Los estudios Disney regresan hoy a sus musicales animados de realeza y encantamientos con la producción de The Princess and the Frog, un filme dibujado a mano que rememora la estética de clásicos como La Bella y la Bestia.
La película supone además la primera ocasión en la historia de la compañía del ratón Mickey en la que la protagonista ha sido caracterizada como una joven afroamericana.
The Princess and the Frog se estrena hoy miércoles de forma limitada en Los Ángeles y Nueva York y llegará masivamente a la cartelera de EE UU el próximo 11 de diciembre.
Se trata de una adaptación del conocido relato de los Hermanos Grimm The Frog Prince, aunque en esta ocasión la trama da un giro distinto. Cuando el príncipe convertido en rana convence a la chica para que deshaga el maleficio con un beso, el resultado no es el esperado.
El reto de regresar a los tradicionales trazos con lapicero, sustituido en Disney definitivamente por el ordenador tras Home on the Range (2004), fue una carga de motivación extra para los animadores digitales acostumbrados a las nuevas tecnologías y que se habían criado con un cine más artesanal.
Al margen del regreso nostálgico al aspecto original de las obras de Walt Disney, la película destaca por su ambientación en la Nueva Orleans de la década de 1920, lo que obligó al equipo de animadores a hacer una exhaustiva investigación sobre cómo era la ciudad entonces y se usaron más de 50.000 fotografías como inspiración.
Ingrediente clave fue también la música, para la que se contó con el compositor Randy Newman, candidato al Óscar en 17 ocasiones y ganador por Monsters, Inc. (2001), quien se encargó de crear una banda sonora en la que se recogen diferentes géneros musicales, desde el blues al jazz, pasando por el gospel.
La primera película de Disney realizada completamente por ordenador fue Toy Story (1995), que marcó la primera gran colaboración con Pixar Animation, empresa a la que absorbería en 2006.