Unidad de los Tiburones/Sidney, a las órdenes de Steve May, continuó donde ellos terminaron. Este equipo se encargó de un amplio abanico de escenas en distintas localizaciones, incluido el plató submarino en el que se conocen los tiburones, la escena de la red de pesca con miles de peces y la de la ballena azul, así como todas las tomas del Puerto de Sidney, desde la dársena a la planta del agua de las alcantarillas.
  May nos lo explica: “Se supone que un submarino es como una casa encantada. Tiene que ser tenebroso y fantasmal. Hay casi cien minas rodeándolo y tuvimos que trabajar duro para cubrirlas con musgo y hacer que se movieran al ritmo del oleaje y de las mareas del océano. Se supone que uno debe sentirse atrapado dentro de un submarino. Está repleto de mandos, válvulas y tuberías. Disponíamos de nuestro propio equipo de diseño y maquetación digital, así que no tardamos demasiado en construir y equipar el submarino. Sabíamos que tendríamos que construir las piezas a medida”.
  Uno de los mayores retos a los que se enfrentaron May y su equipo fue simular agua salpicando en el interior de la ballena azul. “En Pixar no habíamos creado nunca salpicaduras de agua”, aclara May. “Tuvimos que descubrir el modo de crear agua en tres dimensiones, desarrollar el software y las técnicas para realizar simulacros y poder recrear el movimiento del agua en el ordenador y conseguir que tuviera un aspecto realista. Y durante todo el tiempo, la ballena sigue nadando y subiendo y bajando. El agua tenía que saltar y salpicar por todas partes mientras la gigantesca lengua de la ballena sacaba del agua a Marlin y Dory. En esa escena, la dinámica del agua era completamente distinta de la de las escenas submarinas. Teníamos que tratar el agua a gran escala, frente al comportamiento de los peces, que está repleto de detalles. Estos dos niveles de resolución diferentes fueron muy difíciles de combinar. Sin embargo, lo más complicado fue la iluminación. Teníamos que iluminar todo el plató porque estaba repleto de flora, fauna y agua moviéndose constantemente”.
  Jesse Hollander y la Unidad de la Pecera se encargaron de la iluminación, las maquetas, las sombras y la producción de la consulta y la pecera del dentista. El simple hecho de construir la pecera ya fue todo un reto. Además, estaban los reflejos y las refracciones, pero este equipo estaba lleno de recursos. También construyeron varias de las piezas de los platós, como el equipo dental, los bustos tribales, el volcán y las casi 120.000 piedrecillas del fondo de la pecera. Han realizado una labor impresionante por lo que se refiere al acabado digital de la ropa, el pelo y la piel humana.
  “Una de las cosas más importantes que nuestra unidad tuvo que crear fueron los reflejos y refracciones de la pecera”, recuerda Hollander. “Nuestro punto de partida fue la ciencia física, lo que le ocurre a la luz cuando penetra, no en el agua, sino en una caja de cristal llena de agua. Para ello tuvimos que crear el cristal, después el agua y, a continuación, introducir el agua en el cristal, todo ello por ordenador. Pero no bastaba con conocer las leyes físicas, además teníamos que controlarlas. La mayor parte de las veces, logramos el efecto que buscábamos descentrando la cámara. En algunos ángulos del interior de la pecera, se produce lo que se denomina TIR (Reflejo Interno Total), es decir, que el cristal se convierte en un espejo perfecto. Y lo aprovechamos para los personajes de Deb y Flo. En otros ángulos, desde la pecera se veían imágenes dobles. Utilizamos reflejos siempre que estamos dentro de la pecera. Es decir, se convirtieron en un elemento selectivo, sólo los usábamos cuando era necesario”.
  Al igual que en todas las películas de Pixar, los detalles son fundamentales. Hollander nos lo cuenta: “Por lo que se refiere a los objetos de la pecera, intentamos darles ese aspecto barato y kitch de Las Vegas, es decir, mucho plástico barato de colores. Nos costó mucho elaborar los moldes falsos de las líneas y los reflejos de los objetos de plástico”.
  Otra pieza clave de los avances técnicos que se han logrado en esta película fue Michael Lorenzen, que supervisó al equipo de animadores y técnicos de la Unidad de Bancos de Peces. Esta unidad se encargó de las espectaculares escenas con decenas de miles de peces. También crearon las 200 tortugas de la escena de la cabalgada surfista de la tortuga.
  Jacob concluye: “De lo que más orgulloso me siento de ‘Nemo’ es que fuimos capaces de alcanzar un nivel en el que el director se pudo centrar en los aspectos de realización de la película porque no tenía que preocuparse de las limitaciones o de los problemas técnicos. Además, les proporcionamos las maquetas a los animadores con gran velocidad, a veces incluso en tiempo real. Ese es otro de los hitos que hemos marcado. En general, redujimos el tiempo de elaboración de cada fotograma y conseguimos la riqueza visual que quería el director dentro del calendario y del presupuesto establecidos”.






El aspecto y el estilo de “Nemo”: Diseño de producción y dirección de fotografía
  Ralph Eggleston supervisó el diseño de producción de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo). Eggleston es un veterano miembro de Pixar que ha participado en “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]) y ha dirigido el cortometraje del Estudio “For the Birds”, que fue galardonado con un Oscar®. Para prepararse, Eggleston practicó buceo y visitó el Puerto de Sidney para estudiar tanto el paisaje terrestre como el marino. Los dos directores de fotografía -Sharon Calahan y Jeremy Lasky- se encargaron de la iluminación y el diseño, respectivamente y contribuyeron a conseguir la imagen que Stanton tenía de la película en la pantalla.
  “La música, el color y la iluminación son un factor clave en todas las escenas”, declara John Lasseter. Y añade: “En ‘Nemo’, la iluminación y el color están siempre al servicio de la historia. Ralph Eggleston es un maestro de la iluminación y Sharon Calahan sabe perfectamente cómo trasladar las emociones a la pantalla”.
  Eggleston continúa diciendo: “Una de las decisiones más importantes que tuvimos que tomar fue hasta qué punto había que caricaturizar la realidad. Para empezar, los peces siempre aparecen caricaturizados. Además, Andrew tenía muy claro que no quería exagerar la caricatura de los personajes. Al final, lo enfocamos desde la perspectiva contraria, y adecuamos el mundo a la naturaleza caricaturizada de los peces. Si hubiéramos situado a los peces en un entorno casi real, no habría funcionado. Los personajes y su entorno tenían que mostrar un estilo similar”.
  Y añade: “Una de nuestras prioridades principales era que los peces resultaran atractivos. Nuestro objetivo era que el público se enamorara de los personajes, a pesar de que los peces son unos seres pequeños y cubiertos de escamas. Una de las maneras de hacerlos más interesantes era dándoles luminosidad. Al final, creamos tres tipos de peces: gelatinosos, aterciopelados y metálicos. Los gelatinosos, entre los que se cuentan Marlin y Nemo, son compactos y cálidos. Empleamos luces de fondo y de contorno para aumentar su atractivo y realzar las escamas de la superficie. Los aterciopelados, como Dory, presentan una textura suave. Los metálicos son los típicos peces con escamas. Este fue el tipo de pez que utilizamos para la escuela de peces”.
  Tanto a Eggleston como a Calahan les fascinan las películas en technicolor suaves y luminosas de los años cuarenta y, en numerosas ocasiones, habían hablado de la posibilidad de crear una película de animación generada por ordenador con el aspecto de los largometrajes de aquella época. Con “Nemo” hicieron su sueño realidad. El plató submarino se prestaba a fondos suaves y a personajes con un aura luminoso.
  Eggleston nos lo explica: “‘Nemo’ no tiene el aspecto de una película en Technicolor de tres bandas, sino que es una versión moderna de esa técnica. ‘Bambi’ fue otra de nuestras fuentes de inspiración. Es una película muy impresionista. Las cosas se desprenden del fondo y los espectadores se centran en los personajes. Ese es el enfoque que hemos adoptado. La película comienza en un arrecife de coral que es como el Jardín del Edén. A partir de ese momento, los fondos submarinos son cada vez más impresionistas y, al final, se reducen a un fondo montañoso o arenoso”.
  Calahan considera que “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) es la película más complicada que ha hecho Pixar, incluso desde el punto de vista de la iluminación: “Una parte considerable de nuestro trabajo era crear entornos submarinos creíbles. No olvidemos que en la película aparecen distintos tipos de agua, como agua transparente, agua oscura e incluso el agua de una pecera. Tuvimos que descubrir los elementos comunes a todos los tipos de agua para que fueran coherentes desde el punto de vista del estilo”.
  Calahan opina que Stanton “tiene un ojo magnífico para las formas y los diseños. Para él, los diseños y los elementos gráficos son fundamentales y todo gira en torno a ellos. Y eso es fantástico porque nos proporciona una estructura visual de la película perfectamente definida. Además, resulta muy divertido trabajar con él porque le encanta arriesgarse y hacer experimentos. Andrew también hizo hincapié en la forma en la que la iluminación podía realzar el contenido emocional de la película”.
  Al final, el equipo técnico de Pixar superó incluso sus propias expectativas. “El aspecto del arrecife de coral en la gran pantalla es sencillamente sorprendente”, afirma Eggleston. “Cada pieza de coral está iluminada desde atrás. Todo el plató es como una joya en el fondo del mar. Estaba seguro de que la película iba a quedar estupenda, pero nunca imaginé que fuera a tener un aspecto tan increíble. Fui la tercera persona que se incorporó al proyecto, así que he formado parte del proceso técnico desde el principio y todavía me pregunto cómo hemos logrado una película tan magnífica”.






Los sonidos de “Buscando a Nemo”, la banda sonora de Thomas Newman y los mágicos efectos de sonido de Gary Rydstom
  La música y los efectos sonoros desempeñan un papel fundamental en cualquier película y los realizadores de Pixar siempre han sacado el máximo partido posible a estos elementos. En “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), Andrew Stanton tuvo la oportunidad de colaborar por primera vez con el compositor Thomas Newman y de volver a trabajar una vez más con el diseñador de sonido Gary Rydstrom, que cuenta en su haber con varios Oscar®.
  Newman, que ha recibido cinco nominaciones a los Oscar® y que ha ganado el Premio Emmy por el tema de “Six Feet Under”, fue una de las piezas clave de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) incluso antes de incorporarse al proyecto. Stanton escribió el guión de la película mientras escuchaba las bandas sonoras de Thomas Newman en sus cascos. Durante la etapa de montaje, la música de Newman se utilizó todo lo posible en la pista de prueba.
  El codirector Lee Unkrich describe la música que ha compuesto Newman para “Nemo” como una banda sonora orquestal y sensual que incluye una instrumentación muy peculiar e interesante. Es una música bastante sorprendente. A veces no se reconocen algunos sonidos. Le gustan mucho las superposiciones. Solía reunía a un grupo de músicos aparte de la sesión de la orquesta y les hacía tocar percusiones e instrumentos distintos. Después, los incorporaba a la música que había grabado la orquesta en el estudio de sonido.
  “Trabajar con él ha sido un verdadero placer. Era como si formara parte de Pixar”, añade Unkrich. “Le concedimos toda la libertad posible. Ha sido un colaborador fabuloso y nos ha ayudado en todo lo que ha podido. Era consciente de lo mucho que estábamos trabajando y quería que la película fuera maravillosa. Es la primera gran película de acción para la que ha compuesto la banda sonora. Muchas veces, su música tiene un toque de humor negro”.
  El productor Walters está de acuerdo: “Thomas tocaba cualquier cosa que le pidiéramos en el teclado que tiene en su casa. Al final de la producción, íbamos a su casa una vez a la semana como mínimo y escuchábamos toda la música que había compuesto en su estudio. Fue una experiencia fantástica. Cuando llegó la hora de grabar, ya habíamos escuchado toda la música, pero la verdad es que sonaba mucho mejor interpretada por una orquesta de 150 instrumentos. Para nuestra película también hizo sus típicas superposiciones. Se reunía con su equipo antes de la sesión de grabación y grababa trozos que después añadía a la música de la orquesta. En la escena de la cabalgada de la tortuga, la música es un rock surfero típico. Su música es muy elegante y juega mucho con las emociones”.
  Para los realizadores, la banda sonora de Newman es casi un personaje más de la película. La originalidad, la intensidad y la intensa personalidad de su música hace la película aún más entretenida y divertida.
  El diseñador de sonido Gary Rydstrom, que ha sido galardonado con siete Oscar®, ha colaborado en todas las películas que Disney/Pixar han estrenado hasta la fecha, así como en cortometrajes de Pixar como “Knick Knack” de 1989. Rydstrom ha puesto una vez más su increíble talento al servicio de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo). La original lista de sonidos del diseñador realza la emoción visual de la película, así como la sensación de estar bajo el agua.
  “Esta película no tenía pies, ni huellas, ni el habitual foley”, afirma Rydstrom. “Así que una de las cosas que tuvimos que hacer fue crear una pista de movimientos para todos los peces que fuera creíble y dotar a cada uno de ellos de una personalidad propia. Uno de mis sonidos preferidos es el que emite la aleta deformada de Nemo. Es como el sonido de una vibración, casi como un aleteo. Lo conseguí con una toalla de papel. Es casi como el sonido que emite un colibrí. Marlin se impulsa con las aletas que tiene en la cola, así que el sonido que genera es bastante frenético. Para él, utilizamos el sonido del personaje del pez del cortometraje de Pixar “Knick Knack”. El sonido que produce Dory al desplazarse por el agua se parece más al de un corte suave. Ella ha venido al mundo para disfrutar. Recurrimos a todos los trucos que conocíamos para diferenciar a los personajes por su sonido”.
  Y continúa: “Para los tiburones, empleamos un mecanismo que me permitía modular los sonidos reales a través de mi voz. Tomé sonidos reales de distintos tipos de agua y los reproduje en un micrófono para que las características de mi voz dieran forma al sonido de un río fluyendo o al sonido que estuviera utilizando en ese momento. Así conseguí que los movimientos del agua tuvieran un toque aterrador. Por ejemplo, si escuchas con atención durante la escena de la persecución de los tiburones, te darás cuenta que los sonidos del agua están diciendo ‘Nemo’. Es mi versión del truco subliminal que utilizaban los Beatles.
  Una de las primeras cosas que descubrimos fue que lo que se graba bajo el agua resulta aburrido, por eso decidimos fabricar los sonidos nosotros mismos. Fuimos a una tienda de animales en la que había muchos acuarios, metimos los micrófonos en las peceras y los desplazamos por el agua. Queríamos que la pecera de la película contrastara con el mar abierto. A veces, se escuchan los zumbidos del filtro, las burbujas y otras cosas que suceden en los acuarios de verdad”.
  Rydstrom grabó sonidos en el océano, en jacuzzis e incluso en una gruta de la costa para conseguir el sonido que emite el agua cuando salpica y rompe. Ese último sonido se utilizó para el interior de la ballena. El sonido de Marlin y Dory saltando sobre las medusas resultó ser ligeramente escurridizo. Al final, Rydstrom consiguió ese agradable sonido seco y acuoso golpeando el agua caliente de una botella con el dedo.
  Dee, el ayudante de Rydstrom, incluso grabó una de sus visitas al dentistas, en un claro ejemplo de que por el arte también se sufre. Dee grabó el brutal sonido del torno que se escucha en “Finding Nemo” (Buscando a Nemo) mientras le ponían un empaste.
  Tal y como afirma John Lasseter: “Gary Rydstrom se ha encargado del diseño de sonido en todas nuestras películas desde ‘Luxo Jr.’ y en todas ellas ha demostrado que el sonido logra que los mundos que creamos resulten más creíbles para los espectadores. Y en ‘Finding Nemo’, Gary se ha superado a sí mismo. Los ruidos silbantes del agua pueden hacerse repetitivos, pero Rydstrom se esforzó tanto que los ha hecho especiales. Es un colaborador magnífico. Su ayuda es inestimable en cualquier película”.






Los realizadores
  ANDREW STANTON (Director/ Historia Original/ Guionista/ Voz de “Crush”) debuta como director después de haber trabajado como coguionista, codirector, productor ejecutivo y artista de historia en los cuatro hitos cinematográficos anteriores de Disney/Pixar. Ha sido una de las grandes fuerzas creadoras de Pixar Animation Studios desde 1990, cuando se convirtió en el segundo animador (y noveno empleado) en incorporarse al grupo de pioneros de la animación por ordenador del Estudio. Stanton fue uno de los cuatro guionistas que recibió una nominación a los Oscar®en 1996 por su labor en “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]). Asimismo, siguió cosechando éxitos como guionista en las siguientes películas de Pixar “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura), “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga), “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.) y “Finding Nemo” (Buscando a Nemo). Además, colaboró en calidad de codirector en la película de 1998 de Disney/Pixar “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y de productor ejecutivo en “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.), un éxito de taquilla que estuvo nominado a los Oscar® en 2001.
  Stanton nació en Rockport (Massachussets) y se licenció en animación de personajes por el California Institute of the Arts (CalArts), donde realizó dos películas como estudiante: “A Story”, que narra la historia de un chico llamado Melvin, un dinosaurio llamado Ted y un payaso asesino al mando de un ejército de idiotas llamado Randy, y “Somehere in the Arctic”. Comenzó su carrera profesional en los años ochenta en Los Ángeles, como animador en el estudio Kroyer Films de Bill Kroyer y como guionista en “Mighty Mouse, The New Adventures” (1987) de Ralph Bakshi. En 1990, se incorporó a Pixar, la empresa de producción publicitaria que acababa de fundar John Lasseter , donde trabajó como director de animación y director en múltiples anuncios.
  Stanton y Lasseter codirigieron los cortometrajes “Luxo Jr.”, “Surprise” y “Light and Heavy” para “Sesame Street” (Barrio Sésamo) antes de comenzar la preproducción de “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]) a principios de los años noventa. Stanton y su mujer tienen dos hijos.
  En “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), LEE UNKRICH (Codirector) sigue desempeñando un papel fundamental en la creación de los proyectos de animación de Pixar. John Lasseter lo confirma al decir que es “uno de los mayores talentos con los que he trabajado. Es fantástico con los platós, el montaje y la dirección de la cámara. Además, es un experto en la dinámica de la realización. Hemos aprendido mucho de Lee. Ha llevado nuestras películas a otro nivel. Pixar le estará eternamente agradecido”.
  Unkrich debutó como codirector en 1999, en la película de Disney/Pixar “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga), que ganó un Globo de Oro. A continuación, codirigió “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.). Con anterioridad a estos largometrajes, colaboró con Lasseter como montador en “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]) y “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura).
  Antes de incorporarse a Pixar en 1994, Unkrich trabajó durante muchos años en televisión como montador y director. En 1991, se graduó por la prestigiosa escuela de cine de la Universidad del Sur de California, donde creó varios cortos que cosecharon diversos galardones. Unkrich nació en Cleveland, Ohio y pasó su juventud actuando en la Cleveland Playhouse. Este versátil realizador y su esposa tienen dos hijos. En la actualidad, ha vuelto a formar equipo con Lasseter en calidad de codirector de la película de Disney/Pixar “Cars”, que se estrenará en 2005.
  GRAHAM WALTERS (Productor) debuta como productor en “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), después de una ilustre carrera como director técnico, director de supervisión técnica y director de producción en el campo de la animación por ordenador. Antes de incorporarse a Pixar en 1994, Walters trabajó durante siete años en Pacific Data Images (PDI). Entre sus créditos con Pixar se incluyen “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]), “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga). Walters nació en París (Francia) y estudió en distintos lugares de los Estados Unidos, Inglaterra y Canadá. Se licenció en Informática e Ingeniería por la Universidad de Pennsylvania. En 1987, cursó un master en la NASA y en la National Science Fundation gracias a las becas que le concedieron. En PDI, trabajó en proyectos de Jim Henson Productions. En Pixar, comenzó como director técnico en “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]); después pasó a director de supervisión técnica en “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y finalmente ascendió a director de producción en “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga).
  JOHN LASSETER (Productor Ejecutivo) pasó a los anales de la historia del cine en 1995, cuando dirigió “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]), el primer largometraje de animación generada por ordenador, que le valió un Oscar® especial. Y siguió cosechado éxitos como director de “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) (1998) y “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga) (1999), y como productor ejecutivo de “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.) y de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo).
  Además de ser un galardonado director y animador, Lasseter es el vicepresidente ejecutivo del departamento creativo de Pixar. En Pixar, ha escrito y dirigido varios cortometrajes y anuncios de televisión, incluyendo “Luxo Jr.” (que recibió una nominación a los Oscar® en 1996), “Red’s Dream” (1987), “Tin Toy” que en 1989 recibió el Premio de la Academia® al Mejor Cortometraje de Animación, y “Knick Knack” (1989). Entre sus créditos para la gran pantalla también se cuenta el diseño y la animación del Caballero de la Vidriera de la producción de Steven Spielberg “Young Sherlock Holmes” (El joven Sherlock Holmes) de 1985.
  Lasseter nació en Hollywood y se crió en Whittier, California. Su madre era profesora de arte y con tan sólo catorce años, se enamoró de los dibujos animados y del arte de la animación. Cuando todavía estaba en el instituto, envió una carta a Walt Disney Studios en la que contaba que le gustaría estudiar arte y aprender a dibujar figuras humanas y de animales. En aquella época, Disney acababa de crear un programa de animación en CalArts, una innovadora escuela de arte, diseño y fotografía, y Lasseter fue le segundo estudiante que aceptaron. Pasó cuatro años en CalArts donde hizo dos películas de animación, “Lady and the Lamp” and “Nitemare”. Ambas ganaron el Premio de la Academia® a la Mejor Película Estudiantil.
  Durante las vacaciones de verano, Lasseter realizaba prácticas en Disney. Tras graduarse en 1979, consiguió un puesto a jornada completa en el departamento de animación del Estudio. Durante los cinco años que pasó en Disney, colaboró en películas de la categoría de “The Fox and the Hound” (Tod y Toby) y “Mickey’s Christmas Carol”. Inspirado por “Tron”, la ambiciosa y vanguardista película de Disney que empleó animación generada por ordenador para crear los efectos especiales, Lasseter se asoció con Glen Keane, un compañero animador, y se lanzaron a crear su propio experimento: una prueba de treinta segundos de duración inspirada en el libro de Maurice Sendak Where the Wild Things Are (Donde viven los monstruos). En ella combinaron magistralmente la animación artesanal con movimientos de cámara y entornos digitales.
  En 1983, Lasseter visitó el departamento de gráficos generados por ordenador de Lucasfilm por invitación de Ed Catmull, cofundador de Pixar, y quedó fascinado. Se dio cuenta del enorme potencial de los gráficos generados por ordenador, de que podrían transformar el arte de la animación, así que dejó Disney y se incorporó a Lucasfilm, donde iba a permanecer sólo un mes. Un mes se convirtió en seis y Lasseter acabó convirtiéndose en una pieza clave de Pixar. Mientras colaboraba estrechamente con Bill Reeves de Pixar, se le ocurrió la idea de realizar caracterizaciones creíbles de dos lámparas de mesa, y de ahí surgió el galardonado cortometraje “Luxo Jr.”. En la actualidad, Lasseter está dirigiendo la película de Disney/Pixar “Cars”, que se estrenará en 2005. Su mujer y él viven en el California del Norte con sus cinco hijos.
  BOB PETERSON (Guionista / Voz del “Sr. Ray”) ha sido un miembro fundamental del equipo de Pixar desde 1994. Entre sus créditos se cuentan varios anuncios del departamento de cortos y “Toy Story” (Toy Story [Juguetes]) (1995), en la que participó en calidad de artista de diseño y animador (sobre todo del malvado Sid). Sus últimos trabajos han sido artista de historia en “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y supervisor de historia en “Monsters, Inc.”.
  Peterson nació en Wooster (Ohio) y se crió en Brooklyn y Long Island. Se licenció en ingeniería mecánica por la Universidad de Ohio del Norte. Mientras cursaba un master en ingeniería en la Universidad de Purdue de Indiana, trabajó por primera vez en un laboratorio de gráficos generados por ordenador. Allí adquirió también su primera experiencia como dibujante de cómics, ya que escribió y se encargó de los dibujos de “Loco-Motives”, una tira diaria de cuatro viñetas para el periódico Journal and Courier de West Lafayette.
  Después de graduarse, Peterson se trasladó a Santa Bárbara, California, para trabajar en Wavefront Technologies, donde enseñaba a los empleados a usar Maya y otros programas informáticos. Posteriormente, trabajó en Rezn8 Productions, una empresa con sede en Hollywood hasta que se incorporó a Pixar en 1994.
  “Todas las historias en las que he trabajado han sido un auténtico desafío”, reconoce Peterson. “Es como si te dan un pedazo de mármol y tienes que cincelarlo poco a poco hasta que adquiera la forma que tú quieres darle. Lo normal es que una escena sirva de referencia para el resto de la película. De repente, se te enciende una bombilla y ves claro lo que quieres”.
  Además de trabajar como artista de historia en Pixar, Peterson ha prestado su voz a varios de los inolvidables personajes de esta compañía: como el anciano jugador de ajedrez y héroe de “Geri’s Game” (1997) o Roz, la babosa obsesionada con la burocracia de “Monsters, Inc.” (Monstruos S.A.) (2001). Y ahora ha añadido un nuevo personaje a su lista, el melodioso profesor Sr. Ray de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo). Peterson reside en San Francisco con su mujer y sus dos hijos.
  DAVID REYNOLDS (Guionista) es un veterano guionista de comedia. Entre sus créditos se incluye el guión de la película de animación de Disney “The Emperor’s New Groove” (Las locuras del Emperador) (2000). También ha contribuido con diálogos, sketches y material adicional en películas de animación de Disney de la talla de “Mulan” y “Tarzan”, así como en las producciones de Disney/Pixar, “A Bug’s Life” (Bichos. Una aventura en miniatura) y “Toy Story 2” (Toy Story 2. Los juguetes vuelven a la carga).
  En los años ochenta, Reynolds y Robert Smigel destacaron por su espectáculo de humor improvisado “All You Can Eat and the Temple of Doom”. En su segundo espectáculo, “Happy Happy Good Show”, se les unieron los comediantes Bob Odenkirk (de “Mr. Show with Bob and David”) y Conan O’Brien. Cuando O’Brien comenzó a presentar el famoso programa de la televisión estadounidense “Late Night” en 1993, Reynolds se trasladó a Nueva York para trabajar durante dos años como uno de los guionistas originales del programa.
  Anteriormente, Reynolds se había dedicado a la interpretación y participó en películas como “Soul Man” (Harvard: movida americana) y “One More Saturday Night”, así como en “China Beach” y “Crime Story”, en las que intervino como invitado. Sin embargo, poco a poco empezó a rescribir los guiones de las audiciones y se dio cuenta que lo suyo era escribir guiones y no actuar.
  Después de colaborar en “The Emperor’s New Groove” (Las locuras del Emperador), Reynolds participó en otros proyectos de Disney, como “Atlantis: The Lost Empire” (Atlantis: El Imperio Perdido). Antes de incorporarse al equipo creativo de “Finding Nemo” (Buscando a Nemo), pasó 14 meses trabajando en la adaptación cinematográfica del clásico de la literatura infantil de Maurice Sendak Where the Wild Things Are(Donde viven los monstruos). En la actualidad, trabaja en el desarrollo de proyectos de Warner Bros. y Paramount, y ha vuelto a formar equipo con el director Mark Dindal (“Emperor’s New Groove” [Las locuras del Emperador]) para realizar una versión nueva del guión de la película de animación generada por ordenador de Disney “Chicken Little”. Reynolds y su mujer, Dawn, tienen dos hijas y dos peces de colores. Viven en la zona de Hancock Park (Los Ángeles).
  THOMAS NEWMAN (Compositor) ha compuesto la banda sonora de más de cincuenta películas a lo largo de veinte años. Ha sido nominado a los Premios de la Academia® en cinco ocasiones por las bandas sonoras de “Little Women” (Mujercitas), “The Shawshank Redemption” (Cadena perpetua) (ambas de 1994), “Unstrung Heroes” (1995), “American Beauty” (1999) y “Road to Perdition” (Camino a la perdición). Asimismo, ha sido galardonado con un Premio Emmy, tres Premios Grammy y un Premio BAFTA (Academia Británica de las Artes del Cine y la Televisión) a la Carrera Cinematográfica y Musical. Desde su primer hasta su último trabajo, Newman se ha labrado la reputación de ser un grandísimo compositor al que no le asusta incorporar las nuevas tecnologías a su caja de herramientas, ya sea un aparato digital para obtener muestras o un recipiente de mezclas de metales.
  Thomas Newman nació en 1955 y es hijo de Alfred Newman, el legendario director de musicales de 20th Century Fox, así que creció en el seno de una dinastía de Hollywood que incluye tres compositores prodigiosos. Alfred, su padre, estuvo nominado a los Oscar® en cuarenta y cinco ocasiones y trabajó para Fox en calidad de director musical durante treinta años. Su tío Lionel era compositor y director musical y cuenta en su haber con más de cincuenta bandas sonoras; y su tío Emil era director de orquesta y compuso más de cuarenta y ocho bandas sonoras. Esta familia también cuenta con otros músicos consagrados: su hermano David ha compuesto la banda sonora de más de sesenta películas y su primo Randy es un apreciado compositor de música pop y bandas sonoras, por ejemplo, las de las cuatro películas anteriores de Pixar.
  Aunque Thomas no tenía intención de dedicarse a la composición, estudió música en USC y Yale porque quería dedicarse a componer musicales para el teatro. Con la ayuda de Stephen Sondheim, Thomas logró que su obra “Three Mean Fairy Tales” se estrenara en el off-Broadway. A finales de los años setenta y principios de los ochenta, Thomas tocó el teclado en varias grupos de música antes de volver a Hollywood para iniciar su carrera en la industria del cine. Su primer contrato lo firmó gracias a John Williams, que le propuso orquestar la conmovedora pieza musical Darth Vader’s Death de “Return of the Jedi” (El retorno del Jedi) (1983). Poco después, Scott Rudin, un amigo productor, le pidió que le ayudara a supervisar la música de su película “Reckless” (Rebeldes temerarios) (1984). Al final, Thomas compuso la banda sonora de la película. Su carrera como compositor en Hollywood acababa de comenzar.
  Thomas compone mediante asociación libre; con frecuencia, se reúne con un grupo reducido de músicos en sesiones de improvisación que le dan ideas o le sirven de materia prima que prueba e incorpora directamente en sus bandas sonoras. Se ha apropiado de todo tipo de sonidos, como el del organillo procesado de “Unstrung Heroes”, el de las cigarras (”Flesh and Bone”) o el de James Brown (”The Man With One Red Shoe” [El hombre con un zapato rojo]). Entre su lista de bandas sonoras se incluyen “Real Genius” (Escuela de Genios) y “Desperately Seeking Susan” (Buscando a Susan desesperadamente) (1985), “The Lost Boys” (Jóvenes ocultos) y “Less Than Zero” (Golpe al sueño americano) (1987), “Fried Green Tomatoes” (Tomates verdes fritos) y “The Rapture” (1991), “The Player” (El juego de Hollywood) y “Scent of a Woman” (Esencia de mujer) (1992), “The Shawshank Redemption” (Cadena perpetua) (1994), “The People Vs. Larry Flynt” (El escándalo de Larry Flynt) (1996), “Oscar and Lucinda” (Oscar y Lucinda) (1997), “The Horse Whisperer” (El hombre que susurraba a los caballos) (1998), “American Beauty” y “The Green Mile” (La milla verde) (1999), “Erin Brockovich” (2000), “In the Bedroom” (En la habitación) (2001), y “Road to Perdition” (Camino de la perdición) y “White Oleander” (La flor del mal) (2002). También ha compuesto los temas de las famosas series de la televisión estadounidense “Boston Public” y “Six Feet Under”. Este prolífico compositor vive en Los Ángeles con su mujer Ann Marie y sus hijos.








Las voces en castellano
  Cuando el equipo de Buena Vista en España se planteó quien podía hacer las voces en castellano hubo unanimidad para la voz de Dory, el desmemoriado pez con la voz de Ellen Degeneres en la versión original: Anabel Alonso, que como la actriz americana tiene un papel en un telecomedia (Siete vidas) en el que representa a una chica insegura que cambia de opinión mil veces en un mismo capítulo. Anabel dio el punto de comicidad y ternura que requería el personaje.
  Otros compañeros suyos de Siete Vidas también participaron en el doblaje: Blanca Portillo presta su voz a Peach, la estrella de mar de la pecera del dentista. Peach es una cotilla, que, pegada a la pared de la pecera, diagnostica a los pacientes del dentista con tanta precisión como él mismo. Santi Rodríguez “el frutero” pone la voz de Chum, un tiburón Mako que está en un grupo de autoayuda para dejar de comer peces y hacerse vegetariano. Javier Gurruchaga es el cabecilla de este grupo de autoayuda, el Gran Blanco Bruce. Bruce sólo quiere ser tu amigo, creéle…
  Manel Fuentes es Nigel, un pelicano que se pasa las horas muertas en la ventana de la consulta del dentista diagnosticando problemas bucales. La voz original de este personaje es la de Geoffrey Rush. Ramón Langa presta su voz Gill, un pez de la especie Idolo Moro, que es el lider de la pecera del dentista. Willem Dafoe es su voz original.

El arte de Cars 2

Estos son los primeros conceptos artísticos que Disney y Pixar han sacado a la luz sobre su próximo largometraje de animación CGI: Cars 2
La amistad entre Rayo McQueen y Mate alcanza nuevos destinos ya que McQueen va a competir en el primer Campeonato Mundial en el que se decidirá cuál es el coche más rápido del planeta. La primera escala es Tokio, Japón, donde las antiguas tradiciones conviven con las últimas tecnologías. Pero como si fuera un moderno Samurai, Mate tendrá que convertirse en un espía secreto al verse envuelto sin saberlo en un caso de espionaje internacional. 


No hay ningún lugar en el mundo comparable a Radiator Springs, auqnue París se le parece bastante. Rayo McQueen y Mate viajan al extranjero para participar en el primer Campeonato Mundial. Mientras McQueen se centra en las carreras, Mate, su mejor amigo, tomará algún que otro desvío, como por ejemplo el espionaje internacional. En su misión de alto secreto, Mate escoge la ruta más pintoresca y disfruta de las mejores vistas de París, como por ejemplo la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo, y las famosas gárgolas de Notre Dame.


El verano que viene, la estrella de las carreras Rayo McQueen viaja al extranjero para competir en el primer Campeonato Mundial donde se decidirá cuál es el coche más rápido del planeta. McQueen y su mejor amigo Mate hace una parada en boxes en Londres. Pero no tienen tiempo para tomar el té ya que Mate se ve envuelto en un complot de espías internacionales, y McQueen tiene que correr delante de la realeza. “Cars 2” recorrerá a toda velocidad por algunos de los monumentos más famosos del mundo, como el Big Ben de Londres y llegará a los cines el 24 de junio de 2011. Se exhibirá en Disney Digital 3D™ e IMAX® 3D en los mejores cines.


La estrella de las carreras Rayo McQueen y la adorable grúa Mate vivirán una aventura de proporciones épicas al viajar a Porto Corsa, Italia, para disputar el primer Campeonato Mundial. La pareja tendrá que perderse las especialidades de la Riviera italiana -yates, playas y pasta al pesto- ya que Mate tiene que dar un rodeo en una misión de espionaje y McQueen